I.- NEME, LA CAÍDA

Por: Armando Guzmán

Desde las nueve de la mañana del 28 de enero de 1992, el rumor creció. Se generalizó en Palacio de Gobierno, la Cámara de Diputados y se extendió a lo largo y ancho de Tabasco.

“Ahora sí, ya cayó Neme”, era el comentario por todos lados.

Los periodistas, a tropel, corrieron al Congreso y lo que sería una sesión ordinaria se demoró.

A las 12 del día, el diputado priista, Ramón López Alberto, pálido y nervioso, leyó la solicitud de Salvador Neme Castillo para separarse definitivamente del cargo de gobernador que ocupaba desde el primer día de enero de 1989.

Mientras el Congreso entraba en receso para analizar la solicitud de licencia y, en su caso, aprobarla, Neme Castillo se dirigió al aeropuerto para viajar a la Ciudad de México y ocupar su nuevo cargo: Coordinador Nacional de Fomento Pecuario de la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos que encabezaba el profesor Carlos Hank González.

En el Congreso, los 29 diputados reanudaron la sesión. Las comisiones unidas de Gobernación, Puntos Constitucionales y Asuntos Electorales dictaminaron como procedente la solicitud de licencia de Neme y anunciaron que el senador Manuel Gurría Ordóñez sería el mandatario sustituto.

El insistente rumor de que el gobernador tabasqueño solicitaría licencia para dejar el cargo, llegó a su punto máximo el jueves 19 de enero. En la Ciudad de México, el vespertino El Gráfico, del diario El Universal, publicó en primera plana que Neme Castillo salía del gobierno y entraba el senador Gurría Ordóñez.

La noticia de El Gráfico fue difundida por las estaciones radiofónicas Radio Mil y Radio Red en la ciudad de México y causó inquietud en el gobierno estatal.

Desde el miércoles 18 se hablaba ya en Tabasco de la inminente solicitud de licencia de Neme, y hasta se mencionaban nombres para sucederlo: los senadores Gurría Ordóñez y Nicolás Reynés Berezaluce, así como el delegado del CEN del PRI en Guanajuato, Humberto Mayans Canabal.

Tan luego se supo la noticia de El Gráfico, Neme instruyó a su hijo Salvador para que desmintiera la información en la Ciudad de México y se trasladara a la Cámara de Diputados para investigar de dónde había salido “el rumor”.

Salvador Neme hijo trató de entrevistarse con el líder de la mayoría priista, Fernando Ortiz Arana, pero éste no lo recibió. El vástago del gobernador se reunió entonces con el director de comunicación de la Cámara, Héctor González Pérez, amigo de su padre, quien le dijo que, efectivamente, había ese rumor, pero que no salía de las curules, sino de la sala de prensa.

Entrada la tarde, circulaban ya en Tabasco fotocopias de la noticia de El Gráfico y una caricatura, donde se ridiculizaba al mandatario estatal, caído y pateado por un personaje con una camiseta del PRD.

A las 8:30 de la noche, la estación XEVA sacó del aire un programa especial y en cadena estatal de radio, el director de Comunicación Social y Relaciones Públicas del gobierno, José Esteban Esponda, desmintió “los rumores” que, finalmente, se confirmaron el 28 de enero con la solicitud de licencia del gobernador.

Hernán Barrueta García, secretario particular de Neme Castillo, reveló detalles de la caída de su jefe. En entrevista para el periódico “Mesa 42”, el 10 de abril de 2004, relató:

-“Entre las nueve y diez de la noche, acabando de salir de su acuerdo con don Fernando (Gutiérrez Barrios, secretario de Gobernación) me habla por teléfono y me dice estas palabras: “se acabó”. Yo todavía le pregunté ¿se acabó qué?.  “Se acabó todo esto, ve las cuestiones personales y mañana nos vemos por allá”, me contestó sin darme detalles”.

Chavo Neme se encuentra en Gobernación con uno de sus hijos e instruye a Barrueta no comunicar a nadie lo que acaba de escuchar. El aún gobernador habla por teléfono a su esposa Celia Sastré que se encuentra en el teatro Esperanza Iris viendo una película y, al día siguiente, temprano, llega a Villahermosa.

En la residencia oficial, la Quinta Grijalva, le esperan sus más cercanos colaboradores. Ordena a su secretario de Gobierno, Fernando Sánchez de la Cruz, que convoque a todo el gabinete y ahí les dice que, por la tarde, tienen que ir a la toma de protesta del gobernador sustituto.

A Neme se quiebra la voz, pero no pierde la tranquilidad y entereza. “En unos momentos más Fernando (Sánchez) va a presentar mi solicitud de licencia irrevocable ante el Congreso”, anuncia.

Todos, relató Barrueta, quedaron como quien recibe un cubetazo de agua helada. El subsecretario, Rafael González Lastra, intenta reaccionar: “Chavo, tenemos que hacer algo, no podemos quedarnos…”

-“No, no, nadie va hacer nada; esta es una decisión que ustedes tienen que respetar”, ordenó Neme. Se despide de sus colaboradores y sale rumbo al aeropuerto para regresar al Distrito Federal para ocupar el cargo que le tiene reservado el profesor Carlos Hank González en la secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos.

Según Barrueta García, Manuel Gurría y Roberto Madrazo conspiraron para la caída de Neme, porque éste estaba “más inclinado” hacia Arturo Núñez para que lo sucediera en la gubernatura, lo que dificultaba el arribo de ellos.

-“Ese grupo estaba muy cerca de Colosio y aprovecharon para que sucediera lo que sucedió”, acusó.

El ex dirigente estatal del PRD, Darvin González Ballina, en entrevista también para “Mesa 42”, rechazó que ellos hubieran “tumbado” a Neme Castillo:

-“Por ahí dicen que nosotros tumbamos a Salvador Neme, pero fueron los grupos encabezados por Madrazo los que se aprovecharon de esa situación.

“Todos los que están enterados de los acontecimientos políticos del estado, saben realmente que fue Roberto Madrazo quien aprovechó para imponer a Gurría

“El movimiento democrático contribuye a la caída de Salvador Neme, eso es indiscutible, no podemos decir que no, pero de ahí a que lo haya tumbado realmente el perredismo no. Madrazo se aprovecha para poner una gente leal a él para que posteriormente fuera candidato al gobierno del estado

Roberto Madrazo resultó peor que Neme Castillo porque aparte de represor es corrupto, atreviéndome a decir que el gobierno más corrupto que ha tenido Tabasco es el de Roberto Madrazo”.

El ex dirigente del CDE del PRI, Agapito Domínguez Lacroix, es más contundente: las “intrigas” de Roberto Madrazo y su primo Manuel Gurría ante el presidente Carlos Salinas y el dirigente nacional del PRI, Luis Donaldo Colosio, provocaron finalmente la caída de Neme Castillo.

Hijo de Agapito Domínguez Canabal –muerto en 1970 en plena campaña por la gubernatura de Tabasco- Domínguez Lacroix, en entrevista, señala con índice de fuego a Roberto Madrazo:

—“Indiscutiblemente que fue una operación basada en la intriga para sacar a Salvador Neme del gobierno de Tabasco. Roberto Madrazo, abusando de la amistad que tenía con Luis Donaldo Colosio, le hace sentir que hay graves conflictos políticos en Tabasco, que sí los habían, pero eran manejables. Roberto crea también un clima adverso en la prensa de la ciudad de México, resaltando los conflictos en Tabasco. Y como era el sexenio de Carlos Salinas, en el que se desconocían a muchos gobernadores porque no eran afines a ellos, aprovechó esta situación para intrigar contra Salvador Neme y hacerlo caer.

“Engañar al presidente de la República fue la estrategia más importante que utilizó Roberto. Le informaba que Salvador Neme andaba diciendo que tenía involucrado a don Raúl Salinas, su padre, en muchos negocios en Tabasco y le hacía sentir que estaba desprestigiando la familia. A Colosio lo convenció de que a don Raúl Salinas lo tenían todo el tiempo ebrio en Tabasco, aprovechando Salvador la amistad que le unía con don Raúl desde el Senado.

“La intriga crece y se agudiza cuando viene la sucesión en el partido. Salvador Neme apoya al licenciado Jesús Madrazo Martínez de Escobar y a su fórmula Guillermo Narváez Osorio. Roberto Madrazo y Manuel Gurría y a Carlos Prats Pérez y a Raúl Lezama Moo, de quienes se valen para reventar la elección porque no les acomodaba que el presidente del partido fuera Chucho Madrazo. Colosio desconoce el triunfo de Chucho Madrazo y viene el rompimiento con Salvador Neme.

“Posteriormente, en 1991, le imponen a Salvador Neme las candidaturas para diputaciones federales y senadurías. En el primer distrito, es postulado Roberto Madrazo para diputado federal. Manuel Gurría es postulado para el Senado. Salvador Neme sigue debilitándose políticamente. Las intrigas en su contra arrecian y se viene una fuerte campaña de prensa nacional en la que aparecen muchas caricaturas y artículos pagados con el objeto de denostar al gobernador.

“Durante el tercer y último informe que rinde Salvador Neme, en diciembre de 1991, perredistas que se manifestaban en Plaza de Armas son golpeado por el jefe de la policía, lo que contribuye a la caída de Salvador”.

FAMILIARES, AMIGOS Y COMPADRES ACABARON A NEME 

Desde que asumió la gubernatura de Tabasco para el periodo del primero de enero de 1989 al 31 de diciembre de 1994, Salvador Neme Castillo se peleó con los grupos políticos tradicionales de Tabasco. Los desplazó para colocar en los principales cargos a familiares, compadres y amigos.

Entre los exiliados se encontraba el grupo “madracista”, encabezado por Roberto Madrazo Pintado y su primo Manuel Gurría Ordóñez, quienes, finalmente, le dieron la puntilla para echarlo del gobierno a mitad de su mandato.

En tres años, Neme dejó un gobierno hundido en el descrédito y acusaciones de que toleró y fomentó la corrupción, el nepotismo, la impunidad y el tráfico de influencias de sus funcionarios.

De entrada, colocó a su ahijado José Same Yabur Elías como secretario de Finanzas del gobierno del estado y a su sobrino, Ramón Neme Calacich, director de Egresos, A los hermanos de éste, Salvador, José y Gloria Neme Calacih, los designó, respectivamente, asesor de Finanzas, director administrativo de la Gubernatura y directora de Programas y Eventos Especiales.

Su secretario de Gobierno, Fernando Sánchez de la Cruz, impuso a su hermano Rodolfo en la presidencia del municipio de Cárdenas.

El subsecretario de Gobierno, Carlos López Pérez, colocó a su hermano Felipe en la dirección de Obras Públicas del gobierno estatal; a su hermano Idalio, lo hizo director de Planeación de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado del estado; y a su otro hermano, Luis, lo ubicó en la jefatura del Departamento de Recursos Materiales y Humanos de la Dirección de Comunicación Social y Relaciones Públicas.

Clementina Sastré, hermana de la esposa de Neme, Celia Sastré, cobraba como directora de Relaciones Públicas del DIF, y Vladimir Bustamante Sastré, primo de doña Celia, era subsecretario de Desarrollo.

El Oficial Mayor del gobierno, Manuel Manrique Cortina, tenía a su cuñado Feliciano Fojaco Sánchez como director de Turismo, cuñado a la vez del alcalde del municipio de Centro, César A. Rojas Herrera, cuñado del ex rector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Fernando Rabelo Ruiz de la Peña, primo de Francisco Rabelo Cupido que ocupaba la dirección del Centro Estatal de Estudios Municipales.

En denuncias de corrupción destacó la residencia que el secretario de Finanzas, José Same Yabur Elías, adquirió en la exclusiva zona residencial Campestre Tabasco 2000, a un costo de 725 millones de pesos de 1990.

Tres días antes de Same Yabur compareciera ante los diputados para explicar la ley de ingresos y egresos del estado para el año 1990 -el 19 de diciembre de 1989- se denunció que había comprado en mil millones de pesos la hacienda “Cangrejópolis”, de 79 hectáreas, ubicada en el municipio de Paraíso, en la costa tabasqueña.

En su comparecencia ante el Congreso, un diputado del Partido Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional (PFCRN) preguntó al secretario de Finanzas sobre la adquisición de Cangrejópolis y de su residencia en Campestre Tabasco 2000.

“Señor diputado, yo tengo para eso y mucho más”, respondió.

Escandalizó también, y quedó en la impunidad, la compra de 20 mil millones de pesos que el gobierno 3estatal hizo en 1989 a la empresa Mayoreo de Acero S.A de C.V., a precios inflados.

En la empresa figuraban como principales accionistas Marcela Manrique y Armando Pontes Gandarelas, hija y yerno del Oficial Mayor, Manuel Manrique Cortina, amigo de infancia de Neme Castillo, quien también adquirió el club de béisbol Olmecas de Tabasco.

Una draga Aqua-Dozer para limpiar superficies de aguas contaminadas, cotizada en 587 millones de pesos por la empresa THIES de la ciudad de México, y adquirida finalmente por Manrique Cortina y el secretario de Asentamientos Humanos y Obras Públicas (SCAOP), Pedro Rodríguez Priego, en mil 369 millones.

Entre 1989 y 1990, la SCAOP asignó directamente, sin mediar concursos, obras por más 200 mil millones de pesos de la época. Las principales beneficiadas fueron compañías constructoras ligadas a funcionarios de la dependencia y principalmente a su titular, Pedro Rodríguez Priego.

Destacaban las compañías ASPER, S.A. de C.V., que hasta 1990 había construido obras –por adjudicación directa– por alrededor de 20 mil millones de pesos; y HELIMA, S.A. de C.V., constituida el 5 de septiembre de 1989 e inmediatamente beneficiada con dos contratos por adjudicación directa, sin concursos públicos, como establecía la ley estatal de obras públicas.

El primer contrato se le entregó el 10 de marzo de 1990 por tres mil 298 millones de pesos y el segundo, el 8 de mayo por dos mil 18 millones.

A las denuncias, se sumaron los cinco diputados locales del PRD para que se investigara al director de Turismo, Feliciano Fojaco Sánchez, y al presidente del Tribunal Superior de Justicia, Ramón Hipólito Hernández Aguayo, por la adquisición de acciones en el Banco de Cédulas Hipotecarias (BCH) que, posteriormente, Carlos Cabal Peniche transformaría en Banco Unión.

De todos los señalados, sólo el titular de SCAOP, Pedro Rodríguez Priego, fue encarcelado.

El 27 de agosto de 1992 –en el gobierno de Manuel Gurría Ordóñez- fue detenido por la policía judicial del estado, acusado por la Contraloría estatal de los delitos de uso indebido de atribuciones, tráfico de influencias y peculado, por un monto superior a dos mil millones de pesos.

Rodríguez Priego, que usurpaba el título de arquitecto sin haber terminado la carrera, era uno de los funcionarios más poderosos en el gobierno de Neme Castillo.

Con él fueron detenidos los ingenieros Gilberto Moreno Sánchez y Daniel Collado Sánchez, propietarios de la compañía constructora “Moreno”, con los que Priego hacía negocios.

La demanda en su contra la presentó la Contraloría al comprobar que la compañía Contrasur desvió más de dos mil millones de pesos en la construcción de un bordo de contención en las márgenes del río Usumacinta, en el municipio de Balancán.

La compañía era propiedad de los hermanos Carlos Raúl y Luis Armando Priego Ramos, delegados de Pesca y presidente del Colegio de Ingenieros de Tabasco, respectivamente, primos de Rodríguez Priego, así como de Hilda Ramos Zurita, Francisco Morales Vera y Alicia Manzanilla Fojaco, ésta última, sobrina del director de Turismo, Feliciano Fojaco Sánchez, cuñado del Oficial Mayor del gobierno, Manuel Manrique Cortina.

El costo de la obra fue inicialmente presupuestada en cuatro mil 850 millones de pesos. A los seis meses se hizo un convenio adicional para que el precio aumentara cuatro mil 349 millones de pesos más.

Así, el costo total se infló a nueve mil 200 millones de pesos, 89.7% más sobre el precio original. Ante el fiscal especial para este caso, Normando Javier Granados, pues era la primera vez en la historia de Tabasco que se detenía a un ex funcionario de alto nivel acusado de corrupción, Rodríguez Priego aceptó los cargos que se le imputaban.

Uno de los agentes que lo detuvo, relató que al verse rodeado por la policía, Rodríguez Priego solicitó hacer una llamada por su teléfono celular y lo único que exclamó fue:

¡Señor… ya me atraparon!

Ante el juez, el ex funcionario aseguró que sus propiedades las había adquirido quince y diez años antes de ser titular de la Scaop, pero investigaciones en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio lo desmintieron.

Sus dos últimas compras, y las más ostentosas, las hizo en los últimos seis meses de 1991, cuando todavía era secretario de la Scaop. Una de ellas, el rancho “La Gloria” de 113 hectáreas, con residencia valuada en más de dos mil millones de pesos de la época, ubicado en el municipio de Teapa.

La otra, una residencia a orillas de la playa Miramar, en la costa tabasqueña, valuada en más de 700 millones de pesos.

Rodríguez Priego duró tres años en la cárcel y, posteriormente, murió de paro cardiaco.

REBELIÓN PRIISTA Y ÉXODO AL DF  

La situación política de Neme Castillo se empezó a complicar a partir de enero de 1991, año de elecciones para elegir 17 alcaldes y 29 diputados locales.

Utilizando sin recato recursos del gobierno, apoyó e impuso en la dirigencia estatal del PRI a su protegido, Jesús Madrazo Martínez de Escobar.

Su adversario, Carlos Prats Pérez, apoyado por Roberto Madrazo, denunció que la elección interna había sido fraudulenta y elevó su queja ante el CEN del PRI que encabezaba Luis Donaldo Colosio.

Colosio anuló el supuesto triunfo de Martínez de Escobar y se inició un ríspido enfrentamiento entre el gobierno tabasqueño y el presidente nacional del PRI.

La decisión de Neme de imponer a sus amigos en candidaturas, volvió a dividir al PRI tabasqueño. En la consulta interna del 27 de agosto para seleccionar candidatos a presidencias municipales, el fraude de nuevo asomó su rostro.

En complicidad con el “centavero” coordinador regional del PRI, Artemio Meixueiro Sigüenza, manipularon padrones para colocar al mayor número de incondicionales. Las bases priistas se revelaron y, en respuesta, fundaron frentes cívicos en varios municipios y un Movimiento.

En septiembre, manipulando la ley electoral a su favor, el gobierno trató de impedir que el PRD registrara candidatos a diputados plurinominales. Intervino la Secretaría de Gobernación para solucionar el conflicto.

Para el mes de octubre –un mes antes de los comicios del 17 de noviembre- las deserciones y protestas de los priistas se multiplicaban por toda la entidad.

Los priistas inconformes, agrupados en el Movimiento Popular Priista y en frentes cívicos municipales, realizaban plantones, mítines y marchas.

En Cárdenas, la resistencia priista rechazaba al candidato Fernando Valenzuela Pernas, ex tesorero del ayuntamiento, impuesto por el alcalde Rodolfo Sánchez de la Cruz, con el único propósito “de cuidarles las espaldas”, acusaba la disidencia tricolor.

En Macuspana, tierra de Andrés Manuel López Obrador, se multiplicaban las marchas en contra del candidato Carlos Manuel Rovirosa Ramírez, ahijado del gobernador Neme Castillo.

“¡No más de lo mismo!”, era el grito de guerra de los priistas inconformes, debido a que su padre, José Eduardo Rovirosa Carrillo, gobernó el municipio en el trienio 1980-82, caracterizándose su administración por el saqueo de las arcas del ayuntamiento.

Oscar Llergo Heredia, ex dirigente de la CNC, era repudiado en el municipio de Teapa “por sus antecedentes de corrupto y conducta pública dudosa”, se difundía en miles de volantes y desplegados periodísticos.

En Nacajuca, fue impuesto Eugenio Mier y Concha, acusado de haberse enriquecido cuando fue director del programa Crédito a la Palabra.

Mier y Concha contrató porros y pistoleros para intimidar a la población. En Jalpa de Méndez, no querían de candidato al ex delegado del Instituto Nacional Indigenista, Andrés Madrigal, acusado también de hacer mal uso del erario para su beneficio.

En Balancán, postularon a Jaime Castro Paredes, ex secretario del ayuntamiento, a quien los priistas inconformes no bajaban de “espurio y traidor”.

Para las elecciones constitucionales del 17 de noviembre de 1991, el PRI se adjudicó carro completo en los 17 municipios. El PRD reclamaba triunfos en Cárdenas, Nacajuca y Macuspana y exigía la anulación de la elección en siete municipios más.

Neme Castillo se negó a reconocer los triunfos reclamados por el PRD. En respuesta, López Obrador organizó el primer éxodo por la democracia para limpiar “las fraudulentas elecciones”.

El 23 de noviembre de 1991, salió de Villahermosa el éxodo por la democracia. Cincuenta días después -luego de mil kilómetros de marcha- llegó al Zócalo de la Ciudad de México, la tarde del 11 de enero de 1992.

Dos horas después, se firmó un convenio en la secretaría de Gobernación para poner fin al conflicto poselectoral, “con la anuencia del CEN del PRI y el gobernador de Tabasco, licenciado Salvador Neme Castillo”, se informó.

En las negociaciones participaron los dirigentes del PRD de Tabasco y Veracruz (donde también había problemas poselectorales), Andrés Manuel López Obrador y Rosa María Cabrera, así como Jesús Ortega de la dirigencia nacional y una comisión del gobierno veracruzano, con ausencia de representantes del gobierno tabasqueño.

Para Tabasco, se estableció que en el municipio de Cárdenas se instalaría un Consejo Municipal plural, encabezado por el perredista Carlos Alberto Wilson. Lo acompañaría otro perredista y un priista.

En Nacajuca, tendría que renunciar el presidente Eugenio Mier y Concha para instalar otro Consejo Municipal, encabezado por un ciudadano sin partido, quien sería acompañado de un perredista y un priista.

En Macuspana, renunciaría Carlos Manuel Rovirosa Ramírez para ser sustituido por un ciudadano “respetable, conciliador, originario del lugar y miembro del PRI”.

En este municipio el gobernador Neme Castillo aplicó un madruguete para desconocer los acuerdos de Gobernación.

Pidió a su ahijado Rovirosa que no renunciara al cargo, sino que solicitara licencia definitiva para que el Cabildo –sin injerencia del Congreso– nombrara presidente municipal sustituto.

El Cabildo nombró al tercer regidor, Raúl Pérez Hernández, incondicional de Rovirosa. La inconformidad unió a priistas y perredistas. Se lanzaron a las calles para exigir al gobernador que cumpliera con el convenio de Gobernación, en el sentido de designar a un presidente municipal “conciliador”.

En Cárdenas, el anuncio de que el doctor Wilson encabezaría el Consejo Municipal fue recibido con júbilo hasta por los priistas. Publicaron un manifiesto para saludar y felicitar a los perredistas “luchadores por la democracia”, pues “impidieron que se instaurara un cacicazgo político en Cárdenas”.

En Nacajuca, el alcalde Mier y Concha se negaba a renunciar.  “El pueblo me eligió”, alegaba y se atrincheró con unos 200 seguidores en el Palacio Municipal. Otros grupos bloqueaban carreteras para exigir que se respetara su triunfo.

A la rebeldía se sumó el coordinador regional del PRI, Jorge Reyes Vides. Amagó con movilizar a todo el priismo tabasqueño en contra del acuerdo de Gobernación, por ser “una burla al pueblo”.

Ante el incumplimiento de los acuerdos en Macuspana y Nacajuca, el 16 de enero arribó a Tabasco el director de gobierno de la Secretaría de Gobernación, Jorge Moreno Collado.

Al día siguiente, los Consejos Municipales de Cárdenas y Nacajuca rindieron protesta ante el Congreso tabasqueño. En Macuspana, seguían las protestas. Tras un violento enfrentamiento entre manifestantes y la policía, Rovirosa Ramírez y su pelele Raúl Pérez abandonaron el Palacio Municipal y se instaló un Consejo Municipal como se pactó en Gobernación.

En Cárdenas, la primera acción del doctor Wilson fue presentar demanda penal en contra del rapaz ex alcalde priista, Rodolfo Sánchez de la Cruz, por malversación de fondos públicos por más de cinco mil millones de pesos de la época.

Salvador Nava uniéndose a la caminata.
Llegada del éxodo al D.F.

LA RAPACIDAD DE GURRÍA

Asestado el golpe en contra Salvador Neme Castillo para echarlo del gobierno, el 29 de enero de 1992 el senador Manuel Gurría Ordóñez asumió la gubernatura de Tabasco para concluir el sexenio nemista el 31 de diciembre de 1994.

La conspiración política de los primos Manuel Gurría-Roberto Madrazo había sido exitosa y primer paso para allanar el camino a Roberto hacia el Palacio de Gobierno.

Se repetía así la historia que, medio siglo atrás, protagonizó Carlos Alberto Madrazo Becerra para derribar al gobernador Manuel Bartlett Bautista e imponer a su “tío” Manuel Orrico de los Llanos como avanzada para preparar su arribo al gobierno de Tabasco.

En 1955 una revuelta estudiantil promovida por Carlos Alberto Madrazo –por alza de tarifas al trasporte urbano- provocó la caída de Bartlett Bautista.

El Senado desapareció los poderes en Tabasco y nombró al general Miguel Orrico de los Llanos como gobernador sustituto del defenestrado mandatario, padre del ex senador y ex gobernador poblano, Manuel Bartlett Díaz.

Como primera medida, el general designó a su sobrino Carlos Alberto representante de su gobierno en el Distrito Federal. Desde allá, el “Ciclón del Sureste” se erigió en poder tras el trono del veterano militar para preparar su llegada al gobierno de Tabasco, el cual finalmente asume de 1959 a 1964.

Igual que el general Orrico, Carlos Alberto Madrazo designó a su joven sobrino, Manuel Gurría Ordóñez, secretario de Gobierno, hijo de doña Ninfa Ordóñez Madrazo, prima hermana de don Carlos.

Al final de su mandato, el Ciclón del Sureste opera su propia sucesión e impone en la gubernatura a Manuel Rafael Mora Martínez para el sexenio 1965-1970, y hace diputado federal a su sobrino Manuel Gurría, como plataforma de arranque para suceder a Mora en el sexenio 1971-1976.

Durante el gobierno de Mora, Carlos Alberto Madrazo se perpetúa como poder tras el trono que solo concluye con su muerte, en junio de 1969, al estrellarse el avión en que viajaba a Monterrey para promover la fundación del partido “Patria Nueva”, decepcionado de la “antidemocracia” del PRI, el cual dirigió durante un año luego de dejar la gubernatura de Tabasco.

La muerte de Madrazo frustró la prolongación de su cacicazgo político en la figura de su sobrino Manuel Gurría. Sin apoyo de su tío, Gurría es políticamente un cero a la izquierda y el PRI destapa a Agapito Domínguez Canabal para suceder a Mora en la gubernatura.

Desafortunadamente, la tragedia se hace presente y Agapito muerte en plena campaña por la gubernatura. El diputado federal, Mario Trujillo García, lo sustituye como candidato y asume la gubernatura para el periodo 1971-1976.

FIGURA DECORATIVA EN PALACIO  

Desde que asumió la titularidad del poder Ejecutivo para concluir el sexenio iniciado por Neme Castillo en enero de 1989, Gurría Ordóñez fue una figura política decorativa, pero eso sí, muy rapaz para beneficiar a familiares y amigos con millonarios negocios.

Al final de su mandato, en diciembre de 1994, resultó peor que Neme Castillo por su enorme rapacidad en el manejo de los dineros públicos.

Desde un principio, el poder de su primo Roberto Madrazo se hizo sentir: designó a sus amigos en cargos claves del gabinete.

El gobernador ocupaba el Palacio de Gobierno, pero el que mandaba despachaba en casa del doctor César Lastra. Desde la residencia de su amigo, el “jefe” Roberto nombraba funcionarios, ordenaba, instruía y organizaba proyectos y políticas del gobierno sustituto.

El licenciado Juan Antonio de la Torre Hernández fue uno de los favorecidos por su amigo Roberto Madrazo. Recuerda aquél encuentro:

— Roberto me mandó a llamar a la casa del doctor César Lastra. Me empezó hablar de una serie de nombramientos en el gabinete. A Juan José Hernández Prieto le dio la contraloría del gobierno. A Enrique Priego Oropeza (posteriormente gobernador interino en el año 2000) lo impuso como procurador general de Justicia del Estado. A su amigo Florizel Medina Pereznieto lo ubicó como secretario particular de Gurría, como pieza fundamental para que le pasara información de primera mano del gobernador Gurría.

— ¿Y a usted qué cargo le ofreció?

  • A mí me mandó como asesor de la Contraloría con Juan José Hernández Prieto. A su amigo Jaime Echeverría, Roberto lo nombró subdirector de Evaluación y Seguimiento de la misma secretaría. Los ajustes en el gobierno de Gurría se hacían porque Roberto era el que verdaderamente mandaba. Yo fui amigo personal de Roberto.

— ¿Por qué mandó Roberto Madrazo a sus amigos a la Contraloría?

— A mí me dijo que nos necesitaba ahí en la Contraloría para que fuéramos sus ojos y sus oídos, viéramos los problemas que se suscitaban en el estado y también supiéramos quienes estaban robando y quiénes no.

El senador Gurría Ordóñez no llegaba a Tabasco con buen cartel político.

En 1986 fue acusado de ser responsable del fraude electoral contra el PAN que instaló en la gubernatura de Chihuahua a Fernando Baeza Meléndez.

En 1977, impulsado por Leandro Rovirosa Wade, candidato al gobierno de Tabasco, fue electo presidente del municipio de Centro. No tomó posesión. Despreció la alcaldía. Se fue como subsecretario “B” del Departamento del Distrito Federal que jefaturaba su padrino político, el profesor Carlos Hank González.

Luego de un tiempo en el ostracismo, resurgió otra vez al lado de Hank como subsecretario de Turismo y, posteriormente, de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH), secretarías que presidió el extinto jefe del grupo “Atlacomulco” en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari.

De la SARH, Gurría Ordóñez salió para hacerse cargo de una Coordinación Regional del CEN del PRI. Posteriormente, fue designado candidato y electo senador por Tabasco en agosto de 1991.

En su discurso de toma de posesión como gobernador sustituto, y ante el clamor de castigar a ex funcionarios nemistas acusados de corrupción, el nuevo mandatario ofreció un gobierno de “honorabilidad” y rectitud que de inmediato echó al cesto del olvido.

“El tabasqueño exige honradez de sus funcionarios públicos. Reclama que se designen a los más capaces en cada una de las áreas del gobierno, así como el derecho a ser informados con transparencia de lo que su gobierno hace, de la aplicación que se da a los recursos públicos”, manifestó.

“Pondré mi mejor esfuerzo, mi modesta capacidad y mi modesta experiencia. Mi honorabilidad será el signo de nuestro gobierno”, prometió.

Sin embargo, desde el primer día al frente del Ejecutivo, Gurría ignoró las acusaciones de corrupción en contra el gobierno saliente.

—No sé, no sé, acabo de llegar. Lo veremos, lo veremos. Los hechos son los que cuentan, justificaba ante la prensa cuando se le preguntaba al respecto.

A un año de asumir el gobierno, se documentaba ya la corrupción y el tráfico de influencias del guriísmo. Igual que Neme, se favorecía a familiares y contratistas, así como a un selecto grupo de propietarios de medios de comunicación para acallar críticas y denuncias.

Y, sobre todo, a Carlos Efraín Cabal Peniche que irrumpía en el mundo financiero-empresarial como cabeza del Banco de Cédulas Hipotecarias (BCH) que, posteriormente, convirtió en Banco Unión.

A principios de marzo de 1993, el diputado local del PRD, Alberto Pérez Mendoza, denunció desde la tribuna que la compañía contratista Sanher (Santandreu-Hernández) reconstruía y asfaltaba 23 kilómetros de la carretera Macayo-Paredón del municipio de Huimanguillo que, “casualmente”, dijo el legislador, pasaba a puertas del rancho del gobernador Gurría.

La obra tenía un costo de 23 mil millones de pesos de la época.

El diputado perredista reveló que el accionista mayoritario de la empresa era Manuel Santandreu Hernández, primo hermano de la primera dama, Soledad Hernández de Gurría, esposa del mandatario estatal.

Denunció que la compañía Sanher ocupó el cuarto lugar en el concurso para realizar la obra, y aún así se le otorgó.

Pérez Mendoza solicitó juicio político contra Gurría Ordóñez. La mayoría priista turnó la denuncia a la Comisión de Justicia y Gran Jurado para su investigación.

El 26 de marzo la comisión exoneró de toda responsabilidad al gobernador. El informe estableció que la pavimentación de la carretera no había sido por “decisión personal” del mandatario, sino producto “de una estrategia global de desarrollo de varias comunidades rurales de Tabasco”.

Que la obra había sido “recomendada” por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes desde 1990 y que se ajustó a la Ley Federal de Obras Públicas.

Por lo tanto, no existía irregularidad y que la acusación de que la carretera fue motivada “por un presunto parentesco del accionista mayoritario de la empresa Santandreu, S.A. de C.V., con la esposa del titular del Poder Ejecutivo no pasa de ser una aseveración, ya que no se presentó prueba alguna”.

El diputado perredista replicó exhibiendo el árbol genealógico de la familia Hernández, el cual probaba el parentesco de la primera dama con el contratista Santandreu Hernández.

En agosto de ese mismo año, el gobernador Gurría y su primo Roberto Madrazo fletaron un avión para que empresarios y periodistas -”la sociedad civil de Tabasco”- viajaran a la ciudad de México para pedir al presidente Carlos Salinas la concesión de la ampliación del tramo carretero Agua Dulce, Veracruz-Cárdenas, Tabasco, de 82 kilómetros, con inversión inicial de mil 200 millones de pesos.

El Consorcio de Constructores de Tabasco (CCT), integrado por 11 compañías, encabezado por Manuel Felipe Ordóñez Galán, primo de Gurría y Madrazo, obtuvo la concesión de la obra con financiamiento del Banco Unión de Cabal Peniche.

Al destapar la secretaría de Hacienda los millonarios fraudes de Cabal en el Grupo Cremi-Unión, en septiembre de 1994, y el banquero darse la fuga, el financiamiento se terminó y las obras de la carretera se paralizaron. El gobierno federal la rescató para su terminación.

También en ese año, el Congreso aprobó la fusión del Instituto de Vivienda de Tabasco y el Comité de Desarrollo Urbano de Tabasco. Así nació el Instituto de Desarrollo Urbano y Vivienda de Tabasco (Induvitab) con el propósito de edificar viviendas “populares” en reservas territoriales del gobierno estatal.

El CCT fue el más favorecido. La razón: el director del Induvitab, Enrique Flores Sánchez, fungía como consejero propietario de la compañía  Concreto Modular Prefabricado, S.A de C.V., una de las 11 que integraban el Consorcio de Constructores de Ordóñez Galán, que también, durante el gobierno de Gurría, monopolizó la construcción de carreteras y viviendas.

En marzo de 1995, Andrés Manuel López Obrador denunció que el gobierno de Gurría había vendido a familiares y amigos constructores, más de 180 hectáreas de reservas territoriales.

“Queremos saber cómo se hicieron las operaciones, quién, en cuanto, cómo y dónde están los recursos por la venta de esos terrenos porque sabemos que todo quedó en manos de una camarilla de amigos y familiares de Gurría Ordóñez”, acusó el perredista.

No hubo de pasar mucho tiempo para descubrirse que, de nuevo, el CCT compró la mayor parte de los terrenos a precios de “regalos”, y no para construir viviendas “populares” –objetivo del Induvitab- sino para edificar exclusivos fraccionamientos para millonarios.

MILLONARIOS SOBORNOS A LA PRENSA 

El escándalo arreció cuando se descubrió la nómina secreta del gobernador Manuel Gurría, la cual revelaba que periodistas, amigos y familiares del mandatario saqueaban Tabasco.

Con cargo al erario, el mandatario estatal gastaba más dinero en cultivar su imagen y ganarse a la prensa que en programas de corte social.

Además, se confirmaba que amigos, colaboradores y familiares, dueños de empresas constructoras, eran los más beneficiados con el grueso de la obra pública estatal.

Documentos oficiales de las secretarías de Finanzas y Comunicaciones, Asentamientos y Obras Públicas,  entregados al semanario Proceso por el director del periódico Vanguardia de Tabasco, José Luis Cortés Moreno, daban cuenta que por concepto de “publicidad”, “gastos de difusión”, “apoyo a la información”, “servicios prestados a la dirección general”, “inserciones”, “cintillos”, “planas de apoyo”, “subsidios”, “apoyo a información”, “asesoría periodística”, “apoyo para pagos de agua, luz y teléfonos” y “columnas políticas”, la Dirección de Comunicación Social y Relaciones Públicas del gobierno estatal había ejercido entre 1992 y 1993 un presupuesto superior al de por lo menos diez de los 17 municipios de la entidad.

Más de lo que originalmente se destinó a los programas de salud, educación, campo, caminos y seguridad; a los poderes Legislativo y Judicial y a lo invertido en fomentar la industria, el comercio y el turismo.

Directores de periódicos, revistas y gacetillas locales, reporteros, columnistas, caricaturistas, locutores, asociaciones y uniones de periodistas, parientes y amigos formaban parte de esa nómina extraordinaria de Gurría Ordóñez, a cuenta del gasto público.

En 1992, primer año de gobierno, por ejemplo, la Dirección de Comunicación Social y Relaciones Públicas, a cargo de Jorge Alberto Javier Quero, ahijado de Gurría, gastó 64 mil 447 millones 972 mil pesos de la época.

La suma representaba un 4.08% del gasto total hecho por el Ejecutivo en ese período, sólo superado por el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado.

El gasto en Comunicación Social era dos y media veces superior al de los poderes Judicial y Legislativo; más de cinco veces al presupuesto destinado para el fomento de la Industria, el Comercio y el Turismo; tres veces más que el de la Procuraduría General de Justicia; casi cuatro veces más que el del Instituto de Cultura y el doble del gasto del sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF).

La mayor parte del dinero terminó en las arcas de 16 diarios, cinco de ellos vespertinos, y ocho semanarios, bajo distintos rubros: “publicidad”, “notas pagadas”, “propaganda”, “difusión”, “cintillos”, “planas de apoyo”, “pago a camarógrafos”, “apoyo a la información”, etcétera.

Sobresalían las publicaciones de los hermanos Cantón Zetina, Tabasco Hoy, el vespertino La Extra (desaparecido) y las revistas Quehacer Político, Huellas, Rotativa y Cómo, que de enero a julio de 1993 cobraron casi 6 mil millones de pesos de la época, alrededor mil millón de pesos mensuales.

Esos seis mil millones de pesos representaba una suma similar al presupuesto anual del municipio de Nacajuca, el segundo más pobre de Tabasco, habitado por indígenas chontales.

Durante todo el año 1993, las publicaciones de la familia Cantón Zetina recibieron del gobierno de Gurría el doble del presupuesto asignado a Nacajuca.

Samuel Cantón Zetina, columnista estelar del diario Tabasco Hoy, propiedad de su hermano Miguel, cobraba 25 mil pesos mensuales por “servicios periodísticos”, de acuerdo con la relación oficial.

Dentro de este paquete se encontraba el diario Tabasco al Día, de Rafael Martínez de Escobar, ex cuñado de Miguel Cantón Zetina. Este periódico facturó en el primer semestre de 1993, un millón 176 mil pesos de “nuevos pesos”.

En total, el gobierno de Gurría Ordóñez gastó en “apoyos a la prensa”, en el primer semestre de 1993, más de la mitad de los 61 mil millones de pesos destinados al sector agropecuario, pesquero y forestal en ese año.

Estos egresos representaron, asimismo, seis veces más de lo asignado a la Industria, el Comercio y el Turismo; casi la mitad de lo que ejerció el Pronasol en materia de vivienda y el presupuesto anual, junto, de tres de los 17 municipios de Tabasco.

El presupuesto de la Dirección de Comunicación Social y Relaciones Públicas de los años 1992 y 1993 sumaron alrededor de 100 mil millones (100 millones de “nuevos pesos”), equivalente al presupuesto anual de diez de los 17 municipios de la entidad.

Ante el escándalo, en octubre de 1993 el gobernador Gurría Ordóñez cesó a su ahijado Javier Quero de la dirección de Comunicación Social y Relaciones Públicas.

Un par de meses después, Javier Quero abandonó su vieja casa en el fraccionamiento Galaxias y se mudó a su nueve mansión en el exclusivo fraccionamiento Campestre Tabasco 2000. El valor de la residencia fue valuada en más de 2 mil millones de “viejos pesos”.

En enero de 1995, por recomendación de su padrino Gurría, Javier Quero fue designado por el gobernador Roberto Madrazo director de Turismo, dependencia encargada de organizar las ferias anuales de Tabasco.

El 7 de julio de ese año, acusado de fraude, fue detenido y encarcelado el promotor artístico, Pedro Karim Souto Sarkin, a quien Javier Quero le concesionó el palenque para la feria “Tabasco 95” que, anualmente, se organizan entre los meses de abril y mayo.

El empresario fue arrestado por presunto fraude de 50 mil pesos a la empresa cervecera Casa Pizá. Al día siguiente, salió bajo fianza y reviró la acusación: el director de Turismo y presidente del Comité de Feria, Jorge Alberto Javier Quero, le estafó 477 mil pesos y lo amenazó de muerte.

Al abandonar el reclusorio, Pedro Karim denunció que Javier Quero lo obligó entregarle dos cheques – de 350 mil y 120 mil pesos- así como 7 mil más en efectivo “porque de lo contrario me clausuraría el palenque”.

Lo mismo hizo, afirmó, con el empresario artístico Juan Benítez, a quien el director de Turismo “le extorsionó” 60 mil pesos por instalar una carpa para un espectáculo cubano.

Reveló que al término de la feria, el funcionario amenazó de muerte a su esposa, hijos, a un hermano y a él mismo.

“Lárgate porque te van a matar”, recordó el empresario que le dijo Javier Quero.

Aseguró que no quedó deber a nadie porque todos los pagos los realizó a través del director de Turismo, incluida la distribuidora de cerveza Casa Pizá, pero Javier Quero no pagó “para embolsarse ese dinero”.

“De todo eso tengo facturas y pruebas”, sostuvo Souto Sarkin y anunció que presentaría denuncia penal contra Javier Quero “solo si se me ofrece protección”.

El silencio del gobierno madracista fue la respuesta a la denuncia del palenquero.

Posteriormente, Javier Quero fue coordinador de asesores del gobernador Manuel Andrade Díaz y, finalmente, reapareció como potentado empresario periodístico, al adquirir el diario Rumbo Nuevo, el más antiguo de Tabasco, desde donde ahora, ya purificado y transformado en implacable juez de la honorabilidad, cuestiona al gobierno de Andrés Granier Melo porque supuestamente “no hay cuentas claras en el manejo de los recursos en los pagos a los medios de comunicación»..

VÍNCULOS HANK-GURRÍA-CABAL

En su segundo año de gobierno, Gurría Ordóñez inició el remata de bienes del estado para beneficiar a Carlos Cabal Peniche y socios.

La primer venta fue la Distribuidora de Productos Marinos de Tabasco (Dipromat), constituida en el gobierno de Enrique González Pedrero (1983–1988).

Dipromat captaba y comercializaba la mayor parte de la producción pesquera de la entidad. En 1993 la empresa fue valuada en 10 mil millones de pesos. Gurría la vendió a Cabal en 4 mil millones.

El grupo financiero de Cabal -que irrumpía como propietario del Banco Unión- adquirió también, en una licitación amañada, el 30% de las acciones que el gobierno estatal tenía en el Hotel Holiday Inn (ahora Camino Real).

Los socios de Cabal adquirieron las acciones en 25 millones de pesos, aun cuando los hermanos Alberto y Josefina Gular Solórzano –que poseían el 38% de las acciones- ofertaron 31 millones de pesos.

En una asamblea de accionistas del 27 de julio de 1993, Paradores de Tabasco, S.A de C.V., vendió el 30% de las acciones del gobierno estatal.

El ex gobernador Mario Trujillo García adquirió 57 mil 460 acciones; José Antonio Jiménez Sainz y/o Ricardo Javier Armas Arroyo, 816 mil; el constructor Francisco Rubio Solís y/o Juan Antonio Ordóñez González, 800 mil; José Enrique Nadal Duhalt y/o Jorge Gaxiola Moraila, 382 mil y Arístides Prats Salazar, 60 mil acciones.

Todos ellos eran socios de Carlos Cabal en Banco Unión, el cual otorgó el crédito de 25 millones de pesos para adquirir las acciones del hotel, dejando como garantía…las mismas acciones.

A la fuga de Cabal, en septiembre de 1994, y ya intervenido el Banco Unión por la secretaría de Hacienda, se encontraron irregularidades en crédito de 25 millones para la compra de las acciones del Holiday Inn.

Se exigió el pago a los socios de Cabal. Se rehusaron y la institución bancaria recuperó las acciones. Posteriormente, las volvió a vender.

El empresario José Enrique Nadal Duhalt también participó en la compra de la Torre Empresarial Tabasco que, en obra negra, Cabal y socios adquirieron al profesor Hank González.

El edificio, ubicado en la avenida Paseo Tabasco de Villahermosa, fue terminado y de 12 creció a 19 pisos con helipuerto. Tras la huída de Cabal, Nadal Duhalt creo la Corporación Inmobiliaria Villahermosa, S.A. de C.V., la cual administra la Torre Empresarial con 34 condóminos propietarios, entre ellos el ex gobernador de Quintana Roo y socio de Cabal en Banco Unión, David Gustavo Gutiérrez Ruiz.

El 15 de diciembre de 1998, Nadal Duhalt reveló a la prensa que la Torre Empresarial estaba en el Fobaproa, ya que Cabal les otorgó un préstamo de 50 millones de pesos, de los cuales, en esa fecha, aún se debían 13 millones 600 mil pesos.

A mediados de 1989, el secretario y subsecretario de Turismo, Carlos Hank González y Manuel Gurría Ordóñez, presidieron una reunión sobre turismo en la zona arqueológica Maya del municipio de Comalcalco.

Al término de la reunión, los periodistas preguntaron a Hank González cuándo pensaba terminar su edificio ubicado en la avenida Paseo Tabasco de Villahermosa.

El profesor Hank quiso mostrar sorpresa, pero finalmente respondió que esa propiedad ya no era de él, sino de “mi familia”. El edificio permanecía abandonado desde que terminó el sexenio de la bonanza petrolera de José López Portillo, en el que Hank fue jefe del Departamento del Distrito Federal.

En diciembre de 1992, doce meses después que Gurría asumió la gubernatura de Tabasco, Cabal Peniche anunció un crédito de 80 millones de pesos del Banco de Cédulas Hipotecarias (BCH) para ampliar y terminar el edificio de Hank González para convertirlo en la Torre Empresarial de Tabasco.

CABAL, DE LA QUIEBRA A MILLONARIO

Beneficiado por los gobiernos de Miguel de la Madrid y de Carlos Salinas, asociado con numerosos funcionarios y ex funcionarios públicos, en 1993 Carlos Efraín de Jesús Cabal Peniche era prototipo empresarial de la “modernización”, de los nuevos ricos sexenales.

Presidente del Consejo de Administración del BCH –asociado entre otros con los ex gobernadores Mario Trujillo García y David Gustavo Gutiérrez Ruiz, así como de Arturo González Marín, secretario de Finanzas del ex mandatario estatal, Leandro Rovirosa Wade–, se supo rodear de la gente adecuada cuando los negocios de su familia entraron en crisis.

Dos años atrás, en 1991, se presentaron cuatro ofertas para la adquisición del BCH, pero como dos de ellas quedaron empatadas, la Secretaría de Hacienda resolvió en favor del grupo de 3 mil socios encabezados por Cabal Peniche.

La elección fue justificada por la Secretaría de Hacienda argumentando la “experiencia administrativa y probidad” de Cabal Peniche.

Respecto a su experiencia administrativa, no cabía duda: a la fecha disponía de unas 20 empresas con oficinas en la Ciudad de México, Santiago de Chile, Buenos Aires, Los Ángeles, Nueva York, Londres, Zurich y Hong Kong, entre otros grandes centros financieros y comerciales, además de que el apoyo recibido le permitió adquirir, a mediados de 1993, la tercera empresa más importante del mundo dedicada a la comercialización de frutas tropicales: la compañía Del Monte.

Cabeza del Grupo Empresarial Sureste, el estrenado banquero era además, accionista o dueño de la Platanera San Carlos y de las siguientes empresas:

San Carlos World Trade México, S.A. de C.V; San Carlos Banana Inc; Eastbrook, Interaset, S.A; Fundación Unión Caribe, sustituida por Expomar; Mariscos Procesados; Varaderos del Golfo; Novelty Sales Co; Naturas Mexicanas (Tostonucos); Ships TSM; Transportes Sureste Multimodal; Transportes Doga; Flete San Cristóbal; Electrovisión y Tecnología, Importadora y Exportadora de Monterrey; Grupo Marmolero del Norte; Kam-Bull; Parquet Corcab; Restaurantes Vip’s; Hoteles Don Carlos y Oviedo y Tiendas “Tu Casa”.

En la Convención Nacional Bancaria de 1993, Cabal informó que había comprado, en 560 millones de dólares, la empresa Del Monte Fresh Produce, con 300 socios de Tabasco, Chiapas, Campeche y Sinaloa, reunidos en el Grupo Empresarial Agrícola Mexicano.

Con alrededor del 16% del mercado global, Del Monte contaba con grandes fincas productoras y 14,000 empleados en Guatemala, Costa Rica, Camerún, Hawai, Indonesia y Filipinas.

Instalado en la cúspide financiera y de los florecientes negocios, no era raro ver a Cabal Peniche frecuentemente en las páginas de los periódicos al lado del gobernador Manuel Gurría Ordóñez, incluso con el presidente Carlos Salinas de Gortari.

A fines de los años 40, don Carlos Cabal Mérito, su padre, era agente viajero tabasqueño, vendía ropa por todo el sureste del país. En Villahermosa inauguró su primera tienda, Telas Cabal. Tenía dos hijos: Carlos Efraín de Jesús y Silvia Cabal Peniche. Ambos estudiaron la primaria en Villahermosa.

Carlos concluyó la secundaria en la Ciudad de México, donde siguió la preparatoria y se recibió en la Universidad Anáhuac de licenciado en administración de empresas.

Cuando don Carlos Cabal Mérito tuvo dificultades económicas, encontró la mano amiga de don Raúl Ojeda, extinto padre del tres veces candidato del PRD al gobierno de Tabasco, César Raúl Ojeda Zubieta, así como de los ganaderos Arquímides Pérez y los hermanos Fernando y Felipe Casanova.

Con el paso de los años, don Carlos Cabal administró el hotel Olmeca (ahora Miraflores) y abrió el café “Su Casa”.

A finales de los 70, Cabal Peniche regresó a Tabasco para administrar los negocios de su padre, pero en año y medio quebraron por la afición al juego de don Carlos.

En plena ruina, trasladó su residencia a Ciudad del Carmen, Campeche, donde se convirtió en próspero camaronero, con barcos y congeladora propios. Eran los tiempos de López Portillo, cuando fueron incorporadas al cooperativismo todas las empresas pesqueras, excepto la de Cabal Peniche, que operaba con capital privado y exportaba camarón.

Cabal retornó a Villahermosa en 1988, año en que fundó su primera empresa: la Platanera San Carlos del Golfo, que llegó a dominar la producción de banano en más de 10 mil hectáreas de Tabasco y Chiapas.

No obstante, desde enero de 1992 empezaban ya las denuncias y demandas penales en contra de Cabal y socios.

En esa fecha, Héctor y Luis Rodríguez Dorantes, Crescencio Sánchez Baldovinos y Javier Rodríguez García demandaron Cabal y a sus socios Álvaro Domínguez de la Huerta y Manuel Cantarell Costa, por “robarles” la empresa Novelty Sales, Co., que fabricaba los trajes de baño Catalina.

En febrero de 1993, productores de sandía acusaron de fraude a Cabal y reclamaron un millón 300 mil pesos a las empresas San Carlos World Trade Mexico, S.A. de C.V., y San Carlos Banana Inc.

Así, la negra fama de estafador de Cabal Peniche empezaba a construirse a nivel local y nacional, a la par del florecimiento de sus millonarios negocios e importantes socios.

Un reportaje de la revista Proceso –en enero de 1992- sobre la misteriosa y súbita riqueza de Cabal Peniche, colocó definitivamente al banquero en el ojo de la opinión pública nacional.

Proceso publicó una entrevista con el líder de los trabajadores plataneros, Antonio Isidro Morales, quien afirmaba que Cabal sólo era prestanombres de Federico de la Madrid, hijo del presidente Miguel de la Madrid, en la Platanera San Carlos del Golfo.

Aunque el hijo del mandatario negó toda relación con Cabal, Isidro Morales insistía que había visto bajar a Federico de la Madrid de helicópteros y avioneta para supervisar las instalaciones bananeras.

El líder laboral de la Platanera San Carlos – que se encontraba preso en Pichucalco, Chiapas- denunció que Cabal lo mandó a secuestrar, encarcelar y torturar “por reclamar derechos laborales.

El joven campesino enfrentaba una orden de aprehensión girada por el juez segundo penal de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, por los delitos de secuestro y lesiones.

Cabal negó tener relación con la familia de la Madrid; rechazó ser un empresario formado “de la noche a la mañana” y que, además, no era socio de la Platanera San Carlos.

En respuesta, Proceso publicó parte del acta constitutiva de la Platanera San Carlos que decía: “A las 9  horas del sábado 23 de enero de 1988, ante el notario público número 15, licenciado Gonzalo Oyoza Zapata, de la ciudad de Villahermosa, comparecieron los señores Carlos Efraín de Jesús Cabal Peniche, Luis Campillo Ortiz, Jorge Fernández Fernández, Álvaro Jesús Domínguez de la Huerta, Francisco Javier Campillo Ortiz, Pedro Passini Beltrán, Marco Passini Beltrán, Manuel Cantarell Costa, Jesús Antonio Benjamín Báez Moreno y Gabriel Torres Marco, para por voluntad propia constituir la sociedad de Producción Rural de Responsabilidad Limitada denominada Platanera San Carlos del Golfo, S.A. de R.L”.

Esta platanera fue clave para que Cabal Peniche no sólo exportara plátanos, sino también piñas, melones, sandías, aguacates, pescados, mariscos, minerales, parquet, vidrio, mármol y otros productos a Estados Unidos, Canadá, Alemania, Nueva Zelanda y el sudeste asiático.

Para ello, contaba con granjas, fincas, ranchos, aserraderos, inmobiliarias, hoteles, restaurantes, tráileres, buques y muelles propios o en concesión, que le permitían el manejo de inversiones, asesoría de servicios, apalancamiento hacia el exterior y otras actividades de carácter internacional.

OPERACIÓN LIMPIEZA DE GURRÍA 

En julio de 1995, diputados del PRI y PAN aprobaron las cuentas públicas de los tres poderes del estado de 1994, último año de gobierno de Gurría Ordóñez.

La decisión provocó una insólita rebelión de tres legisladores del PRI, molestos por las denuncias de corrupción en contra del gobierno saliente y las “prisas” por aprobar la del poder Ejecutivo.

El diputado Carlos Manuel Rovirosa Ramírez votó en contra, mientras que su compañera Griselda García Serra y Raúl Lezama Moo la aprobaron pero “bajo protesta”.

Rovirosa denunció que se encontraron “graves irregularidades” en lo poco que pudieron revisar de la cuenta del Ejecutivo, y que por las prisas “no hubo tiempo de profundizar en nada”.

“El que se le haya aprobado la cuenta pública (a Gurría) no lo exonera de responsabilidades, afirmó.

-¿Encabezaría la bancada priista la demanda de juicio político y penal que promueven diputados del PRD en contra del ex gobernador Gurría?, se le preguntó.

“En mi caso particular sí. Yo siempre he luchado para que se se investiguen las irregularidades encontradas en la administración de Gurría”, respondió el diputado Rovirosa.

Los tres rebeldes legisladores del PRI calificaron de “argumentos infantiles” la explicación del Contador Mayor de Hacienda, Rodolfo Osorio Salazar, en el sentido de que “no hubo tiempo” para la revisión detallada de la cuenta pública 1994 del poder Ejecutivo.

Por su parte el dirigente estatal del PAN, Nicolás Alejandro Cruz León, exigió al Congreso investigar las denuncias de corrupción en contra del ex gobernador Gurría, pese a que los dos diputados de su partido aprobaron la cuenta pública de su último año de gobierno.

“Fue un madruguete para exonerar a Gurría de todas las acusaciones de corrupción”, acusó por su lado el diputado del PRD, Alberto Pérez Mendoza.»

error: EL contenido está protegido.