JUAN PABLO DE ANAYA

Por: Manuel Ortuño Martínez

Nació en Lagos de Moreno, Jalisco el 26 de julio de 1785. Caudillo insurgente, diputado al Congreso Constituyente, brigadier general, gobernador y comandante general en Sinaloa y Tabasco, ministro de la Guerra con el presidente López Pedraza.

Formó parte en el levantamiento insurgente, acompañando desde 1810 al padre Miguel Hidalgo en las primeras acciones militares desde su encuentro en Guadalajara. El 21 de julio de 1811 intervino en el ataque a la ciudad de Guanajuato y, a las órdenes de López Rayón, atacó Saltillo y se retiró a Zacatecas.

En los primeros meses de mayo de 1814, cuando se encontraba en la provincia de Veracruz, fue nombrado comandante por el general Rosains y participó en acciones guerrilleras de carácter muy confuso que enfrentaron a jefes insurgentes rivales. Allí conoció a un aventurero francés, el llamado general Humbert, que desde Nueva Orleans trataba de comerciar con los insurgentes transportando material de guerra en barcos corsarios que cruzaban el golfo de México.

En septiembre de 1814, en compañía de Humbert, se trasladó a Nueva Orleans, alardeando en esta ciudad de llevar la representación de Morelos y del Congreso Mexicano, con la intención de organizar una expedición militar a Texas y México. En Nueva Orleans se encontró con otros refugiados mexicanos y con el hispano-cubano José Álvarez de Toledo. Su presencia fue denunciada a los agentes secretos del embajador Luis de Onís por el fraile franciscano José Antonio Pedrosa, que le acompañaba desde México, por lo que todas sus gestiones fracasaron. Sin embargo, se ganó la simpatía de los estadounidenses, ya que participó en la defensa de Nueva Orleans, frente a los ataques ingleses de 1815.

Regresó a Nueva España en compañía del doctor John Hamilton Robinson, un médico americano que trató de intermediar en los enfrentamientos fronterizos y que pretendía apoyar a los insurgentes con recursos norteamericanos. La conducta de Anaya, quien al regresar a México disolvió la Junta de Michoacán, le valió la persecución de los líderes insurgentes que trataron de apresarlo, aunque logró escapar para ponerse a las órdenes de López Rayón y de Nicolás Bravo. A finales de 1816 aceptó la oferta de indulto del nuevo virrey Apodaca y sirvió a los realistas en sus actuaciones posteriores.

En 1821 se adhirió al Plan de Iguala del general Iturbide, aunque éste no le confirió ninguna responsabilidad militar. Diputado por Guadalajara, participó en las sesiones del Congreso Constituyente y fue nombrado brigadier general en 1824 tras la destitución de Iturbide. General de División en 1826, se le designó comandante general de Chiapas entre 1828 y 1829. Fue ministro de la Guerra por un breve período en 1833 con el presidente Gómez Pedraza, gobernador de Tabasco a finales de 1840 y comandante general de Tabasco y de Sinaloa, como jefe del ejército de Occidente, en 1847. Fueron años de confusión y revueltas en medio de enfrentamientos políticos y militares, en una de las cuales, entre 1834 y 1835, se vio obligado a salir al exilio. En diciembre de 1838 estuvo implicado en un proyecto federalista.

En 1848 tomó parte en la construcción del ferrocarril de México a Veracruz, pero un año más tarde fue cesado de todos sus cargos, iniciándose una investigación por las irregularidades fiscales descubiertas durante su mandato de comandante general en Sinaloa.

Murió en la ciudad de México, aunque algunos autores sitúan este hecho en Lagos de Moreno (Jalisco), el año de 1850.

 

En la Benson Latin American Collection de la Universidad de Texas se guarda el archivo con todos sus papeles personales y oficiales.

 

Falleció en la Ciudad de México, (México) 1850.

 

Fuentes:

  1. Tomado de: Juan Pablo Anaya – Real Academia de la Historia.
INTERINO
17 NOV. – 5 DIC. 1840