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Campo Aéreo de Frontera
El gobernador Garrido Canabal para ese tiempo, autorizó la construcción o adecuación de terrenos donde se instalarían pistas de aterrizaje en los 17 municipios, construyéndose una pista aérea en el puerto de Frontera, en unos terrenos a las afueras del pueblo
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CAMPO AÉREO DE FRONTERA

Por: Plácido Santana Hernández
Cronista Yokot’an de Centla

En el Tabasco de principios del siglo XX, donde no existían las carreteras, los únicos medios de transporte fueron primero la marítima y fluvial, poco después, nació la industria aérea.

En el puerto de Frontera, se tiene conocimiento que el gobernador Tomás Garrido Canabal, tenía a sus servicios en los años 30s, un avión marca Stinson con matrícula XB-AJA, por su color verde subido, le apodaban el Guacamayo, y que era piloteado por un norteamericano de nombre Garrett Davenport Woodside al que los porteños le apodaban Mr. Peck (por tener muchas pecas). Y que con el único propósito de que supieran y sintieran el vuelo dentro de una maquina aérea, Garrido subió a muchos maestros de escuelas del puerto de Frontera al Guacamayo.

El gobernador Garrido Canabal para ese tiempo, autorizó la construcción o adecuación de terrenos donde se instalarían pistas de aterrizaje en los 17 municipios, construyéndose una pista aérea en el puerto de Frontera, en unos terrenos a las afueras del pueblo (donde actualmente se encuentra los campos de béisbol Francisco Díaz, el campo de futbol Brenda, el COBATAB 12 y parte de la colonia INFONAVIT en el puerto de Frontera). Fue así como nació la “Compañía Aeronáutica del Sur” con aviones de motores de 300 y 350 caballos de fuerza.

En un principio, la Compañía Aérea del Sur, se limitaba a llevar los pagos de nómina de la compañía petrolera “El águila”, instalada en el puerto Álvaro Obregón (hoy Frontera), pues los caminos terrestres eran difíciles y peligrosos y el camino fluvial era muy tardado. Posteriormente, se dedicaron al traslado de café y tabaco que comercializaba Casa Pizá y exportaba desde el Puerto de Frontera, estos aviones, por lo regular llevaban solo el piloto y su copiloto nada más en su cabina.

Para 1940, entre mantenimiento y reparación de aviones, la Compañía Aeronáutica del Sur, tenía un adeudo de $ 60,000 pesos que fue absorbida por Mr. Peck y otros socios extranjeros, que compraron acciones y trasformaron la Compañía Aeronáutica del Sur en sociedad anónima, Que aprovechó el auge chiclero y platanero, y trasladaban a ingenieros, técnicos y obreros que llegaban en barco o avión al puerto Álvaro Obregón (Frontera) y tenían la necesidad de llegar pronto a diversos puntos del estado, incluso a Chiapas o Campeche y que trasladarse entre la selva, los pantanos y ríos, era una empresa casi imposible al no existir carreteras ni rieles de ferrocarril.

Por su parte Mr. Peck, amante de la aeronáutica, trajo al puerto, el hidroavión “Catalina”, el primer avión anfibio que al acuatizar o elevarse por el río Grijalva, daba un hermoso espectáculo sobre sus aguas de nuestro majestuoso río, además, Mr. Peck, antes de aterrizar al puerto, hacia demostraciones aéreas que amas de un porteño dejaba boquiabierto con sus fenomenales y temerarias maniobras en el aire.

Crónicas de la época mencionan que la pista de aterrizaje o campo de aviación, era también un fenomenal campo de juego de béisbol, donde inolvidables tardes beisboleras eran interrumpidas al descender o elevarse un avión, que era perseguido por niños inocentes que no median el peligro al correr cerca de las hélices.

Por crisis económicas y por compra venta de acciones, en 1949, la Compañía Aeronáutica del Sur S. A. de C. V., fracturándose con ello las concesiones originales y dando paso a una nueva empresa aérea tabasqueña, que se llamó “Compañía Tabasqueña de Aviación S. A.”, cuya empresa tenía sus oficinas en Villahermosa en la calle 5 de mayo No. 34, con los teléfonos 10 – 55 en sus oficinas y 12 – 18 en el aeropuerto. Y ofrecía dos vuelos diarios a Frontera, uno a las 08:00 am y el otro a las 13:00 pm, aviones de una sola hélice y donde solo cabían el piloto y cuatro pasajeros con un costo de 30 pesos por persona.

Al inaugurarse oficialmente la carretera costera Circuito del Golfo, el 29 de noviembre de 1960, el municipio de Centla, se vio afectado el uso del transporte aéreo.

En marzo de 1966, se dio el último vuelo a Villahermosa y con ese vuelo de la Compañía Tabasqueña de aviación S. A”. cerró una época para siempre en el puerto de Frontera y el municipio de Centla.

Se vivieron momentos históricos y trágicos se vivieron durante la existencia del campo de aviación en Frontera, por citar algunos, cuando un avión de la Compañía Aeronáutica del Sur, dio el servicio de urgencia a don Paco Bellizia, que falleció al ser trasladado en avión después del batirse en un duelo a muerte con don Alejandro Canabal en marzo de 1943; un suceso más fue el accidente que sufrió don Arcadio Paredes que fue alcanzado por la hélice de un avión al despegar o la llegada del enorme avión bimotor Douglas y  el  13 de septiembre de 1958, llegó al campo, un avión transportando los restos del que fuera presidente municipal, Don Ulises García Hernández.