ANTONIO DE DIOS GUARDA

Compositor y violinista, originario de Cunduacán, Tabasco; nace el 13 de julio de 1857. Sus padres fueron el también compositor don Lucas de Dios (creador de uno de los primeros zapateados en Tabasco “El pío”) y doña Rosario de la Guarda. Sus estudios primarios los realizó en la escuela particular del maestro José Cabeza, siendo ésta una de las primeras que se abrió en el lugar hacia 1848.

Su padre, hombre de pocos estudios se dedicaba a la industria de la velería pero además tenía conocimientos empíricos de como tocar el violín, deseando dar a su hijo una mejor educación, lo envió a San Juan Bautista (hoy Villahermosa) a perfeccionarse en música en la academia dirigida por el profesor José María Gil. En dicha institución aprendió la ejecución de varios instrumentos, pero su especialidad fue el violín, estudiando también armonía, composición e instrumentación.

Retornó a su lugar de origen en 1873, pero habiendo fallecido su padre tuvo que sostener el hogar y hacerse cargo de sus cuatro hermanos menores: Herlinda, Josefa, Filomena y Natividad; logrando darles una mediana preparación.

Antonio de Dios, se dedicó también a la ebanistería, adquiriendo además los conocimientos de la Contabilidad Mercantil, por lo que se dedicó de lleno a esta actividad, siendo tenedor de libros de las principales casas comerciales de Cunduacán y de los ingenios azucareros “San Cándido”, “El Tulipán”, “San Fidencio” y “Salamanca”; que le proporcionaron mejores fuentes económicas para el sostenimiento de su familia.

Contrajo matrimonio con la profesora Luz Elvira Véites Marín, con la que estableció una escuela primaria para señoritas, fundando también una escuela de música en 1925 de donde salieron connotados alumnos. Con su esposa procreó once hijos de los cuales sobresalieron llegando a edad avanzada: los profesores Isaías y Sara; Neftalí, músico; Salustio, profesor, escritor y músico; Daniel, profesor y músico; Ondina, profesora y poetisa; además a Humberto, profesor, escritor y músico.

Fue director de la Banda de Música Municipal de Cunduacán establecida hacia principios del siglo y durante la primera década del siglo XX.

Por su inspiración como compositor se destacó por escribir piezas musicales de diversos géneros. Al generalizarse las clásicas estudiantinas en Cunduacán y en Cárdenas, creó composiciones de este género en las que destacan “Mariposas” y “Alondras”. En el género de los zapateados, sobresalen: “El tigre”, “El sisguá”, “El gato negro”, “La flor de caña”, “La pulga en calcetín” y otros que hoy conforman la memoria festiva del pueblo de Tabasco.

El zapateado “El tigre” es conocido como el rey de los zapateados, por su estilo único, y que la fecha ha traspasado las fronteras de Tabasco y de México.

La producción musical del maestro Antonio de Dios Guarda es amplísima, aunque sus familiares solo han podido recopilar 50 obras, en donde destaca una pieza sinfónica llamada “Adagio Cantábile” dedicada a la memoria del licenciado Manuel Sánchez Mármol, obra orquestal de gran maestría estrenada por el autor y su orquesta en el aniversario luctuoso del insigne novelista.

Otra obra musical que destaca por la sutileza en cada una de sus partes es la zarzuela “La virtud premiada” que consta de obertura, tres partes y un aria; esta obra fue puesta en escena en Cunduacán y en varias partes de la Chontalpa hacia la década de los años cincuenta del siglo XX.

Parte de sus obras se encuentran incluidas en la Antología Musical y Folklórica de Tabasco, editada en 1952 por el licenciado Francisco J. Santamaría.

Murió en la ciudad de Villahermosa en 1938, a la edad de 81 años.