GUILLERMO CARAVEO

Guillermo Caraveo Lázaro es originario de Comalcalco, Tabasco; lugar donde en 1976 participó en una primera exposición colectiva. De 1982 a 1985 fue socio activo del grupo SOMART (Sociedad Mexicana de Artistas Plásticos) y del grupo “Cuestión Arte” donde destacó como pintor de miniaturas.

En 1986 Pemex promovió su obra en 10 ciudades de la República Mexicana.

Ha recibido cinco reconocimientos a nivel estatal y nacional, y tres en los Estados Unidos.  En 1988 decide emigrar a Nueva York en busca de oportunidades para mostrar su arte y es ahí donde actualmente reside y exhibe sus obras.

En 1996 fue premiado en la exhibición de “Valores Hispanoamericanos de la Pintura y Escultura” en el Museo de Paterson New Jersey, EEUU.

Sus obras se exhibieron en dos galerías importantes de la Ciudad de México “La Balance” y “La Midas”. En la actualidad ha presentado cinco exposiciones colectivas en el año en las galerías “Up Front Exhibition Space” en Port Jervis en Nueva York.

La mayor parte de sus obras están en poder de los coleccionistas de arte: Dr. Gregory Hoddge en Bronx, Nueva York y del Lic. Javier Rosique Palavicini en Villahermosa, Tabasco.

El pintor tabasqueño Guillermo Caraveo, único en su género en el sureste de México ya que realiza obras en miniatura en óleo sobre tela donde retrata el sentido costumbrista y folklórico de su tierra.

Su estilo depurado viene de una asimilación de la escuela universal, donde se encuentran reminiscencias, principalmente de los pintores del movimiento impresionista francés; la facultad de captar el instante de un suceso o un fragmento de vida y llevarlo al lienzo diminuto como un detenimiento del instante vivencial.

Caraveo, -como lo llaman sus amigos-, es un hombre congruente con su obra y con su vida. Pinta para vivir y vive para pintar. Su vida es su obra.

Un maestro de la técnica al óleo y del manejo del color. Su temática discurre dentro de lo cotidiano: una mujer que muele nixtamal para las tortillas, un patio con animalitos de crianza, un artesano tensando las cuerdas de un tambor, unos ancianos conversando en una esquina del Bronx en la gran urbe, en fin, todo lo que el trajinar de los días acarrean, son motivo para alimentar la construcción de una obra donde la transparencia de lo emocional predomina. Guillermo Caraveo es un artista necesario en el panorama de la plástica tabasqueña actual.

Fuente:

  • Semblanza proporcionada por el artista.