INGENIO SANTA ROSA DE FALCÓN

Por Gerardo Zentella Falcón

El día 30 de agosto, antaño para nuestros ascendientes mayores, era día interminable de Fiesta Patronal por la culminación del novenario en honor a Santa Rosa de Lima (Patrona de América, India y Filipinas): Misa, comida campestre y baile; su propietario Don Silverio Falcón Sotelo (ver: imágen núm. 3 que acompaña ésta publicación) -mi bisabuelo materno paterno*-, acostumbraba a fletar embarcaciones desde la antigua San Juan Bautista, hoy, Villahermosa nuestra capital, exprofeso para traer y retornar a los invitados residentes en aquel lugar. «Santa Rosa» era el nombre de la Hacienda e Ingenio ubicado frente al antiguo Pueblo de Cacaos, hoy, Poblado «Lic. Francisco J. Santamaría», en el municipio de Jalapa, Tabasco; incluída en el catálogo: «Las Principales Haciendas de México» New York, U.S.A. año de 1886 (ver: imágenes núm.1 y núm. 2 que acompañan ésta publicación).

Fué adquirida ya cómo finca por mi tío Macedonio Falcón Gil (12/sep/1888 – 28/jul/1988), después de las afectaciones impuestas por la Reforma Agraria post revolucionaria a todas las Haciendas (fragmentación de la tierra), quien conservó el muy antiguo nombre de advocación patronal que se remonta hasta la época colonial: «Las sabanas de Santa Rosa». El tío «Masho» es sobrino por grado de afinidad de Don Silverio Falcón Sotelo, y sobrino por grado de consanguinidad de Doña Celsa Cámara Falcón Vda. de Sala, y Sra. de Falcón (ver: imágen núm. 4 que acompaña ésta publicación) -mis bisabuelos maternos paternos*-, a ésta 2da. línea Falcón es a la que él pertenece [en el año de 1908 contrajo Matrimonio Civil con su 1.er esposa y prima Srita. Ma. Luisa Falcón Falcón de Falcón, en el Casco del mencionado Ingenio «Santa Rosa», que era el hogar de sus estimados tíos Don Silverio y Doña Celsa; mi tío Masho y mi tía Luisa se divorciaron antes de 1930].

Mi respetado tío Macedonio Falcón Gil, tuvo la condescendencia hasta el último día de su vida de mantener en pié la llamada Casa Principal, Casa Grande, Casona, o Casco del Ingenio en la cuál vivieron, nacieron y crecieron respectivamente:
· Don José Severo Falcón Priego (8/nov/1826 – 1/ene/1872) (1) y su esposa Doña Ma. del Cármen Sotelo Alipis de Falcón (4/jul/1840 – 20/ago/1864) (2) -mis tatarabuelos maternos paternos*-; y sus 3 hijos legítimos de matrimonio: Don Felícito Adolfo Falcón Sotelo, Don Silverio Falcón Sotelo (28/jul/1861 – 4/mar/1948) -mi bisabuelo materno paterno*-, y Doña Cármen Falcón Sotelo de Azcona, esposa de Don Francisco Genaro de la Santísima Trinidad Azcona Sotelo, originario de Campeche, Camp.

· Don Silverio Falcón Sotelo y Doña Celsa Cámara Falcón Vda. de Sala -mis bisabuelos maternos paternos*-; y sus 7 hijos: Don Severo Augusto Falcón Cámara (10/abr/1895 – 28/nov/1948) -mi abuelo materno*-, niña Ma. Tomasa Valentina, Don Silverio Alfonso, Don Guillermo Antonio, Don Gustavo Adolfo, Don Cármen Manuel, y la niña Celsa Ma. Esperanza del Cármen Falcón Cámara; y en la que vivió apartir de los 6 años de edad (1894) hasta los 18 años de edad en que se casó (1908) su única media hermana de madre Doña Cármen Sala[s] Cámara de, y Vda. de De la Piedra (18/febrero/1888 Cacaos, Jalapa – 1918 México D.F.) [hija legítima única, fruto del Matrimonio de Don Wistano Sala Fernández (natural de la Villa de Santiago de Teapa, Tab.) y mi bisabuela Celsa Cámara Falcón de, y Vda. de Sala (natural del Pueblo de Cacaos)].
· En el año de 1924 nació en ésa casa mi tía Mercedes Falcón Pérez de Pedrero (2/nov/1924) -hermana de mi madre*-, felizmente con nosotros a sus 94 años de edad, en el órden de nacimientos la 2.° nieta de Don Silverio Falcón Sotelo.

Los familiares que fallecieron en ésa Casona y a la vez fuéron sepultados en la antigua Capilla «Falcón» del Cementerio de Cacaos, Jalapa, Tab. [cotejo de lápidas existentes en concordancia con el manuscrito legible del acta de defunción respectiva] son:

Mi tatarabuela Doña Ma. del Cármen Sotelo Alipis de Falcón (+1864) [guardarestos visible lado izquierdo la Capilla]; mi bisabuela Doña Celsa Cámara Falcón Vda. de Sala, Sra. de Falcón (15/sep/1869 – 29/oct/1908) [guardarestos visible lado derecho de la Capilla], sus pequeñas hijas Tomasita (+19/mar/1900) y Esperancita (+22/ene/1909), su hijo Guillermo Antonio Falcón Cámara (+15/oct/1933), y mi bisabuelo Silverio Falcón Sotelo (+4/mar/1948), entre otros familiares y parientes lejanos (Señoritas de avanzada edad que nunca se casaron, lo mismo que Sras. de estado civil Viudas, longevas sin descendientes).

Imagen 1
Imagen 2

LA CASA GRANDE

Cómo era habitual en ése tipo de construcciones: gruesos muros y techos de grandes proporciones -armazón de madera recubiertos con teja francesa y bajo plafón lambrinado-, tenía un amplio corredor en su fachada principal -mirando de frente hacia la márgen derecha del río de la Sierra- con artísticas columnas de remate estilo jónico y arquería de mampostería, éste se truncaba en el centro por una habitación llamada recibidor (la sala), flanqueada por 2 puertas de madera a dos hojas, por las cuáles se podía ingresar a la casa de cualquier ala (lado derecho o lado izquierdo del citado corredor), y al abrirse conjuntamente las 2 puertas, ésto permitía el libre tránsito a todo lo largo y ancho del mismo; el recibidor tenía 2 balcones gemelos con balaustrada de madera que formaban parte de la fachada principal -ubicados exactamente el centro- y miraban hacia un pequeño jardín en donde se cultivaban plantas de ornato y flores diversas cómo el «Velo de Novia», los tulipanes, las rosas y el aromático jazmín de Arabia, etc., altas palmeras tropicales enmarcaban la Casona.
El mobiliario del recibidor era austríaco (Thónet): mecedoras, sillas y confidente de madera de Haya combada color negro, y con petatillo tejido en «Ojo de Perdíz», las mesas a juego con cubiertas de mármol blanco de carrara, los pisos de cerámica -que se ensamblaban siguiendo la linea temática del dibujo simulando tapetes-, en sentido contrario a la ubicación de los balcones gemelos, habían 2 arcos de estilo mudéjar en medio de los cuáles alguna vez pendió un retrato de gran tamaño con marco de hoja de oro del Sr. Presidente de México Gral. Don Porfirio Díaz Mori, y alrededor de él, la numerosa iconografía familiar que aunque de tamaño menor no dejaban de ser grandes entre ellos el retrato de la tatarabuela Ma. del Cármen Sotelo Alipis de Falcón portando peineta y mantilla (3); éstos arcos daban paso al comedor, a lado derecho estaba la puerta de la alcoba del bisabuelo Silverio, su cama de madera era alta y requería de un escalón para poder subir, tenía dosel para el pabellón protector de insectos voladores, y su aguamanil era de porcelana, cabe mencionar que la ventana grande de su habitación era la única que daba al corredor (y la única que había en éste), su herrería tenía en la parte superior las letras S F S, que son las iniciales de su nombre y sus 2 apellidos: S_ ilverio F_ alcón S_otelo, ésta alcoba era el paso fortuito a las habitaciones de descanso o dormitorios interiores, incluído el baño inglés -de uso compartido- con tanque elevado y tina forrada de azulejos, toda una innovación para la época. Había un cuarto de pequeñas dimensiones que permanecía cerrado con llave, y era destinado exprofeso a guardar los baúles con las pertenencias y objetos personales de quienes morían en ésa Casona: ropa, alhajas, abanicos, sombreros, etc., los encajes antiguos de los cuellos y puños de las vestimentas de otra época contenidos en ésos baules eran reutilizados para la confección de sus vestidos por algunas de las nietas mayores de Don Silverio Falcón Sotelo [las hijas de Don Severo Augusto Falcón Cámara y su esposa Doña Luisa del Cármen Pérez Vidal de, y Vda. de Falcón (12/jul/1903 – 29/oct/1992) -mis abuelos maternos*-] tías Celsa María del Cármen Falcón Pérez, Sra. de Coello, y Sra. de Beaurregard (2/may/1922 – 4/jul/1996) (4) -nieta primogénita de Don Silverio-; Mercedes del Cármen Falcón Pérez, Sra. de Pedrero; y Mildred Falcón Pérez, Sra. de León (+). Las hermanitas menores: Gladys Falcón Pérez, Sra. de Zentella (28/jul/1935 – 20/jul/2005) -mi adorada madre*-; y mi tía Yolanda Falcón Pérez, Sra. de Chablé (1937) felizmente entre nosotros a sus 72 años, se turnaban semanalmente la obligación diaria de prender las veladoras en ésa habitación, sin duda, presas del temor paralizante de la imaginación de infancia; allí sobre una especie de altar estaban expuestas las ropas ensangrentadas del tatarabuelo José Severo Falcón Priego (+1/ene/1872, Cacaos, Jalapa, Tab.) cuyo epitafio grabado en su lápida (Capilla «Falcón») dice: «víctima de asesinato proditorio en éste Pueblo» [mi abuela materna Luisa del Cámen Pérez Vidal de Falcón, me dijo que el asesinato del tatarabuelo se debió a problema de tierras; en el manuscrito de su defunción se lee que la muerte fué por un balazo, sin embargo, de manera personal lo dudo -y mucho- porque ella siempre me aseguró que había sido asesinado a machetazos en medio de una turba, lo que vendría a sustentar el grave y muy delicado significado de su epitafio: «Víctima de ASESINATO PRODITORIO en éste Pueblo»].

Cómo toda Casa Grande de Hacienda contaba con una pequeña Capilla dedicada al Santo Patrón (Santa Rosa de Lima), la Tienda de Raya, la Oficina del Tenedor de Libros [uno de ellos lo fué Don Blas Limonchi (súbdito de la Corona de Italia), y el jalapense Don Antonio Ocaña Caballero], el Tenedor de Libros era el encargado de llevar los registros de la contabilidad y realizar los pagos de los jornales, en ésa oficina-habitación se guardaban billetes de emisiones diversas que por las vicisitudes de la Revolución Mexicana de un día a otro perdían su valor; tanto la Capilla de «Santa Rosa» (lado derecho), la Tienda de Raya y la Oficina del Tenedor de Libros (ambas de lado izquierdo), eran habitaciones independientes con su propia puerta de acceso, y estaban ubicadas en el corredor descrito con anterioridad, al igual que otros dormitorios, en uno de ellos (ubicado de lado izquierdo) se suicidó de un balazo en la cabeza el joven Francisco José [Falcón] Antonio, a las 6 pm, el día 7 de octubre de 1942.

En la parte posterior (parte trasera de la Casona) estaba el comedor de los trabajadores, contiguo a la cocina, a quienes se les avisaba por medio de una campana la hora de la comida, era una cocina muy espaciosa con recubrimiento de azulejos en donde se preparaban todos los alimentos tanto para la familia del propietario cómo para los trabajadores del Ingenio, en éstas labores culinarias a pesar de contar con servicio doméstico y diestras cocineras ayudaban también mis tías Celsa (+), Mercedes del Cármen, y Mildred (+), la cocina contaba con horno de piedra en donde se elaboraba diariamente el pan que se comercializaba en las poblaciones circunvecinas, y que sin valer excusa ni pretexto obligatoriamente tenían que salir a vender en bicicleta los hermanos mayores de mi madre, mis tíos Silverio Augusto Falcón Pérez (+), casado con la Sra. Leonor Peláez Priego de Falcón (+); y Guillermo Antonio Falcón Pérez (+), casado en 1.ras Nupcias con la Sra. Martha Gil-Pulido Pérez (divorcio), y 2.das Nupcias con la Sra. Norma Ferrer García Vda. de Falcón; expuestos sin ninguna consideración a los torrenciales aguaceros, la falta de luz eléctrica, y por si fuera poco, sometidos a la tortura del miedo aterrador causado por las innumerables leyendas fantasmales del lugar cómo la «Dama de los Cucayos», etc., que sorteaban los pobres tíos cantando con todas sus fuerzas para darse valor; los hermanitos menores Gladys (+) -mi madre*-, mi tía Yolanda, y mi tío Ricardo Alberto Falcón Pérez (+), que era el más pequeño de ellos (nacido en 1940), ayudaban a lavar los moldes en donde se horneaba el pan, así cómo a limpiar los quinqués o lámparas de aceite.

EL TRAPICHE

El Trapiche para moler la caña contaba con una pequeña planta de luz que funcionaba con un líquido verdoso llamado tractolina de gran utilidad en tiempos de Zafra, maquinaria de hierro impulsada por vapor, Alambique para la destilación de Alcohol de caña, chimenea de ladrillos de gran altura, tanque de agua elevado con estructura de metal, molino de viento (aspas), y 3.5 km de vias Decaubille (tramos de hierro colado rectos/curvos, de 0.60 cm de ancho, desarmable) con su trenecito portátil [Periódico Oficial, 5 de abril de 1902], que facilitaba llevar la carga hasta la orilla del río (costales de azúcar y garrafones de alcohol), ésta se acomodada en las embarcaciones y tenía por destino San Juan Bautista, o las poblaciones ribereñas de Jalapa y Tacotalpa. En la Bodega se guardaba la producción de azúcar y alcohol, y siempre estaba custodiada por culebras llamadas «Mazacúas» o «Sauyanes», reptiles de gran tamaño y grosor, inofensivas para el hombre pero muy efectivas en el control de ratones

Por prerrogativas de ley así cómo para una mayor comercialización de sus productos el Ingenio «Santa Rosa» se adhirió a la «Unión Azucarera» (Periódico Oficial, 9 de diciembre de 1903), y en lo sucesivo a diversas Asociaciones Azucareras de ámbito nacional hasta 1948, año en que mueren padre e hijo, mi bisabuelo Silverio en el mes de marzo, y su hijo primogénito, mi abuelo Severo Augusto en el mes de noviembre, lo que marca el principio de su ocaso (5).

Para muchos familiares el pronunciar su nombre: Ingenio «Santa Rosa», nos evoca un nostálgico recuerdo, que en silencio hace aflorar los sentimientos de impotencia ante su pérdida, quizás ya intangible para la nueva generación, más no así …para la memoria (6).

Actualmente, Rancho «Santa Rosa», de Fernando Macedonio Falcón Pérez, hijo de tío Masho y su 2da. esposa y viuda, Doña Belén Pérez de Falcón (+).

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(1) Don José Severo Falcón Priego, hijo legítimo de legítimo matrimonio de Don Silverio Falcón Burelos y de Doña Ma. Tomasa Priego Arraygada de Falcón -mis 4° abuelos maternos paternos*-; hermano de Doña María Ysabel, Don Santiago de la Natividad, y Doña Estéfana Falcón Priego -mis tíos tatarabuelos maternos paternos*-.

(2) Doña Ma. del Cármen Sotelo y Alipis, hija del español Don Manuel Sotelo (padrino de bautizo de un hermano de Don Eleuterio Pérez Andrade) y de la Sra. Manuela Alipis Gálvez Vda. de Godoy, natural del Petén, Guatemala [pienso que es un error de escritura, y por razones de peso y de cotejo debe de ser muy probablemente: Vda. de Corroy].

(3) El retrato de la tatarabuela Ma. del Cármen Sotelo de Falcón actualmente está en manos de los descendientes del tío Cármen Manuel Falcón Cámara, que fué el que lo trasladó del Ingenio «Santa Rosa» (Cacaos, Jalapa, Tab.) a su residencia de la Cd. de México, junto con la imágen de bulto de la Vírgen de Santa Rosa de Lima, y 4 sillones austriacos (que es hasta donde yo sé, y que consta su existencia por testigos oculares de sobrada solvencia moral y credibilidad que lo visitaban en México).

(4) Sra. Celsa María del Cármen Falcón Pérez, natural de Cacaos contrajo Nupcias con el Sr. Bonfilio Coello Domínguez, natural de Pueblo Nuevo Chiapilla, Chis., el 7 de agosto de 1948, en la Casa Principal del Ingenio «Santa Rosa», siendo el padrino de bodas y testigo firmante de su Acta Matrimonial el Lic. Francisco J. (Jesús) Santamaría, entonces Gobernador de Tabasco; la boda de mi tía Celsa Falcón de, y Vda. de Coello fué la última que hubo en ésa Casona, la penúltima fué en septiembre de 1908 (40 años de diferencia entre dichos enlaces) que fue cuando se casaron Don Manuel Antonio De la Piedra Palomeque y la Srita. Cármen Sala Cámara de, y Vda. de Piedra, el pretendiente natural de Jalapa, hijo del Profr. Don Matías P. Piedra y de la Sra. Andrea Palomeque de Piedra, y la prentensa, natural de Cacaos, hija legítima del finado Don Wistano Sala Fernández y de mi bisabuela Doña Celsa Cámara Falcón Vda. de Sala, y Sra. de Falcón.

(5) El tío Cármen Manuel Falcón, en un arranque de locura o desesperación, ¿de qué? o ¿porqué? (preguntas sin respuestas), mandó a quemar los muebles, cuadros, y fotografías de la Casa Principal de «Santa Rosa» poco antes de tomar la equívoca decisión de vender la propiedad a su primo el tío «Masho» Falcón, cuando en realidad no había causa fortuita, necesidad alguna, ni pretexto que valiera y avalara ésa desatinada venta, y tampoco tenía el derecho moral de hacerlo, ¡¡¡»la Historia juzga»!!!, pués la intestamentaria de Don Silverio Falcón Sotelo (+4 de marzo de 1948) correspondía a 4 de los 7 hermanos Falcón-Cámara (las 2 niñas habían fallecido muy pequeñas, y el tío Guillermo Antonio en 1933), pero en ése mismo año de 1948 muere también mi abuelo Severo Augusto -el primogénito- y tiempo después en Veracruz el 2.° de los hermanos tío Silverio Alfonso, por lo que ésa cuantiosa herencia Falcón quedó íntegramente en las manos de 2 de ellos, los hermanos menores, tíos que honro su memoria por el amor inculcado por mi madre Gladys hacia ellos, pero que no logro entender cómo es que pudieron abandonar a su suerte a sus dos cuñadas viudas, mi abuela Cármen Pérez Vidal Vda. de Falcón y tía Rebeca Conde Quintero Vda. de Falcón, con la preocupación constante de poder mantener y sacar adelante a sus pequeñas hijas e hijos huérfanos de padre; en referencia a la parte correspondiente del tío Guillermo Falcón Cámara (+15 de octubre de 1933), soltero con hijos, hubo una excepción, pues afortunadamente Don Silverio Falcón Sotelo le sobrevivió, y cedió la parte del tío «Guillo» (+) para la mantención de sus nietos Federico y Eva Falcón.

(6) La vieja Casona del Ingenio «Santa Rosa» -a juzgar por la severidad de su inquisitorial sentencia- imagino que cometió uno de los llamados pecados capitales sin haber purgado la penitencia y recato expiatorio de su inconcebible falta; su gran pecado, hoy sale a la luz:
Fue el de haber resguardado con todo sigilo bajo sus cimientos y muros los secretos del pasado, un túnel o pasadizo de escape con dirección al río y su contenido aureo que corrompe y pierde a las almas, delatado por los destellos de luz azulada en la supeficie -a nivel del piso- visibles únicamente bajo la complicidad de la noche, antes y después de la muerte del querido tío Masho, enigma resuelto que trajo como consecuencia la demolición de la Casona, pena máxima aplicada cómo símbolo de absolución a una construcción particular indefensa.