ALICIA MORA

Por: Raúl García Mora y DeTabascoSoy

Alicia Mora Aguilar nació el 26 DE ENERO DE 1926 en Frontera y es, a la fecha uno de los personajes más emblemáticos del puerto y de Villahermosa. Sus padres fueron el conocido comerciante Romeo Mora Lara y Manuelita Aguilar Cervantes.

Se casó el 16 de diciembre de 1946 con Samuel García Cansigno, un joven comerciante y ganadero y se mudaron a Vilahermosa en 1963.

Su destacada trayectoria como dama voluntaria que marca toda una época y duró más de treinta años, inicia con Graciela Pintado esposa del entonces gobernador Carlos Alberto Madrazo Becerra.

Se avocó a trabajar en beneficio de la comunidad impulsando y apoyando a realizar desayunos escolares, asentamiento de menores, campañas de vacunación, alfabetización, planificación, contra la violencia a la mujer y combatir las adicciones.

A pesar de los golpes duros de la vida al perder a su esposo y a su hijo Ricardo García Mora, pintor de enorme prestigio, mantuvo su sonrisa abierta y prosiguió su labor social.

A sus 90 años, acompañada por sus vecinos se enfrentó a una cuadrilla del Ayuntamiento que querían talar un árbol de macuilís que ella había cuidado por más de 25 años frente a su casa, para construir una parada de camiones.

El problema fue tal, que el de director de obras municipales fue al lugar y le pidió le dijera que podía hacer y ella le respondió que ella no trabajaba en el ayuntamiento, que él sí, que era su trabajo resolverlo pero que que su árbol no lo tiraban

Hoy el árbol de macuilís continúa orgullosamente erguido alegrando la ciudad con su lluvia de flores rosas.

En 2012 fue propuesta para el premio nacional de trabajo voluntario y al cumplir 30 años de servicio voluntario ininterrumpido se le entregó un reconocimiento.

Siempre leal a sus deberes cívicos, nunca dejó de votar, sin vacilar se presentó en las últimas elección presidenciales de 2018, a sus 92 años.

Falleció el 7 de junio de 2020 en la ciudad de Villahermosa, Tabasco, dejándonos por siempre el recuerdo de su imagen impecable y su enorme y sonora carcajada.