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La Batalla de Centla
El número de mayas-chontales que combatieron en Centla es controversial porque los documentos históricos destacan cifras distintas.
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LA BATALLA DE CENTLA

El 25 de Marzo de 1519 Cortés marchaba por las llanuras de Centla cuando divisaron al ejército Tabasqueño a lo lejos, era impresionante, formado por 40 mil hombres repartidos en cinco escuadrones, cada escuadrón se componía de un Xiquipil (8 mil guerreros). Manuel Gil y Saénz hace una descripción de los tabasqueños listos para la batalla: “Los indios se presentaron con la cara enalmagrada, blancas y prietas, rayado el cuerpo con mil incrustados gereolíficos, con grandes arcos, rodeles y flechas; lanzas y espadas de maderas con cortantes pedernales, mazos de á dos manos, tremendas piedras con sus votantes hondas, á bandera desplegada y llevando en sus cabezas levantados penachos de vistosos plumages; otros con aljabas y escudos de algodon, con caretas que imitaban á fieras salvajes, desnuda la piel, y al son de sus Tunkules [Jobon] y Tambores guerreros, trompas de caracol marino, trompetillas de largos carrizos, con las conchas de hicoteas y tortugas repicadas con el ramoso cuerno de tarro de ciervo, levantaban su gritería hasta el cielo crujiendo la tierra á sus bárbaras pisadas; y al emblemático idioma de Conalá vámosos á dentro, iram iram yam ta lá á ellos, ellos son, cruzaron sus penetrantes dardos de flecheras saetas, por las mortíferas balas del bélico cañón.” (sic)

El número de mayas-chontales que combatieron en Centla es controversial porque los documentos históricos destacan cifras distintas. Cortés habla de 550 españoles en sus cartas; Francisco López de Gómara refiere que eran 350, mientras que Bernal Díaz del Castillo, sobre los muertos indígenas después de la batalla, recuenta mil 500.

Las armas de fuego, los cañones, los hombres a caballo, animales desconocidos para los indígenas fueron factor importante para la derrota que sufrieron los indígenas a pesar de su arrojo y coraje en el combate. Alonso de Ávila recibió la señal para entrar por la parte trasera a la ciudad, la cual se encontraba atrincherada con troncos gruesos. Con Cortés por el frente y Ávila por la parte posterior iniciaron el sitio que al final cayó en poder de los conquistadores españoles.

Cortés tributó gracias al Altísimo, la victoria obtenida, fundando desde ese día en conmemoración de este hecho de armas, en los campos de Centla, la ciudad Victoria por haber sido el 25 de Marzo de 1519, día de la Encarnación del Divino Verbo. Así nace la ciudad de Santa María de la Victoria, en la margen izquierda de la desembocadura del río Grijalva y frente a lo que hoy es la ciudad y puerto de Frontera. Esta ciudad, fue poblada por D. Francisco de Montejo [padre.]

Lienzo de Tlaxcala S. XVIII

LA MALINCHE

 

Un par de días después, se presentó el cacique de Tabasco a Cortés, con todo el séquito de sus capitanes y aliados, y con un presente de ropas de algodón, plumas de varios colores, y algunas piezas de oro bajo. Se manifestaron mutuamente promesas de amistad y de alianza.

Al dia siguiente el cacique volvió al cuartel con el mismo acompañamiento y con veinte indias bien adornadas al uso de la tierra, sobresaliendo entre ellas la Malintzit, y las cuales dijo traía de presente á Cortés, para que en el viaje cuidasen de su regalo y el de sus compañeros.

El Domingo de Ramos 17 de Abril de 1519, en la ciudad indígena de Tabasco, hoy ruinas de Comalcalco; el M. R. P. E. Bartolomé Olmedo, celebró una misa donde bautizó a las veinte esclavas indias regaladas á Cortés; poniéndosele a la Malinche el nombre de Marina.

Acabada la misa, se despidió Cortés del Cacique y de todos los indios principales, dejándoles la cruz y un pendón con la imagen de la Santísima Virgen de la Victoria ó de la conquista. Y a partir de ahí cada 25 de marzo se celebraba la fecha sacando en procesión el pendón y que se conservaba en la Santa Iglesia Parroquial de San Juan Bautista de Esquipulas que al parecer cargaba un niño en brazos.

El conquistador se marchó llevándose a las veinte esclavas, rumbo a San Juan de Ulúa.

Fuentes:

 

  1. Gil y Sáenz Manuel (1879). Compendio Histórico, Geográfico y Estadístico del Estado de Tabasco. Tip. De José M. Ábalos. Calle de la Encarnación. Villahermosa, Tabasco.
  2. H. Prescott, William. (2000) Historia de la Conquista de México. Editorial Porrúa. México.
  3. Matos Moctezuma, Eduardo. Quetzalcóatl ¿blanco y de ojos azules?. Arqueología Mexicana núm. 113, pp. 82 -83
  4. Eugenio Martínez, María de los Ángeles. La defensa de Tabasco. Fondo Tabasco.
  5. Martínez Assad, Carlos (2010). Historia breve de Tabasco. Fondo de Cultura Económica. México.