IXX.- LA OPOSICIÓN EN LA ANTESALA DE GANAR LA GUBERNATURA A MADRAZO

Por: Armando Guzmán

El triunfo de Pablo Salazar Mendiguchía en Chiapas, postulado por una alianza del PRD y PAN y otros partidos políticos, en agosto del año 2000, cayó como cubetazo de agua fría en Tabasco y se leyó como derrota “anticipada” del PRI y de Roberto Madrazo en la elección para la gubernatura.

La victoria del panista Vicente Fox en la presidencia de la República, el dos de julio; el de Mendiguchía en la gubernatura de Chiapas un mes después y la profunda división interna del PRI, colocaban a la oposición en antesala de ganar la gubernatura de Tabasco el 15 de octubre.

Sin embargo, el diputado federal y ex dirigente estatal del PRI, Víctor Manuel López Cruz, pidió no menospreciar la fuerza del neomadracismo, “sólidamente constituido y construido y que van hacer todo, absolutamente todo, hasta lo inimaginable, para retener el poder”.

“Hará cualquier cosa para no entregar el poder al PRD. Preferirá hacer un arreglo hasta con el diablo antes de dárselo al PRD porque la elección será extremadamente competida entre el PRI y PRD”, advirtió.

Sin menospreciar, aclaró, las condiciones políticas para un buen desempeño del candidato panista, José Antonio de la Vega Asmitia; y del PT, Héctor Argüello López, senador independiente y ex dirigente estatal del PRI, ya fallecido.

Sin embargo, en el empresario hotelero y ex diputado federal del PRI,  César Raúl Ojeda Zubieta, el PRD “tiene un sólido y extraordinario candidato”, aseguró quien coordinó en Tabasco la campaña  de Francisco Labastida para la elección del candidato presidencial.

Diagnóstico con el que coincidió el también ex dirigente estatal del PRI, Fausto Méndez Jiménez, ya también fallecido.

“El pleito real será entre PRI y PRD. José Antonio (de la Vega) es un joven con mucha capacidad y preparación profesional pero fue postulado por un partido que nunca ha tenido fuerza en Tabasco. Aquí no ha habido panismo. Con el efecto Fox tal vez suba un poco pero no al grado de ganar la gubernatura”.

-Las divisiones internas del PRI y el efecto Chiapas por el triunfo de Salazar Mendiguchía ¿repercutirán en Tabasco? ¿Retendrá el PRI la gubernatura?, interrogó el reporteros al profesor.

“Veo muy difícil el triunfo de nuestro candidato Manuel Andrade. El PRI tiene mucha tradición de poder y recursos para contender. Pero tiene enfrente un rival que tiene lo suyo como Raúl Ojeda que está tomando mucha fuerza y el efecto Chiapas lo impulsará más. Manuel tiene capacidad, se moviliza, avanza, busca votos, tiene proyectos, propuestas, pero le están fallando las estructuras. Podría ganar pero muy apretadamente”.

Para el diputado López Cruz la oposición tenía, por primera vez, muchas posibilidades de acceder al gobierno de Tabasco, pero corría el riesgo de dispersarse y se fortaleciera “el neomadracismo”.

ENCONO ENTRE OPOSITORES 

Enfrentados en rijosa guerra verbal, los riesgos de división entre la oposición surgieron por los llamados del abanderado perredista, Raúl Ojeda, para conformar una alianza “de facto” con el PAN y PT, con él a la cabeza, para derrotar al PRI “de manera contundente”.

El panista De la Vega respondió que sí pero que Ojeda declinara a favor de él y el petista Argüello López le pidió dejar de estar “bromeando” y que, públicamente, le dijera cuál era su poderosa razón para que se sumara a su candidatura”.

“Nos quiere tratar como sus caballerangos, como sus empleados, y así no se pueden hacer las cosas”, protestó.

El triunfo de Salazar Mendiguchía en Chiapas fue otro punto de encono entre la oposición, por anunciar su intención de visitar Tabasco para apoyar “al candidato que vaya arriba en las encuestas”.

Mendiguchía quería así, “devolver la cortesía” a Roberto Madrazo por respaldar al derrotado candidato priista chiapaneco, Sami David.

“Pablo Salazar no se debe entrometer. Debe ser muy respetuoso de las instituciones y de la vida política de las entidades”, reaccionó el abanderado panista.

“Pablo Salazar es mi amigo pero no tiene ningún derecho a venir a decirnos qué es lo que tenemos que hacer. Somos gentes inteligentes, sabemos cómo hacerlo, con quien aliarnos. Yo le pido a Pablo que no lo haga, que respete a Tabasco”, reviró el candidato petista.

Desde antes de la elección federal de 2 de julio, la  oposición tabasqueña negociaba que, de acuerdo a éstos resultados en Tabasco, se apoyara al candidato del partido que quedara mejor posicionado electoralmente respecto al PRI, para ganar la gubernatura el 15 de octubre.

Desde antes de la elección federal de 2 de julio, la  oposición tabasqueña negociaba que, de acuerdo a éstos resultados en Tabasco, se apoyara al candidato del partido que quedara mejor posicionado electoralmente respecto al PRI, para ganar la gubernatura el 15 de octubre.

El 2 de Julio, el PRI obtuvo en Tabasco el 41.04% de los votos; la Alianza por México, encabezada por el PRD, 36.53%; y la Alianza por el Cambio del PAN, 18.28%. Una diferencia de menos de cinco puntos del partido del sol azteca respecto al tricolor.

El 26 de agosto, Raúl Ojeda convocó a la prensa para dar por concluido su convocatoria a la alianza “de facto” con el PAN y PT.

El candidato “externo” del PRD denunció la distribución de boletines apócrifos con declaraciones suyas inventadas y exhibió un “manual del mapache” del PRI que, aseguró, le fue filtrado por priistas inconformes “para ensuciar el proceso y torcer la voluntad popular el 15 de octubre”.

“Hay ya muchas filtraciones, ese barco está haciendo agua y por todos lados nos llegan informaciones”, aseguró.

Ojeda enumeró que, entre las acciones “mapacheriles”, destacaba la intensificación de reparto de regalos en comunidades y liberación de recursos “en efectivo”, sí como entrega de miles de despensas y recolección de credenciales de elector “para incentivar el abstencionismo en zonas de alto riesgo”.

Asimismo, intimidación y obstaculización a representantes de casillas de la oposición; anulación y cambio de casillas; movilización de grupos de votantes e, inclusive, distribuir alimentos en mal estado a representantes de la oposición “para obligarlos a salir de la casilla algunos instantes”.

El candidato del PRI, Manuel Andrade Díaz, respondió de inmediato que Ojeda Zubieta sufría “síntomas de una elección perdida” y que por ello pretendía “descalificar” el proceso electoral.

El dirigente estatal del PRI, Florizel Medina Pereznieto, dijo por su parte que la acusaciones del abanderado perredista no era más que la construcción “de un escenario teatral para llamar la atención y buscar notoriedad en los medios de comunicación”, y rechazó que el tricolor fuera autor de la “guerra sucia” contra el PRD.

“Nuestros adversarios políticos saben que Manuel Andrade va a ganar la elección el próximo 15 de octubre y preparan, desde ahora, con acusaciones sin sustento, el escenario para desacreditar nuestro triunfo”, sostuvo el líder priista.

POLÍTICA DEL CHANGO 

A tres meses de la elección para la gubernatura, el encono entre los partidos de oposición y el PRI arreciaba y Tabasco vivía un inédito proceso electoral en el que priistas brincan al PRD y PAN, en tanto que perredistas saltaban al PT.

En la batahola, el principal damnificado era el tricolor y el PRD el más beneficiado. El PAN y PT sólo “cachaban” lo que les deja el Sol Azteca de la desbandada priista y la inconformidad interna por su alianza “de facto” con la corriente “nuñista”, José María Pino Suárez.

De modo pues que se complicaba el escenario político para los comicios del 15 de octubre, en que los tabasqueños elegirían gobernador, 17 alcaldes y 18 diputados de mayoría. Contrario, a los comicios municipales de 1997, en que solo PRI y PRD registraron planillas completas en los 17 municipios, ahora se agregaban el PAN y PT.

Acción Nacional había registrado espectacular crecimiento a partir del 2 de julio por el “fenómeno” Fox y el Partido del Trabajo, por la candidatura del senador independiente, Héctor Argüello López.

Al final, en medio de negociaciones e inconformidades, el PRD, PAN y PT postularon abanderados que “cacharon” tras las fracturas del PRI en los procesos internos del 2 de abril y 6 de agosto para elegir candidatos a la gubernatura y alcaldías.

Las dos rupturas en el tricolor habían sido de tal magnitud que la dirigenta nacional del tricolor, Dulce María Sauri Riancho, arremetió contra los “priistas de colocación”, por sumarse a las oposiciones.

Ausente en el inicio de campaña de Manuel Andrade, la lideresa priista acudió al acto de “unidad partidista” y toma de protesta —el 12 de agosto— de los candidatos a las alcaldías y diputaciones y, en vez de convocar a la “unidad”, tronó contra los priistas que no eran “de corazón sino de colocación”.

“A esos que se hace llamar militantes del PRI, que se vayan a colocar en otros partidos políticos que, al fin y al cabo, tienen muchas sillas vacías que tienen que llenar con esos priistas de colocación que ya no pueden ni quieren estar aquí con nosotros”, dijo ante una Plaza de la Revolución con decenas de sillas vacías de las 8 mil se colocaron.

Y es que la desbandada priista continuaba por la ola de inconformidad que arrojó la “consulta a las bases” en 8 de los 17 municipios, agravada por renuncias de distinguidos cuadros para unirse a candidatura de Raúl Ojeda.

Cimbró la dimisión del doctor  Fernando Mayans Canabal a la Fundación Luis Donaldo Colosio, hermano del senador Humberto Mayans, quien renunció contender por la candidatura a la gubernatura porque no había garantías de equidad y transparencia. El destacado Gastroenterólogo fue postulado por el PRD candidato a diputado por un distrito del municipio de Centro. En entrevista, denunció que, con los fraudes internos, el PRI no quería cambiar y que Manuel Andrade estaba “copado” por una élite “que no lo deja avanzar como él quisiera”, en alusión al grupo madracista que controlaba el PRI, a través de Florizel “Pechel” Medina Pereznieto. .

Después del doctor Mayans, siguió la renuncia al PRI del diputado federal, Agapito Domíguez Lacroix quien, con Arturo Núñez, contendió contra Manuel Andrade para la candidatura a la gubernatura, así como la del ex diputado federal y ex presidente del Tribunal Superior de Justicia, Francisco Peralta Burelo.

REBELIÓN Y DESERCIONES EN PRD 

Pese a que consolidó “alianza de facto” con la corriente “nuñistas”— postuló candidatos en 8 de 17 alcaldías y en dos de 18 diputaciones de mayoría- el PRD enfrentó rebeliones internas en cuatro municipios.

Al frente de grupos de inconformes, líderes de Huimanguillo, Cunduacán, Centla y Cárdenas, rechazaron la entrega “del PRD al PRI” y exigieron dar marcha atrás para postular candidatos internos.

En Huimanguillo, lograron revertir la decisión del Consejo Político Estatal y echaron abajo la candidatura del “nuñista”, Neftalí Jiménez Olán. En su lugar fue seleccionado el perredista Hermógenes Brindis Escobar.

En Cunduacán, tras prolongadas y difíciles negociaciones, aceptaron al nuñista Josué Jiménez López pero en Centla y Cárdenas se consumó la “imposición” de José de la Cruz Rueda Hernández y Abenamar Morales Gamas.

En Centla, los perredistas anunciaron “voto de castigo” y en Cárdenas pretendieron impedir el registro de Gamas ante Comité Municipal e Instituto Electoral de Tabasco (IET), quien, en 1994, contendió por el PRI y perdió la presidencia municipal ante el perredista Héctor Muñoz.

Cientos de priistas de Huimanguillo, descontentos con el triunfo “fraudulento” de Manrique Dagdug Urgell en la consulta del 6 de agosto, también sitiaban el órgano electoral para impedir que se registrara.

Ante las protesta, dirigentes de ambos partidos tuvieron que entrar al IET por la puerta de atrás para registrarlos.

Burlados, los perredistas retornaron a Cárdenas y tras un mitin de rechazo al candidato Morales Gamas, una comisión viajó a la Ciudad de México para protestar ante el CEN del PRD.

Ese mismo día, por “violaciones graves” a sus estatutos, el Consejo Estatal del PRD suspendió de sus derechos políticos a seis dirigentes de Centla y Cárdenas, como paso previo a la expulsión.

Entre ellos, Ulises Sastré, dirigente del comité municipal de Cádenas y el más indignado por la candidatura de Morales Gamas que él pretendía. Fue acusado de  “secuestrar” al Consejo para presionar su postulación, tratar de impedir el registro del nuñista Gamas ante el órgano electoral y “denostar” a la dirigencia estatal en la prensa.

Cárdenas era histórico para el partido del Sol Azteca por ser el primer municipio que ganó en 1991, conservó en 1994 pero lo perdió ante el PRI en 1997.

PAN Y PT CACHAN 

Ante las rupturas en los dos principales partidos, el PAN y PT esperaron hasta el último momento el registro de sus candidatos ante el IET para “cachar” inconformes y postularlos.

Aunque no participó en la consulta interna del 6 de agosto, las “cochinadas” que hicieron a sus correligionarios hizo que el priista Adolfo Díaz Orueta aceptara contender por el PAN para la presidencia de Cunduacán; y otro priista, Felipe Cadenas Cruz, para la diputación.

En Tenosique, el PAN postuló para diputado al ganadero Jorge Suárez Vela, ex diputado local del PRI y coordinador de la campaña de Arturo Núñez para las primarias del 2 de abril.

Sin embargo, el blanquiazul privilegió a la sociedad civil y militantes. Postuló a 9 de los primeros para alcaldías y en 8 seleccionó a panistas. En diputaciones, reservó 2 para los primeros y 13 para los segundos.

El PT, por su lado, eligió para la alcaldía de Cárdenas al perredista, Abenamar Pérez Acosta, quien apenas el 2 de julio había contendido para una diputación federal en la Alianza por México que encabezó el PRD, pero no aceptó la “imposición” del priista Abenamar Morales Gamas para la presidencia.

En Cunduacán, inscribió al priista y ex alcalde, Juan Armando Gordillo de Dios, y para la diputación al perredista, Fredy León Rivera.

En Balancán, registró a la priista Leda Ruiz y para la diputación de Tenosique al también priista, Anastacio Soberanes, en tanto que para la diputación de Paraíso, anotó al perredista Teodoro Wilson.

“¡Son unos cachavotos!”, resumió con no poco dolor el senador poblano del PRI, Víctor Hugo Islas, que observó “el ejemplar proceso democrático” del 6 de agosto que, finalmente, nutrió de candidatos a la oposición.

EL PRD NO SE PRIISA: OJEDA 

En medio de la inconformidad y división interna de los dos principales partidos políticos, el candidato Raúl Ojeda rechazó que el PRD se estuviera priisando.

“De ninguna manera. Hasta ahora no se ha incorporado ningún priista que tenga antecedente de haber lastimado algún miembro del PRD.

Con la corriente Pino Suárez consolidamos una alianza de facto pero se están sumando muchos ciudadanos sin partido. Quieren el cambio y saben que el PRD es el único que puede derrotar la reelección disfrazada que, de manera desvergonzada, Roberto Madrazo prende consumar y que no vamos a permitir”, sostuvo.

—¿Bastará la alianza con la corriente nuñista José María Pino Suárez para ganar la gubernatura?

“ Con ellos hay una alianza formal que postuló candidatos, pero la alianza que estamos representando es de muchísimos ciudadanos que no están incorporado con ningún partido político o que simpatizaban con el PRI o el PAN y que se han sumado a nosotros. Esa alianza ya está dada y por eso tenemos el triunfo asegurado”.

—¿Sigue Tabasco después de Chiapas?

“ No hay la menor duda, la gente está en esa actitud. La gente ya perdió el miedo, Ya no le intimidan los sobresaltos de Madrazo ni las opiniones de las pocas familias que detentan el poder político y económico en Tabasco y que se van a jugar el todo por el todo con Madrazo.

—¿Te consideras el hombre de la reconciliación ante un Tabasco dividido por la política?

“Una ficha más de los miles de tabasqueños que confiamos en nuestras capacidades para cambiar lo que Madrazo nos dejará. La gente ya se decidió por el cambio y en Tabasco lo significa el PRD para impedir que siga siendo caja chica de ambiciones políticas personales”.