XII.- RUINA ECONÓMICA DE TABASCO, COSTO DEL DESPILFARRO DE MADRAZO PARA LA CANDIDATURA PRESIDENCIAL

Por: Armando Guzmán

Sin el lastre del Tabascogate, salvado por el diputado Arturo Núñez del juicio político y con el “carro completo” del PRI en la bolsa en las elecciones de 1997, desde principios de 1999 Roberto Madrazo desplegó una millonaria campaña publicitaria en televisión para lavar su imagen y posicionarse rumbo a la elección presidencial del año 2000.

Ante las denuncias de que “saqueaba” las arcas del estado para promocionarse en televisión, la Fundación Carlos A. Madrazo sacó la cara y anunció que financiaría la precampaña presidencial del gobernador de Tabasco.

Para el mes de mayo, todo indicaba que el presidente Ernesto Zedillo apoyaría a su secretario de Gobernación, Francisco Labastida Ochoa.

En respuesta, Madrazo envió, el 10 de mayo, un “mensaje” al presidente: admitió públicamente que Carlos Cabal apoyó su campaña a la gubernatura de Tabasco –“dentro del margen de la ley”- pero que también “aportó dinero” a la campaña presidencial de Luis Donaldo Colosio y de Ernesto Zedillo, con quien, dijo, se entrevistaría “en las próximas horas”.

Entrevistado por Abraham Zabludowsky para el programa radiofónico De la A a la Z, negó haber tenido negocios con el ex banquero –preso ya en Melbourne, Australia- y que sólo había tenido con él una relación “de mucho tiempo como cualquier tabasqueño la tiene en el ámbito de las relaciones”.

Luego de aclarar que el Congreso le autorizó una partida de 5 millones de pesos mensuales para “promocionar a Tabasco” en televisión, manifestó que Cabal era el empresario “de moda”, a quien el secretario de Hacienda, Pedro Aspe, “llevaba por todo el país”, y le dieron “facilidades” para que comprara el Banco Unión.

El 29 de mayo, desde la cárcel de Port Phillips de Melbourne, Australia, Cabal Peniche le puso números a la información de Madrazo.

En carta enviada al periódico The Miami Herald, reveló que aportó 25 millones de dólares a la campañas del PRI en 1994: 15 millones para Colosio, 5 millones para Zedillo y 5 para Madrazo.

“Dona-tivos de esta clase eran normales en México. Eran parte del sistema entre empresarios y políticos. Todos tenían que hacerlo”, expresó el ex banquero.

Sin embargo, pese al dispendio para promover su imagen personal, Tabasco presentaba saldos negativos en la economía.

No sólo líderes de la oposición, sino también destacados empresarios, ex colaboradores y hasta correligionarios priistas de Madrazo hablaban de los números rojos de una de las administraciones estatales más impugnadas del país.

El secretario adjunto del Comité Directivo Estatal del PRI, Emmanuel Ruiz Subiaur, reclamó que el gobierno de Roberto Madrazo ni siquiera beneficiaba a su partido. Al contrario, desde que Madrazo llegó como dirigente estatal del PRI, en junio de 1993, había propiciado “avances inusitados” del PRD.

El director de Apoyo a Instituciones Políticas y Sociales en el gobierno del propio Madrazo, Ruiz Subiaur, advirtió inclusive sobre el riesgo de que el PRI perdiera la gubernatura en el 2000, porque la tarea de gobierno no se había centrado en consolidar un proyecto de partido, sino en fortalecer la imagen personal del gobernador.

E hizo cuentas: de 1991 a los comicios federales de 1994, el PRD subió su votación de 70 mil a casi 200 mil sufragios, en tanto que los del tricolor cayeron de 330 mil a 270 mil. En las elecciones para la gubernatura de noviembre de 1994, el PRI perdió cuatro presidencias municipales y dos diputaciones de mayoría, cosa que “nunca había sucedido en Tabasco ni con los gobernadores más nefastos”.

En los comicios locales de octubre de 1997, el PRI logró “carro completo”, pero la diferencia de votos fue mínima en relación al PRD, que obtuvo casi 270 mil  sufragios contra casi 300 mil del Revolucionario Institucional, analizó Ruiz Subiaur. Y puntualizó: “Si hacemos una proyección en esa proporción, y lo digo como institución y como partido, las próximas elecciones del año 2000 están en peligro para el PRI”. El funcionarios y dirigente priista, que rompió con Madrazo porque “torció el futuro de mucha esperanza” que ofreció en su campaña por la gubernatura, denunció que luego de tres años de gobierno, con Madrazo la deuda pública se incrementó de 310 millones de pesos a 480, y el déficit subió de 489 millones a casi 800.

En su comparecencia ante la Cámara de Diputados para explicar el presupuesto 1998 del gobierno estatal, el secretario de Finanzas, Leopoldo Díaz Aldecoa, reveló que se había renegociado la deuda pública para diferir su pago hasta el año 2015.

“Esto es terrible para la economía de Tabasco, pues si el gobierno no tiene saneadas sus finanzas, contamina todas las demás actividades económicas”, puntualizó Ruiz Subiaur. Añadió que, mientras a escala nacional se congelaban y reducían plazas y gastos mediante planes de austeridad, Roberto Madrazo aumentó la planta burocrática de 43 mil a más de 55 mil empleados. No hay obra pública, y la poca -“de albañilería y sin trascendencia”, principalmente puentes urbanos y tubulares en comunidades rurales con materiales donados por Pemex—era asignada directamente, sin licitación pública, “a constructores y proveedores coludidos con funcionarios”, lo que provocaba “desvíos millonarios de fondos públicos”, acusó Subaiur.

Criticó asimismo que, mientras el gobernador realiza continuos viajes al extranjero para “promover” inversiones y realizaba en Tabasco foros empresariales que costaban al gobierno “cantidades estratosféricas”, las inversiones no aterrizaban.  A su vez, Nicolás Haddad López, quien abandonó su militancia priista de 30 años en 1998 (y tercer dirigente estatal del PRI que renunciaba a su partido para irse a la oposición, después del perredista Andrés Manuel López Obrador y del panista Juan José Rodríguez Prats), sustentaba que el poder solamente se podía lograr y sostener de tres maneras; por las armas, por el dinero o por el conocimiento.

Y que el gobierno de Roberto Madrazo estaba “fundado en el dinero –con el apoyo de poderosos grupos económicos—y en la fuerza pública”.

En 1998, Haddad López encabezaba en Tabasco el grupo promotor de Partido Centro Democrático que dirigía el salinista Manuel Camacho Solís, hoy asesor de cabecera del acérrimo enemigo del ex presidente Salinas: Andrés Manuel López Obrador.

Primero defensor a ultranza y luego enemigo de Madrazo, Haddad recriminó que el gobernador hubiera torcido “definitivamente la esperanza que se había planteado al inicio de su administración”. Cuestionó que Madrazo se preocupara más por su proyección personal que por el desarrollo de Tabasco, y que esto había dejado “secas” las arcas del gobierno. El ex dirigente priista no descartó que esto fuera el costo del “carro completo” que Madrazo y el PRI consiguieron en los comicios del 19 de octubre de 1997.

“Es sintomático –sostuvo- que tras la caída de los precios del petróleo, la respuesta automática del gobierno haya sido la de aumentar 100% el pago del impuesto predial, lo cual representa un duro golpe en la economía de las clases populares”.

Criticó que el gobierno estatal se hubiera “encerrado en un monólogo, incluyendo a los demás actores del estado”, y condenó los “excesivos gastos de culto a la personalidad de Madrazo, mediante la autopromoción y la propaganda gubernamental”.

Y remató: “el actual estilo de gobernar en Tabasco es el típico del anciano régimen, con un Ejecutivo que ejerce el patrimonio público sin ningún recato, sin espíritu republicano y con un sentido patrimonialista, de grupo”.

Más severo aún fue el dirigente estatal del PRD, Octavio Romero Oropeza.

Recordó que Madrazo “llegó al poder a través del fraude y en él se mantiene”, y que su gobierno había sido un fracaso en todos los sentidos.

Su única virtud, dijo, era la de “prostituir” a todo aquel que se dejara.

“Corromper es lo único que hace bien, y no hay cosa peor que un gobernante que prostituye a su pueblo en vez de procurarle solución a sus problemas”, afirmó.

Sobre las aspiraciones políticas de Madrazo, aseguró que se trataba de “una falacia que ni el mismo gobernador se la cree porque está consciente de su limitación y deterioro político”.  Según Romero Oropeza, Madrazo no pasaba a nivel nacional entre los prisitas, por ser “el político más desprestigiado del país”.

El líder estatal del PAN, Félix Jorge David Samberino, coincidió en que no había desarrollo democrático en Tabasco, y puso como ejemplo el dispendio de los recursos públicos en las elecciones de octubre de 1997 “para la compra de la conciencia de los ciudadanos”.

—¿Cómo resume los tres primeros años de gobierno de Roberto Madrazo?, se le preguntó

—Un desgobierno, eso ha sido. Basta ver cómo ha crecido la inseguridad pública debido a la impunidad.

Respecto de la corrupción, respondió que la deshonestidad no estribaba “sólo en robarse el dinero del erario, sino también en no aplicar correctamente el dinero, en no realizar obras prioritarias para el desarrollo”.

En torno de la campaña del gobernador en busca de la postulación como candidato a la Presidencia, el dirigente panista protestó: “no podemos aceptar que para satisfacer un deseo personal, alguien distraiga recursos que no le corresponden”.

Ruina económica, costo del carro completo

Desde que Roberto Madrazo asumió la gubernatura en enero de 1995, varios líderes empresariales fueron beneficiados con cargos en la administración pública.

Rafael Bojórquez Muñiz, quien era dirigente de la Canacintra, despachaba como secretario técnico del gobierno, y el ex dirigente de Coparmex-Tabasco, Gerardo Tapia ocupaba la secretaría ejecutiva. “Muchos dirigentes empresariales se beneficiaron, y lo siguen haciendo, con contratos y compras del gobierno. De esa manera cobran el apoyo que otorgan a Roberto Madrazo en su lucha política que mantiene contra el PRD”, observó entonces el empresario y ex vicepresidente de la Coparmex-Tabasco, Gonzalo Fócil Pérez. El gobierno de Roberto Madrazo no se distinguió en materia económica porque el sector empresarial “se ha dormido y dedicado a vivir a la sombra de contratos que, de manera legal, violando la ley reiteradamente, les otorga el gobierno estatal”, señaló Fócil Pérez.  En su primer trienio, el mandatario estatal –acompañado de líderes empresariales y periodistas- ha emprendido por lo menos media docena de viajes al extranjero, principalmente a Estados Unidos, supuestamente para promover inversiones, pero hasta ahora no ha aterrizado “ni un centavo de inversión extranjera”, reclamó.

Además, “el gobierno de Tabasco gasta mucho dinero en propaganda y publicidad en televisión, radio y prensa, así como en anuncios espectaculares. Gran parte del presupuesto se va en esos gastos”, señaló Fócil Pérez. En contrapartida, añadió, “no existe un esquema de apoyos a la micro y mediana empresa; la Ley de Fomento Económico es letra muerta; no hay infraestructura, carretera ni portuaria para la exportación; el campo está quebrado; el rezago educativo es tremendo, con tercer año de primaria de escolaridad promedio, y la poca obra pública existente es entregada sin licitaciones a constructores y familiares del gobernador, como su primo Manuel Ordóñez Galán, presidente del consorcio de Constructores de Tabasco, que aglutina a 11 compañías contratistas”.

Tan mal están las cosas en la entidad, resumió el ex dirigente empresarial, que el Roberto Madrazo tuvo que contratar seguridad privada y equipos de monitoreo para la Quinta Grijalva “porque no confía en el aparato de seguridad del estado y no quiere ser víctima de la inseguridad que priva en Tabasco”.

En el aspecto socioeconómico, destacó un estudio estadístico elaborado a finales de 1997 por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) para calificar la productividad en los estados de la República.

Según esa la investigación, Tabasco ocupaba el último lugar en calidad de productos elaborados, el penúltimo en internacionalización, el 29 en calidad de recursos humanos, y el 27 en atracción de inversión por infraestructura y competitividad.  El Consejo Nacional de Población, por su lado, dio a conocer esta-dísticas que ubicaban a 10 de los 17 municipios de Tabasco con una marginación de media a alta.

Por si fuera poco, el presidente del Consejo Empresarial de Inversión y Desarrollo del Sureste (CEI-DES), Antonio Sánchez Díaz de Rivera, reveló a finales de 1997 que Tabasco “perdió en forma importante sus niveles de competitividad a escala nacional en los últimos dos años, al pasar del lugar 22 al 27.  La entidad no va bien y a largo plazo podría seguirse rezagando, advirtió.

Hasta aquí con la parte histórica concerniente a Andrés Manuel López Obrador. La aplastante derrota de Madrazo por Labastida, su retorno a la gubernatura que rodeó de traiciones para imponer a Manuel Andrade como candidato a la gubernatura del estado y el gigantesco fraude electoral que armó para llevarlo al «triunfo», es un valioso material que vale la pena leer y les recomendamos lo hagan en el sitio web de Reporteros del Sur.
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