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Parque Museo de la Venta
El parque museo de La venta es único en su género. Exhibe 33 piezas lmecas encontradas en La Venta, Tabasco. Su diseño fue realizado por Carlos Pellicer.
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PARQUE MUSEO DE LA VENTA

En 1950 se descubrieron yacimientos de petróleo y gas en la zona cercana al sitio arqueológico de La Ventaen Huimanguillo. En menos de diez años se perforaron más de 100 pozos petroleros en los terrenos vecinos a los que fue la antigua ciudad y centro ceremonial, lo que hizo visible el riesgo de que muchos de sus monumentos fueran destruidos. El lugar empezó a cobrar importancia económica por la actividad petrolera y la mancha urbana comenzó a invadir la zona arqueológica.

En esa época, Petróleos Mexicanos construyó en la zona un complejo petroquímico llamado Complejo Procesador de Gas La Venta, con lo que la actividad económica y el movimiento de personas se incrementó notablemente.

Cuenta Belisario Colorado Jr. en su libro Juchimán, biografía de un ídolo viviente, “Cuando Pellicer y yo fuimos a conocer las ruinas de La Venta, en 1951, bajo los auspicios del culto gobernador Francisco J. Santamaría, únicamente hallamos piezas que ahora se admiran en el Museo Carlos Pellicer y en el Parque Museo de La Venta de Villahermosa, diseminadas entre acahuales rodeados por restos de selva y pantanos inmensos.”

Todos estos cambios y riesgos para los monumentos milenarios fueron identificados por el poeta y museógrafo tabasqueño Carlos Pellicer durante una visita que realizó al sitio arqueológico de La Venta, en 1951. Por esto comenzó gestiones con las autoridades tabasqueñas y federales para realizar un rescate y traslado de monumentos a la capital del estado.

Debido al tamaño y peso de las piezas, y a que no podrían caber en ningún recinto ya existente en Villahermosa, Carlos Pellicer solicitó un terreno que pudiera acondicionarse, en lo que eran las orillas de esa capital estatal, localizada junto al Río Grijalva.

En esos años, Carlos Pellicer sostenía un intercambio de cartas con el escritor e intelectual regiomontano Alfonso Reyes, en una de ellas llena de poesía y humorel poeta quiso compartir con él, el traslado de piezas desde la zona arqueológica de La Venta a Villahermosa.

“Estoy haciendo un poema con los tres reinos y mucho hombre…”, le escribió Pellicer a Reyes para contarle que deseaba construir un eco-museo, donde fueran protagonistas los reinos vegetal, animal y mineral. Este último representado por los monolitos olmecas. Para ello, cientos de hombres tendrían que cargar y movilizar los monumentos para sacarlos desde zonas lodosas hasta carretera, pues no había caminos completos desde La Venta hasta Villahermosa.

“Cuando regrese a la capital iré a verte y te platicaré de la cosa en que ando metido: aquí moviendo y trasladando milenios de 38 toneladas”, escribía Pellicer. En otro fragmento de sus cartas a Alfonso Reyes añadía: “Figúrate un poema de siete hectáreas. Con versos milenarios y encuadernados en misterio. Naturalmente a orillas de un lago…”.

LEE AQUÍ LA CARTA COMPLETA DE CARLOS PELLICER A SU AMIGO ALFONSO REYES

Para el traslado se usaron principalmente cuerdas, troncos y fuerza humana, como quedó detallado en las fotografías del proyecto, que se exhiben en el actual Eco-museo. La fase más intensa de traslados se realizó entre julio y agosto de 1957. Pellicer creó -para marcar la ruta del museo con la sorpresa poética que buscó-, el paso de huellas que los visitantes seguían para visitar el sitio. El museo abrió sus puertas el 4 de marzo de 1958, con el mismo nombre de donde provenían las obras de arte: La Venta.

Las siete hectáreas del Parque Museo de La Venta, en Villahermosa, recuperaron gran parte del ecosistema que rodeaba a la original ciudad de La Venta: la vegetación abundante y los cuerpos de agua, pero son solo una pequeña representación de lo que llegó a ser aquella ciudad de 200 hectáreas y miles de habitantes. Este representativo sitio, en su remodelación, a finales de los 90’s, anexó el área zoológica, la cual resguarda algunas especies de la región en peligro de extinción.

En 1985 se hizo un gran esfuerzo para rescatar y conservar los vestigios que están en el Parque, con el Proyecto de restauración y conservación de los Monolitos Olmecas. Existe un programa permanente de conservación y restauración de las 33 esculturas que se exhiben en el museo. Esta colección puede clasificarse en cuatro grupos: estelas, altares, cabezas colosales y el grupo de monumentos no clasificados.

En 2017 se llevó a cabo el traslado de la emblemática Cabeza Colosal de La Venta hasta su nueva base, construida a dos metros de distancia del lugar en que se encontraba originalmente, desde la creación del Parque Museo, debido a que desde 2007 el monumento estaba en riesgo de inundación.

Actualmente es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad de Villahermosa.