La fábrica de jabón, “La Hormiga”, se ubicaba en las 4 esquinas, en la calle Francisco I. Madero, entre las calles de Ignacio Zaragoza y Reformaen una casa de dos pisos color gris, tenía un rotulo en la parte superior al frente en el que se leía: “Fabrica de jabón La Hormiga”. Este lugar era propiedad de los hermanos Ponce Narváez: Eugenio, Daniel y su hermana Locha.
En este lugar se elaboraba el jabón Hormiga y Grijalva, para lavado de ropa y el de castilla color rosado y violeta para el baño. También vendían una pasta que elaboraban a base de lo que quedaba del coco, después de extraer el aceite. La gente compraba la copra, para darla a las gallinas, a los cerdos y al ganado.
Aquí laboraron personas como don Rosendo “el Negro Canul” y Juan Alvarado “Camote”.
Don Agileo Arceo Ortiz industrial y deportista de Campeche, comenzó a ir a Frontera trayendo en avión, beisbolistas de campeche a cruzar los bates con peloteros frontereños. Vio las condiciones propicias para invertir en frontera y compro la fábrica de jabón “La Hormiga”. Él mandó a construir un anexo como bodega con ladrillo y techo de lámina.
Don Agileo también elaboró una nueva línea de jabones de tocador. Siendo el municipio de Centla, el segundo productor de coco en el estado, vio la posibilidad de instalar una planta extractora de aceite, compró una serie de casas que estaban junto a una empacadora de camarón y daba vuelta a la calle Grijalva a la orilla del rio, reconstruyó el local y muelles donde arribaban barcos trayendo la copra de los alrededores. Ahí mismo fundó la planta extractora de aceite “Rio Grijalva” a finales de la década de los 60 y que procesaba gran parte de la producción de coco del estado de Tabasco.
Esta fábrica dio trabajo a mucha gente de Frontera y sus alrededores. La pesca del camarón estaba en su mejor época y adquirió barcos camaroneros.
Por esa época aparecieron los detergentes y los anuncios de “remoje exprimiendo y tienda” y el uso del jabón se vino abajo.
La fábrica de jabón “La Hormiga” paso a manos de Manolín Villa, Pepe Bulnes y don Pancho Carbonell que estuvo al frente. Don pancho entregó todo su esfuerzo, pero las grandes compañías hicieron que alrededor de los años 60 del siglo pasado, el edificio y la bodega quedaron abandonados. En el edificio estuvo un tiempo el consultorio del dr. Joaquín Cueto, y el despacho del abogado Miguel Pérez Ávalos.
La panga y el aceite se llevaba a centros industriales en México y el extranjero en pipas y en buques tanque; en Villahermosa la ciudad industrial se construía y entre las industrias estaban proyectadas, había una extractora de aceite, cuyo edificio ya estaba casi terminado, pero la aceitera Rio Grijalva se incendió el 30 de diciembre de 1974 por un corto circuito y desapareció.
Se reestableció en la nueva ciudad Industrial con el nombre de “Oleaginosas del Sureste” pero pasó a manos de los copreros y lamentablemente por discusiones entre ellas, no saber trabajar en equipo y posteriormente el Amarillamiento Letal, que acabó con la mayoría de la producción coprera de Tabasco, la empresa cerró.
Durante el ayuntamiento del Lic. Francisco Herrera en el año 2000, en vez de ordenar tirar la bodega, sin importar las disposiciones del INAH, lamentablemente se demolió la planta alta del edificio histórico.
A mediados de las décadas de los 80 del siglo pasado se construyó al norte de Frontera a un costado del Muelle Pesquero, la “Planta Pesquera Tabasqueña”, se construyó un muelle de tubos y madera, donde aún existe hoy, la tubería toda oxidada
Esta planta generaba cerca de 300 empleos directos y más de 500 de manera indirecta, en este lugar se procesaba el camarón de línea que se exportaba hacia el extranjero. Diariamente arribaban decenas de barcos camarones y el gobierno generó una flotilla de barcos para la pesca del camarón siete barbas, que le daba vida al puerto.
Lamentablemente quebró en 1987 por malas administraciones de sus administrativos.
En 2011, la Administración Portuaria Integral de Tabasco (APITAB), mandó a construir un Helipuerto, que nunca funcionó al no poder lograr los permisos para sus operaciones.
La Planta Pesquera fue un impulso de la economía, no solo del municipio de Centla, sino del estado de Tabasco pero fue abandonada y para quedan sus ruinas en terrenos que pertenecen a la APITAB junto al Rio Grijalva.