Tabasco es conocido en el concierto nacional por ser una tierra de poetas, de reconocidos escritores que han desbordado su talento por medio de versos y metáforas, sin embargo también ha sido la cuna de grandes narradores y dramaturgos, siendo Celestino Gorostiza el autor más notable del Edén en este género.
Celestino Gorostiza Alcalá, hermano menor del célebre poeta José Gorostiza, -autor del poema “Muerte sin fin”-, nació en Villahermosa, Tabasco, el 31 de enero de 1904, y murió en la ciudad de México, el 11 de enero de 1967. Hizo sus estudios superiores en el Instituto de Ciencias de Aguascalientes, en el Colegio Francés de la capital del país y en la Escuela Nacional Preparatoria.
Prestó servicios a la Secretaría de Educación Pública desempeñando los siguientes cargos: secretario del Conservatorio Nacional de Música; jefe del Departamento de Bellas Artes (luego transformado en Instituto); jefe del Departamento de Teatro del INBA; catedrático de actuación en la Escuela de Arte Dramático y de 1958 a 1964, director general del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). Ingresó en la Academia Mexicana de la Lengua el 25 de marzo de 1960 como numerario; ocupando la silla XVI.
TEATRO Y CINE
La vocación fundamental de este autor tabasqueño despertó en Aguascalientes, cuando junto con su hermano José animaban un doméstico teatro de marionetas. Ya en la capital del país, entre 1927 y 1928, se unió con Villaurrutia, Novo, Owen, Jiménez Rueda, Montenegro y Rodríguez Lozano en la creación del Teatro de Ulises, experimento renovador en todos los órdenes y dentro del cual debutó como actor.
Su aptitud organizadora y su pasión por la escena resaltan al fundar en 1932 el Teatro Orientación, en las distintas fases de director, traductor y finalmente autor. Se le deben versiones al español de obras de O’Neill, Lenormand, Achard, Pellerin y otras. Tras dirigir compañías profesionales e ingresar en la industria del cine, funda la Academia Cinematográfica de Ciencias y Artes de México.
No se limitó a preparar argumentos y adaptaciones, pues también dirigió varias películas. Fue vicepresidente de la Unión Nacional de Autores, secretario del Sindicato de Directores Cinematografistas y del de Autores y Adaptadores. Su ingreso en la Academia como Miembro de Número se efectuó en 1960.
Sus obras nos enfrentan a un mundo de realidades donde ensaya diferentes procedimientos de composición. Si en ciertas comedias se perciben aislados acentos abstractos, de poesía o del inconsciente, en buen número de ellas afloran temas tan auténticos como las vicisitudes del mestizaje, con sus desquiciamientos originados en la Conquista, y las ridiculeces de las clases sociales recién advenidas a la riqueza.
Queda por anotar el extraordinario impulso dado por Celestino Gorostiza durante su gestión en el INBA, pues gracias a su gestión se crearon diversos grupos experimentales, organizó concursos y promovió temporadas anuales a base exclusivamente de obras de autores mexicanos.
OBRAS
El nuevo paraíso (1930)
La escuela del amor (1935)
Ser o no ser (1935)
Escombros del sueño (1939)
La mujer ideal (1943)
El color de nuestra piel (1953)
Columna social (1956)
La leña está verde (1958)


