CATEDRAL DE TABASCO

LA IGLESIA DE ESQUIPULAS

Tras ganar la batalla de Centla y tomar Hernán Cortés control de las tierras tabasqueñas, el Domingo de Ramos 17 de Abril de 1519, en la ciudad indígena de Tabasco, hoy ruinas de Comalcalco; el M. R. P. E. Bartolomé Olmedo, celebró un misa donde bautizó a las veinte esclavas indias regaladas a Cortés; entre ellas la Malinche, a quien se bautizó con el nombre de Marina.

Acabada la misa, se despidió Hernán Cortés del Cacique y de todos los indios principales, dejándoles la cruz y un pendón con la imagen de la Santísima Virgen de la Victoria ó de la conquista. Y a partir de ahí cada 25 de marzo se celebraba la fecha sacando en procesión el pendón y que se conservaba en la Santa Iglesia Parroquial de San Juan Bautista de Esquipulas que al parecer cargaba un niño en brazos.

En el Compendio histórico, geográfico y estadístico del Estado de Tabasco (1872), de Manuel Gil y Sáenz nos dice que San Juan Bautista en el S XIX tenía tres barrios, nombrados, el de Esquipulas al Oeste, el de la Concepción ó Punta al Sur y el del Fuerte del otro lado del arroyo, (este barrio estaba separado de la ciudad por el arroyo el Jícaro.) conocido también como el barrio de la Santa Cruz.

Manuel Gil y Sáenz señala que el 8 de Marzo de 1774, falleció el Sr. Obispo de Yucatán D. Diego de Peredo estando realizando su acostumbrada visita a la población; antes de morir, el Obispo donó a su capellán, el Presbítero D. Francisco Barrera, un Santo Cristo de Guatemala llamado de Esquipulas que se conservó en la Iglesia de Esquipulas. Falleció en una casa que posteriormente fue habitada por  el  Dr. Simón Sarlat Nova.

“El ilustre prelado fué enterrado en la única Iglesia que entonces había en San Juan de Villa-hermosa, y que era una Iglesita de paja y setos con embarro que estaba en la plaza, hoy de armas; el padre Barrera, tanto por honrar la memoria del Sr. Peredo, cuanto por que en su tierra Guatemala, el dia 15 de Enero le celebran una fiesta al Señor de Esquipulas, él quiso conmemorar esta fiesta solemne de su país.”

El padre D. Francisco Barrera reunió a familias que vivían cerca y les dijo: que si lo ayudaban a construir una ermita en una loma vecina, que les donaría el Santo Crucifijo del Señor de Esquipulas. La gente entusiasmada participó y se formó también, el famoso barrio de Esquipulas.

Indica Manuel Gil y Sáenz que la ermita medía 15 varas de largo y fue construida de guano y setos y se inauguró el 15 de Enero de 1776, con el título de Nuestro Sr. de Esquipulas. La Iglesia se fue ampliando y construyendo con mejores materiales.

El Crucifijo fundador lo sustituyeron con otro grande, y que se descompuso al retocarlo, el barrio encargó a Campeche uno nuevo que se colocó en la ermita el 10 de Enero de 1842.

En la iglesia de Esquipulas se re-inhumaron los restos del patriota coronel Miguel Bruno Dazo, quien se enfrentó a las fuerzas norteamericanas, en 1846 y 1847; muchos tabasqueños del siglo XIX muertos antes de las Leyes de Reforma, fueron inhumados en esta iglesia, que era la mejor dotada y la más amplia de la ciudad ne áquel entonces.

Para 1850 existían dos Iglesias: La parroquia de San juan Bautista de Esquipulas y la Punta (La Conchita).

Con el tiempo, sigue diciendo Gil y Sáenz, se fueron poco a poco sustituyendo las paredes de seto por paredes de ladrillo y el guano con tejas. El general Manuel María Escobar, la mandó derruir para edificar una de mayor tamaño y prestancia, según informó el periódico “El Grijalva” de fecha 12 de febrero de 1855: “el día de ayer [domingo 11 de febrero] se bendijeron los cimientos y la colocación de las primeras piedras que han de servir para levantar las primeras paredes de esta iglesia”, misma que se haría con la colaboración de los vecinos de San Juan Bautista y bajo la dirección del “excelentísimo Sr. Gobernador”.

Posteriormente el gobernador Victorio Victorino Dueñas para continuar con su construcción, emitió un decreto en 1857, mediante el cual se imponía una cooperación fluctuante entre un real y dos pesos mensuales durante dos años, a cada habitante varón de la municipalidad de San Juan Bautista de 16 a 60 años de edad, de acuerdo con su posición social y económica.

El año de 1859 en una de las muchas guerras internas, las balas de la artillería destruyeron la Iglesia y el Dr. Simón Sarlat Nova, que entonces era Gobernador, la reconstruyó. La Iglesia se fue enriqueciendo de vecinos, y surgiendo el barrio de Esquipulas.

LA CATEDRAL DE ESQUIPULAS

El 25 de mayo de 1880, siendo arzobispo de México don Pelagio de Labastida y Dávalos, se creó la diócesis tabasqueña. Nos dice Manuel Gil y Saénz “La iglesia parroquial de Esquipulas en San Juan Bautista fue erigida en catedral con todas las prerrogativas y la facultad de hacer estatutos y constituciones, conforme al derecho eclesiástico y decretos apostólicos, el 12 de febrero de 1882. Tabasco no sólo adquirió su autonomía eclesiástica, sino que además le concedían para el ejercicio del ministerio áreas que hasta entonces habían pertenecido a la diócesis de Chiapas, como los territorios y departamentos de Pichucalco, Palenque, Rosario, Pueblo Nuevo, Amatán, Sacati, Moyos, Sabanilla, Almendro, Yajalón, toda la zona habitada por los lacandones, Palenque en sus confines por Montecristo con el río Usumacinta, y de este lugar hasta la línea divisoria con el departamento de Comitán, así como con la ciudad de Chilón y los pueblos de Bachajón, Pueblo Viejo y El Real. Al doctor José de Jesús Torres y Hernández correspondió el honor de ser ungido primer obispo de Tabasco.”

El 16 de abril de 1884 el Obispo Agustín de Jesús Torres y Hernández colocó la primera piedra de la nueva Catedral de Tabasco, sin embargo no fue posible terminar su construcción, por lo que la Catedral de Esquipulas continuó siendo la Catedral de Tabasco.

A la imagen se le hicieron algunas réplicas, a principios del S XX, fungió como párroco David Uribe, en la catedral de Esquipulas quien fue canonizado en el año 2000 por san Juan Pablo II.

GARRIDISMO

Al llegar en 1923 a la gubernatura Tomás Garrido Canabal cuando el país se encontraba inmerso en la guerra cristera, se encargó de buscar hacer huir de Tabasco al obispo Pascual Díaz Barreto, inclusive, en noviembre de ese año intentó intentar incendiar el teatro Merino donde él y algunas damas católicas de la sociedad tabasqueña se encontraban reunidos festejando.

Desde 1926 se iniciaron presiones para que la Catedral de Esquipulas se realizaran actividades culturales; finalmente después de muchas peticiones, Gobernación aceptó que se empleara como recinto de la Liga Central de Resistencia, para luego alojar a la escuela racionalista «Francisco Ferrer Guardia», a lo cual se opuso en forma airada la Liga de Defensa Social Tabasqueña, animada por Fernando Alipi Oropeza, acérrimo enemigo de Garrido. Pascual Díaz decidió contactar directamente a la Secretaría de Gobernación intentando rescatar las Iglesias.

En 1929 el Gobierno Federal da al Ejecutivo Estatal la concesión de todas las iglesias en el estado, usando los edificios para centros educativos y culturales. Garrido convierte la Catedral en escuela racionalista y en 1932 en el teatro obrero. En el tercer informe de su segundo periodo de gobierno presentado el 16 de septiembre de 1933, Tomás Garrido Canabal manifestó la «reciente» inauguración de la Biblioteca Francisco Ferrer Guardia.

En ocasión del 9o. aniversario de la Biblioteca «José Martí», en 1953, el licenciado Miguel Paredes Campos (catedrático del Instituto Juárez) recordó que recién llegado a la ciudad conoció la Biblioteca «Ferrer Guardia» : «[…] encontré bajo las arcadas de un templo la Biblioteca Pública de entonces, y he de haberme amparado bajo la luz dorada de una tarde del trópico, tamizada al través de los altos vitrales, para alguna, lectura iconoclasta y volteriana, que esa era la moda de entonces […]».

En 1934 es destruida la Catedral del Señor de Esquipulas y junto a ella fueron incineradas todas las imágenes religiosas conservadas en el interior incluyendo a santa María de la Victoria la cual por una antigua fotografía se pude apreciar era una pequeña imagen que llevaba en una mano al niño Jesús y en la otra un báculo de peregrina. Marcelino Arias se encargó de esconder la imagen del Cristo de Esquipulas réplica del original, durante la persecución católica encabezada por Tomas Garrido, y que hoy en día se encuentra en la parroquia San Antonio de Padua, Parrilla.

Hacia 1936 sobre el espacio que ocupo la Catedral de Esquipulas el gobierno del general Aureo Lino Calles construyó el famoso frontón Venustiano Carranza que se inauguró en septiembre de 1935 donde se practicaba básquetbol y volibol.

SIGLO XX

El gobernador del Estado le prometió regresarle el predio en el que estaba la antigua Catedral a el Obispo de la diócesis monseñor José de Jesús del Valle y Navarro pero se negó porque se edificó ahí una cancha de frontón y tenis y no quiso destruir la única cancha deportiva que existía en la ciudad. Las campanas de la iglesia fueron utilizadas para hacer un busto de Álvaro Obregón.

Años después, el frontón Venustiano Carranza desapareció para convertir el espacio que ocupaba y que fue el de la antigua catedral, en el parque Morelos, al que se le dotó de una estatua de El Siervo de la Nación muy mala que al parecer fue a parar a la villa de Quintín Arauz en el municipio de Centla.

Monseñor José de Jesús del Valle y Navarro decide hacer traer desde Toluca, Estado de México una escultura de Nuestro Señor Jesucristo Divino Preso o Ecce Homo el cual fue nombrado bajo el título de Cristo Rey Señor de Tabasco. La imagen del Señor de Tabasco arribó a Villahermosa en el paso de los Macuilís, el 4 de abril de 1944 y transportaron la imagen a la catedral ubicada ya en 27 de Febrero esquina Paseo Tabasco en un templo improvisado de madera y palma conocido como el “el jacalito”

El jacalito posteriormente se hace material y convierte en un enorme galerón en forma de “L” donde acuden los feligreses. En 1963 se inician los trabajos de la nueva Catedral ubicada en la parte interior del jacalito. Una construcción tipo barroco con columnas de fueste etriado y capiteles corintios, frontones y nichos. La construcción de sus dos altas torres concluyó a finales de los 80’s. Cada una de 80 metros de altura, siendo así, la segunda catedral más alta de México después de Santuario Guadalupano (107,5 mts.) en Hidalgo.

El jacalito permanece como Catedral hasta 1989, año en que se empieza a demoler para habilitar una plaza y abrir el edificio de la Catedral. El 11 de mayo de 1990 es consagrada y bendecida la Diócesis y la Catedral de Tabasco por el papa Juan Pablo II. La catedral del Señor de Tabasco aún sigue sin poder terminarse de construir y sólo se encontraba edificado hasta 2018 el ario principal. Existe un proyecto completo para terminarla pero aún no ha podido ser concretado por diversos factores.

 

Fuentes:

  1. Hechos y personajes de la historia de Tabasco y apuntes lexicográficos – Jorge Priego Martínez – No publicado – 2016
  2. Historia de las Bibliotecas en Tabasco – Columba Galván Gaytán – Dirección General de Bibliotecas 1996
  3. El Tabasco racionalista frente a lo indígena: Entre laboratorio social y experimentación cultural (1922-1934) – Massimo De Giuseppe – Historia Mexicana Vol. 61, No. 2 (242) Oct – Dic 2011 pp. 643-706.
  4. Breve Historia de Tabasco – Carlos Martínez Asad – Fondo de Cultura Económica 1996.
  5. Compendio Histórico, Geográfico y Estadístico del Estado de Tabasco – Manuel Gil y Sáenz – Tip. De José M. Abalos – Calle de la Encarnación – 1879

UNA CATEDRAL PARA TABASCO

Por: Víctor Manuel de Dios

Hacia le década de los años sesenta, aunado al auge de modernidad que impactó el estado de Tabasco, el clero para no quedarse atrás empezó con las gestiones para construir una catedral en la ciudad capital de Villahermosa.

La anterior catedral situada en un predio que hoy ocupa el parque “José María Morelos” en la avenida 27 de febrero, fue utilizada primero como escuela en la época Garridista (Ca.1925) llamada “Francisco Ferrer Guardia” y posteriormente demolida por instrucciones del gobernador Ausencio C. Cruz pasada esta época.

Lo que se utilizaba como catedral era una galera (edificación compuesta de muros y techumbre para almacenar) construida a mediados de los años cuarenta; se trataba de un techumbre de lámina de zinc, soportada por una estructura a base troncos rústicos de madera de tinto y paredes de ladrillo. Nada que tuviera elementos importantes de arquitectura.

Así que el obispo en turno, un tal Lamberto Castellanos, mandó al recién llegado arquitecto Ventura Marín Azcuaga para llevar a cabo el proyecto de la nueva catedral, en palabras del profesionista: “Cuando le mostré el anteproyecto al señor obispo, lo miró con escepticismo y me dijo: -mira hijo, yo quiero una catedral, no un lagarto panza arriba-…” y es que el anteproyecto estaba inspirado en la arquitectura moderna del ilustre Arquitecto e Ingeniero Félix Candela (diseñador de la inigualable iglesia de la Virgen de la Medalla Milagrosa, en la Cuidad de México), quien por cierto había sido maestro del arquitecto antes mencionado

Cabe puntualizar que la propuesta arquitectónica vista desde la parte superior de la techumbre daba la apariencia de ser un cuadriculado profuso, por el uso de paraboloides hiperbólicos utilizados en la estructura y eso fue lo que hizo proferir las palabras de: “lagarto panza arriba..

Se va por así decirlo, el primer proyecto ARQUITECTÓNICO, literalmente a la basura.

 LA CATEDRAL SE OBSERVA LA DERECHA DE AVENIDA PASEO TABASCO.
EL GALERÓN DE LA CATEDRAL SE OBSERVA MANO DERECHA.

El proyecto fue desechado y en su lugar se llamó a nadie sabe quién, para que copiara en todos sus detalles la iglesia de San Juan de los Lagos en el estado de Jalisco, de donde era oriundo el inconsciente clérigo. Pero este se olvidó varias condicionantes muy importantes a la hora de construir un proyecto de esa magnitud.

Primero.- En Tabasco, no hay canteras, por lo tanto la piedra debía ser transportada desde el centro/norte de la república. Esto lo solucionaron creando bloques y detalles de concreto con acabado coloreado para que simulara ser cantera (toda una farsa)

Segundo.- La catedral que sirvió de modelo se realizó en el siglo XVIII (1732-1769), cuando la mano de obra esclava de los naturales de esas tierras sirvió para hacer esas enormes estructuras de manera gratuita, sin gastar más que en el material (había mano de obra de sobra)

Tercero.- el terreno presenta una hondonada muy pronunciada hacia la parte interior, la que no fue tomada en cuenta a la hora de desarrollar el proyecto.

A inicios de los años setenta se inició la construcción de la primera torre, siguiendo el modelo de la mentada catedral jalisciense, quedando concluida a mediados de esa década. La fachada de la nave principal quedó concluida, pero ante la falta de dinero para derrochar en este capricho neroniano, terminaron por suspender las obras. Fue durante la segunda mitad de la década que se construyó la otra torre y allí paró la cosa.

Pasado los años se contrató a un sacerdote arquitecto de gran prestigio nacional Gabriel Chávez de la Mora experto en la construcción de iglesias para que concluyera el proyecto a como diera lugar, y se olvidara la catedral de San Juan de los Lagos. Este anteproyecto tampoco prosperó, porque su costo resultó elevado para una iglesia sin recursos económicos.

Aquí se va un segundo proyecto ARQUITECTÓNICO a la basura.

Pasada la década de los noventas y al inició de la primera década del siglo XXI, nuevamente la iglesia convocó a unos diseñadores sin experiencia en estas lides, que realizaran un nuevo anteproyecto para la catedral, así que lanzaron una colecta para que el pueblo pagara este nuevo desastre arquitectónico.

El nuevo proyecto consistía en una caja cuadrada (como una caja de galletas) con una cópula en medio cortada en su medianía, este elemento la hacía parecer más un observatorio astronómico que una iglesia. Para acabar pronto, lo recaudado solo sirvió para enriquecer a los arquitectos mencionados, pero no se pudo pegar ni un ladrillo de esta nueva propuesta.

Con justa razón de peso, se va un cuarto TRABAJO a la basura.

En la actualidad apareció otro proyecto del que se desconoce su autoría y se trata de una nueva propuesta, mal copiada de viejos proyectos sin ningún valor arquitectónico.

Creo a mi juicio que los tabasqueños nos merecemos más calidad en los objetos urbanos que conforman nuestra capital estatal –sin perder de vista de que ya vivimos en el siglo XXI-, pero la corrupción, la barbarie y las analfabetas instituciones pedestres siempre salen ganando.

Para concluir solo diré, que gracias a un obispo corto de vista y de entendimiento, el estado de Tabasco no tendrá nunca una catedral digna y como dicen ellos, eso será “PER SECULA SECULORUM”.