XIII.- LABASTIDA A MADRAZO EN EL PRI

Por: Armando Guzmán

Desde principios de 1999 el gobernador Roberto Madrazo inició otro frenético despilfarro del presupuesto en Televisa y TV-Azteca para posicionarse como aspirante a la candidatura del PRI para la presidencia de la República en el año 2000

Limpiado de la mugre del Tabascogate y salvado por Arturo de Núñez del juicio político que el PRD y PAN pretendían instaurarle, Roberto Madrazo inició desde principios de 1999 otro frenético despilfarro del presupuesto estatal en los medios de comunicación nacionales, principalmente en televisión, para posicionarse como aspirante a la candidatura del PRI para la presidencia de la República en el año 2000.

En el mes de abril, partidos de oposición se sumaron al llamado perredista para que el cuestionado gobernador entrara “en razón”, suspendiera su millonaria campaña televisiva y destinara esos recursos a comunidades rurales.

El dirigente estatal del PRD, Octavio Romero Oropeza, le pidió ponerse la mano “en el corazón” e hiciera llegar ese dinero “a la creciente miseria y pobreza en el campo tabasqueño”.

Denunció que Madrazo pagaba cinco millones de pesos diarios en Televisa y TV-Azteca en spots televisivos, a un costo de 200 mil pesos por cada 20 segundos de imagen.

El líder estatal del Partido del Trabajo (PT), Ezequiel Martínez Galván, calificó de “perverso” el despilfarro que el ejecutivo estatal realizaba en su campaña publicitaria de autopromoción para la candidatura presidencial del PRI.

“Es perverso lo que está haciendo el gobernador Roberto Madrazo. Le debería dar vergüenza andarse auto promocionándose para la grande cuando tiene al estado sumido en la pobreza y el atraso social”, recriminó.

Señaló que para el PT quedaba claro que lo que busca el gobernador era impunidad “para no salir y andar a salto de mata como su cuate el ex gobernador de Quintana Roo, Mario Villanueva”, detenido por vínculos con el narcotráfico.

“Lo único que busca es la posibilidad de colarse a una secretaría de Estado y mantener seis años de impunidad”, sostuvo el dirigente petista.

Por su lado, el delegado estatal del PAN, René Messeguer, consideró como “un crimen” que el presupuesto estatal se destinara  para promocionar la imagen del gobernador en vez de atender las necesidades más apremiantes del pueblo tabasqueño.

Demandó retirar la millonaria campaña publicitaria en televisión y rechazó que los promocionales fueran para “buscar inversiones”, pues Tabasco era de los “peores” estados para invertir de acuerdo a organismos empresariales.

A su vez, el dirigente estatal del PRI, Edgar Azcuaga Cabrera, dijo desconocer el planteamiento del PRD pero no dudó en descalificarlo:

“En Tabasco no se la hará caso a la intriga, chisme, rencor, odio, difamación ni calumnias”, respondió y en referencia al retorno de Andrés Manuel López Obrador a Tabasco, dijo que sólo venía “a crear problemas en el estado”, pero que se encontraría con pueblo unido “y trabajando a lado del gobernador Roberto Madrazo”.

Asimismo, regañó a los medios de comunicación por dar “tanto espacio” a quien, según él, “ha venido a desestabilizar y crear problemas en el estado”.

BARCELÓ, GOBERNADOR INTERINO

l mediodía del 14 de junio de 1999, Roberto Madrazo Pintado solicitó al Congreso del estado licencia para separarse de la gubernatura por tiempo indefinido y así, contender en el proceso interno del PRI por la candidatura presidencial.

“No me interesa, ni quiero ser el candidato de intereses creados o de los mismos de siempre, quiero ser el candidato del cambio, quien destierre del PRI la simulación y las viejas prácticas políticas”, ofreció.

Por la tarde, el secretario de Gobierno, Víctor Manuel Barceló Rodríguez, protestó ante la Comisión Permanente de la LVI Legislatura estatal como gobernador interino, la cual estaba presidida por el diputado Manuel Andrade Díaz.

“Considero como primordial tarea mantener incólume el tejido social, porque la convivencia pacífica es la base de una vida productiva y creativa para todos los ciudadanos y ciudadanas”, dijo Barceló en su primer mensaje.

Por la mañana, Madrazo había congregado a cientos de priistas en Plaza de Armas para anunciarles su decisión de buscar la candidatura del PRI y luego la presidencia de la República porque, aseguró, no se podía aplazar más la reforma democrática del tricolor  que encabezó Luis Donaldo Colosio y se debía concluir con las demandas del cambio democrático “que exigió en su momento Carlos Alberto Madrazo Becerra”, su padre.

Aseguró que no manchó la investidura de gobernador con turbios negocios y puntualizó: “a quienes se alimentan del divisionismo, respondamos con una firme unidad, saldo de un compromiso común en favor de nuestro estado. A quienes le apuestan al derrumbe, respondamos con la tenaz construcción de mejores tiempos”.

Un día anterior, había informado a los poderes Legislativo y Judicial del estado su decisión de participar en el proceso interno del PRI y convocar a la edificación “de una amplia base de soporte social para ganar en la democracia, la posibilidad de impulsar los cambios que la nación demanda”.

Asimismo, confió en que el presidente Ernesto Zedillo haría uso de toda su influencia en los próximos meses “para garantizar la imparcialidad y la transparencia en el proceso interno de selección del abanderado a la primera magistratura”.

Ah, pero el generoso gobernador no dejó pendiente millonarios pagos a los hijos de su antecesor y primo, Manuel Gurría Ordóñez, como último saldo por sus maniobras para llevarlo a la gubernatura.

Del 1 al 14 de junio – día que solicitó licencia para contender por la candidatura presidencial-, a través de su secretario de Finanzas, Leopoldo Díaz Aldecoa, extendió seis cheques por 8.6 millones de pesos a la empresa Comoapa Publicidad, propiedad de los Gurría Juniors, con numeración consecutiva de la cuenta 51990689 de Banca Promex.

El pago fue por elaboración de spots que, en entre enero y junio de ese año (1999) se trasmitieron en televisión como parte de la campaña publicitaria de Madrazo para, oficialmente, “atraer in-versiones” a Tabasco, pero en realidad para posicionarse para la candidatura presidencial del PRI.

Entre los propietarios de Comoapa Publicidad figuraban Ramón Abascal Díaz Barreiro, así como los hijos del ex gobernador Manuel Gurría, Bárbara, Jorge Luis y Manuel Gurría Hernández, quien, a la vez, era vocero de la precandidatura de Madrazo y representante del gobierno estatal en el Distrito Federal.

Poco antes, Comoapa había pagado 45.4 millones de pesos a Televisa y TV-Azteca, 29.5 para la primera y 15.9 para la segunda por la transmisión de los spots con la monserga “¿quién dice que no se puede?”.

Esta información- revelada por el diario Reforma- fue utilizada por el otro precandidato, Francisco Labastida, para acusar a Madrazo de desviar 110 millones de pesos del presupuesto estatal para su autopromoción personal en Televisa y TV-Azteca.

En el mes de Julio, fueron presentados los coordinadores estatales de la campaña de Francisco Labastida para la candidatura presidencial del PRI, encabezados por el diputado federal, Víctor Manuel López Cruz, con el nombre “Amigos de Labastida”.

La presentación la hizo el ex líder nacional coprero, Francisco Zúñiga Galeana, encargado de los comités de campaña de Labastida en Campeche y Tabasco, quien de entrada acusó que en el PRI-Tabasco habían múltiples irregularidades para favorecer a Roberto Madrazo, por lo que presentarían una queja ante la Comisión para el Desarrollo del Proceso Interno del PRI que encabeza el desaparecido Fernando Gutiérrez Barrios.

El representante labastidista defendió al diputado López Cruz de las acusaciones de “traidor” que le endilgaban los simpatizantes de Roberto Madrazo.

Zúñiga Galeana reviró y afirmó que quienes tachaban de traidor a López Cruz eran “perversos e intolerantes que no están preparados para gobernar”.

Uno de los que más arremetió en contra de los seguidores de Labastida en Tabasco fue el presidente de la Gran Comisión del Congreso, Manuel Andrade, acusado de utilizar como “caja chica” el presupuesto del poder Legislativo para financiar la campaña de Madrazo, “ante la complacencia del blandengue gobernador interino, Víctor Manuel Barceló”, denunció el dirigente estatal del PRD, Octavio Romero Oropeza.

Los “Amigos de Labastida” denunciaron que la estructura del PRI-Tabasco trabajaba en favor de Roberto Madrazo y que por todo Tabasco se habían colocado anuncios espectaculares, así como calcomanías a camiones adheridos a organizaciones de la CNOP y CTM con propaganda del gobernador con licencia, pese a que la campaña interna priista iniciaba formalmente el primero de agosto.

El ex líder coprero dijo que recababan todas las pruebas para sustentar la denuncia ante la Comisión del Proceso Interno, incluidas fotografías del logotipo que el gobierno estatal utilizaba en todos los actos públicos, como la “M” de Madrazo en el escudo de Tabasco y el slogan “Certeza Tabasco”, por ser publicidad “subliminal” en favor del gobernador con licencia.

El comité estatal de los “Amigos de Labstida” quedó integrado, entre otros, por el diputado federal Víctor Manuel López Cruz y los ex diputados federales, Francisco Peralta Burelo y Griselda García Serra, así como por el diputado local, Julio César Pérez Vidal, único de los 19 legisladores priistas locales que se sumó a la campaña del sinaloense.

La casa de campaña de Labastida fue prestada gratuitamente por el empresario Same Yabur Elías que fungió como secretario de Finanzas del fallecido ex gobernador Salvador Neme Castillo, uno de los grupos políticos más golpeados por Madrazo desde que asumió la gubernatura en enero de 1995.

Mientras tanto, continuaban las pugnas “porriles” por el control de los tres sectores del Comité Directivo Estatal del PRI, desmantelados para reforzar la campaña de Madrazo en busca de la candidatura presidencial.

El pleito más intenso se vivió en la CNOP desde que el dirigente con licencia “temporal”, Pedro Gutiérrez Gutiérrez, recuperó con pandilleros y porros -con armas de fuego, machetes y palos- el “liderazgo” del sector popular, luego de retirarse efímeramente para sumarse a la campaña de Madrazo.

Gutiérrez solicitó licencia “temporal” y dejó como dirigente “interino” a Melvin Izquierdo, a quien pretendió manipular, pero le salió respondón y se le rebeló.

Pedro Gutiérrez abandonó la campaña de Madrazo y trató de recuperar el “liderazgo” de la CNOP, pero se encontró con que su antiguo protegido se había posesionado con el apoyo de la mayoría de las 17 dirigencias municipales.

Colérico por la “traición”, Gutiérrez -colocado por Madrazo en la CNOP- tomó por asalto las instalaciones del sector popular y expulsaron a los seguidores del dirigente interino.

Una comisión de la dirigencia nacional arribó a Tabasco y determinó apoyar a Melvin Izquierdo como dirigente estatal de la CNOP, pero Pedro Gutiérrez se negó a entregar las instalaciones, apoyado por el presidente de la Gran Comisión del Congreso, Manuel Andrade Díaz, quien arremetió contra los enviados de la CNOP nacional porque, retó, “el centro no tiene porqué intervenir en los asuntos políticos de Tabasco”.

El delegado del CEN del tricolor, Víctor Hugo Islas, respondió al altanero diputado que el PRI “es un partido nacional” y que el CEN seguiría interviniendo en el Comité  Directivo Estatal y sus sectores “aunque algunos no les guste”.

Por el lado de la CTM el conflicto seguía estancado desde que un grupo de cetemistas tomaron las instalaciones y lograron la destitución del dirigente Bernardino Salomón Ochoa “por corrupto”.

En cuanto a la CNC, seguidores del líder estatal y diputado federal Francisco Rabelo Cupido – con licencia “temporal” en la campaña de Madrazo- se negaba reconocer a enviados nacionales que pretendían designar dirigente sustituto con el argumento de que, el conflicto en el sector agrario del PRI, lo resolverían “sólo los cenecistas tabasqueños”.

Todo, a mes y medio que Roberto Madrazo solicitara licencia “temporal” para separarse de la gubernatura y contender por la candidatura presidencial del PRI.

En ese convulsivo escenario político dejado por Madrazo, el gobernador interino, Víctor Manuel Barceló, rechazó que su gobierno desviara recursos en apoyo de quien lo dejó en cargo y advirtió que nadie vendría a enseñar a los tabasqueños “cómo manejar” el proceso priista para elegir candidato presidencial.

En respuesta a las imputaciones del equipo de campaña de Francisco Labastida sobre la inequidad de la contienda interna priista, por la utilización de recursos públicos en apoyo de Madrazo, el mandatario interino aseguró que la mejor forma de fortalecer la democracia del PRI era “mantener la equidad absolutamente en todos los renglones de la vida pública”.

“Yo siento que aquí hay una inequidad en la apreciación que no se a que se deba, pero si tienen pruebas me gustaría mucho poder observarlas, verlas, de lo contrario, creo que nadie puede venir a enseñarnos a los tabasqueños cómo manejar nuestro proceso interno”, afirmó.

Y es que Efraín Zúñiga Galeana, diputado federal por el estado de Guerrero y coordinador regional de la campaña de Labastida en Campeche y Tabasco, no solo denunció que el gobierno de Barceló desviaba recursos financieros y humanos en apoyo de quien lo dejó en el cargo, sino que también se maquinaba en Tabasco una “elección de Estado” para que Madrazo ganara los seis distritos electorales de la entidad.

A su vez, el presidente de la Gran Comisión del Congreso, Manuel Andrade Díaz, coordinador de campaña de Madrazo en Tabasco, adelantó que el spots televisivo “dale un Madrazo al dedazo”, saldría al aire próximamente ya que era uno de 7 que se transmitirían durante la campaña interna del PRI para la candidatura presidencial.

Ante nuevas acusaciones de los “Amigos de Labastida”, el gobernador Barceló anunció que aplicaría “estrictamente la ley” a cualquier funcionario que desviara recursos del presupuesto en apoyo de Madrazo y que apoyaba el propósito presidencial de dar buen uso a los recursos para combatir la pobreza.

El mandatario interino se refería así a la recriminación del presidente Ernesto Zedillo contra quienes utilizaban recursos del pueblo para hacer “política barata”, dirigidas a Roberto Madrazo, contrincante de su gallo Francisco Labastida.

Barceló consideró “correcto” lo dicho por Zedillo y que estaba con él en su propósito por garantizar el buen uso de los recursos públicos para combatir la pobreza en el país.

“El señor presidente ha dicho algo muy correcto, estoy con él absolutamente. Estoy totalmente convencido y decidido a aplicar la ley a quien se demuestre que está utilizando fondos públicos fuera de sus funciones que son las de servir al pueblo tabasqueño”, manifestó.

Evasivo en principio con la prensa, el gobernador interino reiteró también que su gobierno cuidaba que ningún dinero del erario “se destine a campañas electorales”.

En referencia al proceso interno del PRI para elegir candidato presidencial, sostuvo que se desarrollaba en Tabasco bajo las normas de equidad establecidas por el Consejo Político Nacional del tricolor.

“En Tabasco hay absoluta equidad, absoluta”, subrayó y se escabulló de la prensa luego de inaugurar el Foro Internacional de Acuacultura Tropical Sustentable que por dos días de realizaba en Villahermosa.

En la elección interna del mes de noviembre, la primera en la historia del PRI para elegir candidato presidencial, Labastida barrió a Madrazo.

El sinaloense obtuvo 272 de los 300 distritos en juego y aplastó a Roberto Madrazo, quien, desencajado, descompuesto, se dijo dispuesto a encabezar una “corriente crítica” dentro del PRI.    Madrazo obtuvo un poco más de 20 distritos de los estados de Tabasco, Campeche y Quintana Roo.

Manuel Bartlett, el otro aspirante, ganó los distritos de Puebla, gobernado hacía unos meses por él; y la votación de Roque Villanueva no alcanzó para ganar ninguno de los 300 distritos electorales del país.

Humillado, Roberto Madrazo desapareció unos días del escenario político y reapareció en Los Pinos a lado del presidente Ernesto Zedillo y del candidato presidencial del PRI, Francisco Labastida Ochoa.

Para no saludar al sinaloense, Madrazo Pintado apareció con un cabrestillo en el brazo derecho.

Esa “lima de asperezas” y para aplacar la ira de Madrazo, el presidente Zedillo negoció y le concedió regresar a la gubernatura de Tabasco.