LA NIÑA DE BLANCO

Detallan los habitantes del poblado de Chiltepec que durante las mañanas que siguen al festejo de la Virgen del Carmen, realizado durante los días 15 y 16 de julio, una misteriosa niña vestida de blanco, con un extraño acento que hace pensar a los pobladores en la hija de extranjeros, aparece por el malecón preguntando a todo aquel que se atraviesa por su camino por el paradero de sus padres.

Cuentan que durante uno de los festejos, dicha infante, ahora convertida en alma en pena, tuvo el infortunio de caer de la embarcación en la que se encontraba de viaje con sus padres, se perdió para siempre en las aguas de Chiltepec lo que causó tanto dolor en sus progenitores transtornados por el suceso, que el suicidio fue la única opción al no poder encontrar el cuerpo de su hija, la cual continúa aferrada a buscar a sus padres sin saber que los cuerpos de estos fueron regresados a su país de origen, por lo que dejaron a la infante condenada a seguir penando sin que nadie sepa por cuántos años más.