Nació en la Villa de Nacajuca, Tabasco, el día 22 de septiembre de 1904. Sus padres fueron los señores Félix Rodríguez Gallegos y la señora Angélica Sastré Magaña. Sus estudios primarios los realizó en la Escuela de Varones del lugar de su nacimiento.
Ingresó al Magisterio el 16 de febrero de 1927, a instancias del Profesor Isaías de Dios Veites, Inspector de la 3ª zona Escolar. Prestó sus servicios docentes como director de Escuelas Rurales y Urbanas, maestro de grupo de Normal Rural. Ayudante de la Escuela Tipo, director del Internado Indígena e Inspector de la Zona No. 18 con domicilio en la cabecera de la Villa de Nacajuca.
Contrajo matrimonio el 29 de abril de 1929, con la Profesora Clemencia Pérez Tosca, con la que procreó nueve hijos.
En 1940 presentó su examen de Normal Rural en la Escuela de Jalpa de Méndez.
Participó en Congresos de Educación y en Congresos Sindicales a nivel estatal y Nacional. En 1938 resultó electo Secretario General de la Sección del Sindicato de Trabajadores de Educación de la República Mexicana.
Animado por su espíritu de servicio en pro del Magisterio, formó parte del Consejo Directivo de la Caja de Préstamo y Ahorro del Magisterio en carácter de secretario, cargo al que paso después de atender la Jefatura de la Sección de Pensiones de los Maestros y Empleados Administrativos de Educación Estatal. Por su arraigo social, desempeñó cargos de elección popular en los encargos de Regidor y Diputado Suplente.
Se preocupó con verdadero interés en la educación cultural, social y económica de la clase Indígena de su pueblo, contribuyendo en gran parte a la constitución de la Cooperativa de Sombreros “Ignacio Gutiérrez” con sede el Poblado de Tapotzingo la cual contaba con máquinas planchadoras.
Así mismo, apoyó en la apertura de caminos vecinales. Fue autor de proyectos educativos, monografías y artículos de fondo Social y Cultural, mismos que forman parte de su libro inédito “Sucesos y Cosas de mi Pueblo” y que fue publicados en fragmentos en el Diario Rumbo Nuevo.
Desde su juventud, fue un idealista consagrado al Magisterio. Durante mucho tiempo pugnó por la mejoría económica y moral de los Profesores que en Tabasco carecían materialmente de los beneficios que había otorgado la Revolución Mexicana.


Durante el Gobierno de Francisco J. Santamaría laboró como mesero en el “Café del Portal” para apoyarse económicamente. El mandatario lo vio y ordenó que se le designara Inspector Escolar.
Don Tomás Rodríguez Sastré fue un hombre liberal y culto. Así como defendió al Magisterio en compañía del Profesor Felipe Jiménez de la Rosa y otros maestros de ideas avanzadas, hizo uso de su pluma para elevarla voz sobre las carencias de su Pueblo. Esta circunstancia hizo que al Profesor se le olvidara políticamente y así, a uno de sus mejores hijos no se le permitió regir los destinos de su comunidad.
Por la asiduidad y eficacia en el trabajo docente, recibió varios reconocimientos, menciones Honorifica y notas laudatorias.
Don Tomás Rodríguez Sastré falleció el 8 de septiembre de 1975.