TRANSPORTE  URBANO

El transporte urbano en Villahermosa hizo su aparición en la década de 1880, cuando se establecieron las primeras vías férreas de tracción animal. Para 1907 los tranvías en Tabasco llegaban a los poblados de Atasta, Tamulté y Tierra Colorada.

TRANVÍAS DE «MULITAS»

Las mulitas eran tranvías jalados por mulas o caballos. Este medio de transporte en Villahermosa se estableció para un simple recorrido por la ciudad pero conforme crecieron las necesidades de la población y comercio, los tranvías de «mulitas» se instituyeron formalmente.

En los primeros tranvías no llegaban a viajar más de diez pasajeros y tenían en la parte exterior el sello de la empresa a la que pertenecían, número de orden y clase, así como el nombre de las calles o puntos principales de línea que recorrían. Lo animales llevaban una especie de collar con cascabeles para que así anunciara su aproximación.

Había varios concesionarios de transporte, como tranvías de Maldonado, los señores Manuel, Fidencio y Rodolfo Nieto. Tenían una ruta urbana y otra interurbana, la primera servía para comunicación dentro de la ciudad y la segunda para conectar a Villahermosa con Tamulté de las Barrancas.

La ruta urbana comenzaba en la segunda avenida Grijalva (hoy Parque de la Paz), pasando por las calles principales. Era del tipo jardineras pira paseos matutinos y vespertinos.

En la ruta interurbana, su punto inicial estaba en la calle Aldama, donde llegaban hasta Lerdo, para pasar por las calles de Sáenz, Zaragoza, Abasolo y Constitución (actualmente 27 de Febrero) para continuar rumbo a Atasta y Tamulté, Frecuentemente tenían su cambio mecánico de vías a medio camino, pues sólo tenían una línea férrea para ir y volver.

TRANVÍAS

En Villahermosa se establecieron tranvías de gasolina alrededor de 1915 administrados por la empresa «F. Palenque y Compañía», cuyos dueños eran españoles. Tenían su terminal en la colonia Atasta, donde hoy es la esquina de Avenida Gregorio Méndez y Melchor Ocampo en el cual había un salón de baile llamado «Tívoli». Los tranvías podían transportar más pasajeros, alcanzaban mayor velocidad y era menor el  tiempo de espera , lo cual facilitaba el traslado de mercancía.

Los tranvías de gasolina cubrieron dos rutas: la primera partía de Tamulté, pasando por las calles principales, que eran la Av. 27 de Febrero, Abasolo, Iguala e Hidalgo; otra línea iba desde la estación, cerca del Parque Juárez, donde empezaban su recorrido por Zaragoza, Iguala y Mina, continuando hacia Atasta y Tamulté, siendo una de las paradas más importantes la de los «pollitos», donde hoy es la fuente del «chorro».

La ruta 2 comunicaba a Villahermosa con Tierra Colorada e iba desde la terminal, que era en el Parque Juárez, y llegaba a Sarlat y Galeana, pasando por donde hoy está la clínica Guadalupe, y circulaba por el camino real de Tierra Colorada hasta llegar al paso en la orilla del río (hoy José Pagés Llergo, Av. Universidad), y de aquí retornaba por la misma ruta a su punto de partida.

Esta empresa contaba con inspectores, motoristas, cobradores y talleres. Tenía mecánicos en el área de mantenimiento, carpinteros, herreros, peones de taller y cabos de vías, sin contar, desde luego, a los conductores.

CAMIONES Y TAXIS

El automóvil hizo su aparición formal en México alrededor de 1906, y en Tabasco alrededor de 1916. Con la llegada de los nuevos autos Ford se dieron los primeros pasos para la comercialización de los «automóviles de plaza» o «taxis».

Esto dió pie a que se creara el primer reglamento de tránsito en el Estado expedido por el presidente municipal Federico Cámara el 10 de junio de 1918.

En 1920 el Sr. Silvio Santineli adquirió los primeros cinco camiones grandes para la prestación del servicio y se armaban las carrocerías de madera y lámina en talleres. Los camiones tenían nombres como: «El Mío», «El Azteca», «El Talismán», “El Nacional”, «El Grijalva» o «Mi Amor».

Alrededor de 1929, se formó una liga de choferes, con alrededor de cincuenta miembros. Ese  año se registró el primer muerto por atropellamiento en Villahermosa.

Los taxistas fundaron el “Frente Único de Trabajadores del Volante”, que permaneció hasta 1940 y de ahí surgió la ‘Unión de Propietarios de Automóviles de Alquiler del Municipio del Centro.

Los propietarios de camiones fundaron la Cooperativa de Transportes de Villahermosa, SCL en 1934. Contaban con un terreno en el cual edificaron un jacal de madera y tejas que servía de taller y que después albergó un gran edificio que todavía existe en la esquina 27 de Febrero y Pedro C. Colorado.

Los años 39 o 40’ fueron difíciles por la 2ª. Guerra Mundial.  2da., había problemas para adquirir equipo y refacciones del transporte urbano. El servicio estaba semiparalizado y los tranvías ya habían dejado de operar.

Al abrirse el tráfico por la carretera del Golfo, todavía en terracería y el Gobierno del Estado con Mario Trujillo a la cabeza, logra un acuerdo con el Presidente de la República y se firma un convenio de participación conjunta entre la Cooperativa de Transporte y los Autobuses de Oriente ADO, para el servicio de primera y con la Cooperativa Coatzacoalcos-Minatitlán para el de segunda.

La falta de solvencia económica, de experiencia de los dirigentes cooperativistas y el pésimo estado de las carreteras que destrozaban a los camiones hicieron fracasar el nuevo servicio.

El Gobierno del Estado resolvió cancelar la concesión y empezó a otorgarlas en forma individual. La Secretaría de Finanzas vendía a los Socios de la Cooperativa los camiones a su cargo, pero al negarse la mayoría de los socios de la cooperativa a tomarlas, se abrió la oportunidad a otras personas y se formaron las Uniones de Permisionarios.

De ahí en adelante empieza una larga historia de conflictos y problemas que no han permitido tener a la ciudad un transporte urbano de calidad y eficiente.

  1. Tabasco a dos Tiempos 1940-1960 – Elías Balcázar Antonio – UJAT 2014
  2. El Transporte Urbano de Villahermosa – José Manuel González Pérez – 1988