X.- 1997  CARRO COMPLETO MADRACISTA… A SANGRE Y FUEGO

Por: Armando Guzmán

Sin la sombra del escándalo que provocó el Tabascogate, y que estuvo a punto de derribarlo de la gubernatura, Roberto Madrazo lubricó, al viejo estilo, con todos los recursos públicos a su disposición, la maquinaria del tricolor para las elecciones federales del 6 de julio de 1997 y las locales del 19 de octubre para elegir 17 alcaldes y 31 diputados, incluidos 13 plurinominales.

Destinó abundantes recursos para control de la prensa, manipuló la construcción de obras federales y estatales, condicionó programas sociales a cambio de sufragar por el PRI y compró votos para que el tricolor ganara las seis diputaciones federales. Sin embargo, el PRI ganó perdiendo y el PRD perdió ganando, respecto a las votaciones federales de 1994. En el periodo en el que Madrazo asumió la dirigencia estatal del tricolor por segunda vez, en julio de 1993 y luego candidato a gobernador en 1994, el PRI perdió alrededor de 100 mil sufragios, mientras que el PRD aumentó 20 mil.

En cuatro años -de 1994 a 1997- los votos del PRI cayeron de 351 mil a 255 mil; los del PRD crecieron de 205 mil a 225 mil. En términos porcentuales, los sufragios del tricolor se redujeron del 56 al 50%, mientras que los del PRD crecieron del 37 al 41%.

Si en 1994 la diferencia entre ambos partidos fue de casi 150 mil votos, en 1997 se redujo a unos 30 mil. Aún así, el gobernador Roberto Madrazo y el dirigente estatal del PRI, Manuel Andrade Díaz –que sustituyó a Nicolás Haddad López en enero de 1996—festinaron el “carro completo” en Tabasco.

Entre los nuevos diputados federales electos, se encontraba el ex subsecretario de Gobernación, Arturo Núñez, quien contendió por el VI distrito electoral con cabecera Villahermosa. Posteriormente, asumió la coordinación de los diputados federales del PRI en la 57 legislatura.

Para los comicios locales del 19 de octubre, Roberto Madrazo quiso dar, al precio que fuera, una lección a López Obrador, nuevo dirigente nacional del PRD. A sangre y fuego logró “carro completo” para el PRI y así arrebató al partido del sol azteca las cuatro alcaldías y dos diputaciones de mayoría que ganó en 1994.

Para lograr su objetivo, trajo de Oaxaca a Ulises Ruiz, conocido en Tabasco desde 1994 como connotado “delincuente electoral”, a fin de operar el “carro completo” con el dirigente estatal del PRI, Manuel Andrade Díaz.

Con el presupuesto público a su disposición y complicidad de los órganos electorales, Ulises y Andrade recurrieron a las trampas más burdas para que PRI ganara las 17 presidencias municipales y 18 diputaciones de mayoría relativa en juego.

Todo ello, no obstante la rebelión priista que provocó la imposición de la mayoría de los candidatos, palomeados directamente por Madrazo en la Quinta Grijalva, la casa de gobierno que el mandatario utilizó como cuartel de campaña del tricolor.

Los priistas descontentos tomaron 9 de 17 comités municipales en repudio a las imposiciones del gobernador, y al no haber marcha atrás en el “dedazo”, más de tres mil renunciaron al partido, entre ellos, el diputado federal César Raúl Ojeda Zubieta que buscaba la postulación para la alcaldía de Centro.

La protesta más fuerte fue precisamente en el municipio de Centro, donde los priistas querían a Raúl Ojeda y Madrazo impuso a su jefa de asesores, Georgina Trujillo, hija del ex gobernador Mario Trujillo.

El descaro en la utilización de recursos y programas federales y estatales en apoyo de los candidatos del PRI eran de tal magnitud, que legisladores federales tuvieron que integra una comisión para investigar las interminables denuncias en contra de Madrazo.

La comisión quedó integrada por siete diputados: Carlos Jiménez Macías y José Cañedo del PRI; Juan José Rodríguez Prats y Elodia Gutiérrez del PAN; Norma Argáiz y Carlos Heredia del PRD y uno del Partido del Trabajo  que nunca apareció.

El 12 de octubre, la comisión de seis legisladores se instaló en el hotel Hyatt para recibir denuncias y pruebas de partidos políticos, organizaciones y ciudadanos sobre la utilización de recursos federales en campañas del PRI.

En su primer día de actividad, recibió la visita del secretario de Gobierno, Víctor Manuel Barceló, a quien solicitaron copias de los spots transmitidos por el gobernador en la Comisión de Radio y Televisión de Tabasco donde difundía obras federales y estatales y pedía a los tabasqueños que le dieran “la mano” para los últimos tres años de su gobierno, en disfrazada invitación para votar por el PRI.

Previamente, la comisión visitó el Instituto Electoral, la procuraduría de Justicia y la delegación federal de la secretaría de Desarrollo Social y anunció que, al día siguiente, empezarían a recibir quejas y denuncias.

El 13 de octubre, cuando los diputados ofrecían rueda de prensa, antes de recibir denuncias y testimonios, más de 300 priistas irrumpieron violentamente en el salón del hotel, al mando del diputado federal y líder de la CNC local, Francisco Rabelo Cupido, para exigir ser “escuchados”.

La comisión accedió y durante más de ocho horas escucharon una andanada de insultos y amenazas en contra de López Obrador y alabanzas hasta el hartazgo del gobernador Madrazo. Luego, arribaron diputado locales del mismo partido para leer un comunicado en el que calificaban de “extralegal” la comisión, y le advertían que no tenían nada que investigar porque en Tabasco “no hay nada que ocultar”.

Virtualmente secuestrados por la turba priista, cansados de escuchar insultos a Obrador y lisonjas a Madrazo, el diputado Rodríguez Prats se levantó de la mesa y quiso salir del salón pero de inmediato fue jaloneado y rodeado por los priistas .El legislador levantó los brazos e intervino el diputado Carlos Macías para calmar a sus correligionarios, pero estos siguieron hostigando al panista, a quien, finalmente, personal de seguridad del hotel pudo sacar por la cocina. Rodríguez Prats y la diputada perredista, Norma Argáiz, responsabilizaron a Madrazo de “boicotear” las actividades de la comisión plural.

Al día siguiente, sin la presencia de los dos diputados priistas que abandonaron Tabasco, los restantes cuatro diputado federales de la comisión plural- dos del PAN y dos del PRD- reanudaron sus actividades.

El PRD y el PAN, así como el Comité de Derechos Humanos de Tabasco y ciudadanos, rindieron testimonios y presentaron pruebas de la compra de votos y utilización de recursos federales y estatales en apoyo de las campañas del PRI.

Pero, de nuevo, se presentó otro grupo de 200 priistas para insultar y provocar a los legisladores. En medio del caos, los diputados abandonaron el salón del hotel entre  gritos de “¡cobardes!”, ¡”cobardes!”.

En la estrategia de Madrazo para el “carro completo  del PRI, el diario Tabasco Hoy de Miguel Cantón Zetina jugó un papel importante. Difundió encuestas manipuladas para anticipar “la debacle” electoral del PRD y disfrazó de “testigos de la democracia” a promotores del voto priista para que, el día de las elecciones, “vigilaran” las casillas como “reporteros” del periódico.

El PRD probó con fotografías que los “testigos de la democracia” del Tabasco Hoy eran “mapaches electorales priistas” y que tenían como misión inducir el voto en favor de su partido afuera de las ca-sillas.

Otro foco rojo de lo que se veía venir fue la impresión de las boletas electorales en la empresa “Formas Continuas de Villahermosa o “Gráficos Cánovas”, propiedad de José Fulgencio Cánovas, amigo de Roberto Madrazo. Esta empresa fue la misma que hizo las boletas para los fraudulentos comicios de 1994.

El dirigente estatal el PAN, Gerardo Arellano Aguilar, hizo público e hizo llegar al Instituto Electoral un escrito en el que trabajadores de “Gráficos Cánovas” denunciaban impresión de boletas dobles para las elecciones del 19 de octubre.

El presidente del Consejo Estatal Electoral, Leonardo Salas Poisot, replicó que los consejeros acudieron a la empresa para que los trabajadores ratificaran la denuncia, “y en todo momento, ellos de manera in-dignada, negaron estarse prestando a ese tipo de juego sucio”, informó.

Cuatro días antes de los comicios, representantes del PRD detectaron 12 mil 863 boletas sobrantes para diputados en 12 municipios, 437 mal impresas y 217 con folios duplicados, precisamente, en los bastiones electorales más fuetes del partido del sol azteca.

El día de la jornada electoral, el fraude fue consumado en la más absoluta impunidad. En por lo menos diez municipios, priistas armados con metralletas acarrearon votantes en autobuses, compraron representantes de casillas y la noche anterior, repartieron dinero en efectivo y miles de despensas con una novedad: carne de res y de cerdo fresca.  En los municipios de Comalcalco y Jalpa de Méndez, los perredistas pretendieron detener a los “mapaches” priistas pero fueron agredidos con disparos de metralletas, palos y tubos, con saldo de una treintena de heridos, cuatro con balas.

En región de la Chontalpa y de los Ríos, que comprenden 12 de los 17 municipios de Tabasco, se fue la luz durante el conteo de votos y cuando volvió, tres horas después, la mayoría de las urnas estaban abiertas y con cientos de boletas con colores “parecidos pero no iguales” a las que originalmente se distribuyeron y usaron.

El domingo 26 de octubre, humillado por el “carro completo” del PRI, el dirigente nacional del PRD, Andrés Manuel López Obrador encabezó otro multitudinario mitin donde se acordó no aceptar 11 diputaciones plurinominales asignadas a su partido.

¡Que se queden con todo!, fue el grito de los más de 40 mil perredistas reunidos en la Plaza de la Revolución de Villahermosa.

El 3 de noviembre, el Consejo Estatal del PRD ratificó su rechazo a las 11 diputaciones plurinominales, pero Roberto Madrazo recurrió a lo que magistralmente sabía hacer: comprar políticos opositores. El 8 de diciembre, 9 de los 11  diputados perredistas tomaron protesta del cargo y se declararon legisladores “independientes”.

La maestra Minerva Ocampo y Juanita Frías, acataron la decisión de su partido y no aceptaron las diputaciones. En su lugar, fueron convocados sus suplentes que, de inmediato, tomaron protesta.

Así, la 56 legislatura de Tabasco, para el periodo del primero de enero de 1998 al 31 de diciembre del 2000, quedó integrada con 19 diputados del PRI, 11 “independientes” y uno del PAN.

Roberto Madrazo tenía el control absoluto del Congreso tabasqueños para lo que viniera en el futuro.

El “agandalle” del PRI fue tal que, incluso, obligó al Consejo Estatal Electoral que le otorgara una diputación plurinominal al dirigente estatal del PRI, Manuel Andrade Díaz, que no le correspondía.  En 1997, el PRD, afectivamente, se quedó sin nada. Las 17 presidencias municipales fueron para el PRI, incluidas las cuatro que ganó en 1994, y las 11 diputaciones plurinominales quedaron bajo control de perredistas “independientes” que, posteriormente, fueron expulsados del partido del sol azteca.  Con todo, el PRD obtuvo 240 mil 881 votos (41.3%) contra 302 mil 321 (50.8%) del PRI y 23 mil 622 (4%) del PAN.

En los comicios de noviembre de 1994, el PRI obtuvo  297 mil 365 votos (58.9%) contra 200 mil 87 (37%) del PRD y 13 mil 410 (2.8%) del PAN.

En tres años, y no obstante el “carro completo” en las 17 presidencias municipales y 18 diputaciones de mayoría, el PRI perdió 8% de los votos, mientras que el PRD las aumentó en más del 4% y el PAN en 1. 2%.

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