CONTÁCTANOS
hola@detabascosoy.coom
Sigue nuestras redes sociales
Independencia
Según las fuentes consultadas, en 1820 la provincia de Tabasco se encontraba en completa pobreza: no existía industria; el comercio era casi nulo; la Iglesia, los pueblos y cabildos, los edificios y casas, los caminos y puentes, se hallaban en ruinas; el movimiento de Hidalgo y sus sucesores no encontró eco en Tabasco
independencia, historia, pino suárez
19111
page-template-default,page,page-id-19111,theme-bridge,bridge-core-2.6.3,woocommerce-no-js,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,columns-3,qode-theme-ver-24.8,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-6.5.0,vc_responsive

INDEPENDENCIA

INDEPENDENCIA

 

Lo apartado de la región hizo que Tabasco se aislara. Dependía de la provincia de Yucatán durante la época colonia. La deposición de Fernando VII coincidió con la instalación en Villahermosa del primer ayuntamiento, cuando Tabasco contaba con 60 000 habitantes, distribuidos en 50 poblados de diferentes tamaños.

Según las fuentes consultadas, en 1820 la provincia de Tabasco se encontraba en completa pobreza: no existía industria; el comercio era casi nulo; la Iglesia, los pueblos y cabildos, los edificios y casas, los caminos y puentes, se hallaban en ruinas; el movimiento de Hidalgo y sus sucesores no encontró eco en Tabasco.

La figura de José Eduardo de Cárdenas, quien resultaría diputado electo por esa provincia fue importante. Para llamar la atención sobre su tierra, el 24 de julio de 1811 presentó su Memoria a favor de la Provincia de Tabasco. Hablaba del pésimo trabajo eclesiástico debido a su dependencia con el obispado de Yucatán. Cárdenas buscaba la autonomía del clero tabasqueño respecto del obispado de Yucatán, al cual aportaba la nada despreciable suma de 30 000 pesos anuales.

Nadie tenía la certeza de que Fernando VII pudiera ser restituido, y cuando esto sucedió, en 1814, restableció el absolutismo y canceló el régimen constitucional. Varias personas se agruparon en defensa de la Carta de Cádiz, lo cual les valió el nombre de constitucionalistas. Entre ellos destacaban el mismo De Cárdenas y otros que con el tiempo llegarían a ser ampliamente conocidos, como Agustín Ruiz de la Peña, José Puich, José Pérez Medina y Fernández, y Antonio de Serra y Aulet.

José Eduardo de Cárdenas propuso varias iniciativas de importancia, como la anexión a Tabasco de la región de los Agualulcos, el establecimiento de la enseñanza pública y gratuita para todas las clases sociales, sin excluir a los indios, la organización de sociedades agrícolas y arreglos para la hacienda local, la libertad de comercio, la creación de ayuntamientos mediante elecciones populares y por la división del gobierno en tres poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

Antonio López de Santa Anna, nombrado por Agustín de Iturbide comandante general del sureste, envió a Fernández Mantecón, al mando de 300 hombres, a proclamar la independencia y entró triunfal en Villahermosa el 7 de septiembre sin encontrar resistencia de los realistas y, día 8, el Plan de Iguala fue jurado en la capital de Tabasco. Tabasco quedó incorporado al México independiente. El primer gobernador fue don Juan Nepomuceno Fernández Mantecón, quien no permaneció mucho tiempo en su puesto ya que fue acusado de varios delitos, enjuiciado y destituido de su investidura. Lo sustituyó don Manuel María Leyton1822.

Poco después se conoció la noticia de que Agustín de Iturbide se había proclamado emperador. Tomó entonces posesión de la gubernatura tabasqueña el coronel José Antonio Rincón, quien permaneció en su cargo hasta 1823 cuando Antonio López de Santa Anna instituyó la república. Con la instauración de la Constitución de 1824, el territorio tabasqueño formó parte de la nación. El 8 de mayo de 1824 el gobierno provisional quedó en manos del cunduacanense Agustín Ruiz de la Peña, quien emprendió una carrera política que estaría vinculada al desarrollo ulterior de su estado.

La labor legislativa del que sería el primer gobernador constitucional del estado de Tabasco, Agustín Ruiz de la Peña, así como del grupo de diputados locales afines a él, se ve reflejada claramente al momento de empezar a sesionar el Congreso Constituyente del estado, de acuerdo con lo marcado por las normas jurídicas y legislativas de la Federación; el primer decreto de la Primera Legislatura del estado de Tabasco, fechado el 3 de mayo de 1824 se refiere a la Ley para la organización provisional del gobierno interior, la cual en su artículo 3º mencionaba que la forma de su gobierno era la de república representativa popular federal, la cual se dividía en tres poderes: legislativo, ejecutivo y judicial. Estas disposiciones quedaron asentadas en la  Constitución política del estado que vió la luz el 5 de febrero de 1825, y se repetiría de igual forma en las siguientes cartas locales de 1831 y 1850.

El 19 de junio de 1826 la legislatura del estado de Tabasco envió a la Cámara de Senadores una nota estadística en la que se manifiesta el número de departamentos y partidos con sus respectivos adyacentes de que se componía el estado de Tabasco, de acuerdo a los últimos padrones del año de 1823:

Departamento de la Capital: Formado por los partidos Villahermosa (5 pueblos adyacentes), Usumacinta (7 pueblos adyacentes), Nacajuca (10 pueblos adyacentes).

Departamento de la Sierra: Formado por los partidos Teapa (1 pueblos adyacentes), Tacotalpa (3 pueblos adyacentes), Jalapa (4 pueblos adyacentes) y Macuspana (3 pueblos adyacentes).

Departamento de la Chontalpa: Formado por los partidos Cunduacán (9 pueblos adyacentes), y Jalpa (9 pueblos adyacentes).

Los nuevos impuestos y el desarrollo del comercio del palo de tinte provocaron que las rentas estatales fueran suficientes para satisfacer los gastos y necesidades del estado.

En 27 de Octubre de 1826, el Congreso constitucional eleva al pueblo de Villa-Hermosa, al rango de ciudad de San Juan Bautista de Tabasco. Con esa misma fecha se eleva también al pueblo de Teapa a Villa de Santiago de Teapa; Cunduacán a Villa de la Natividad de Cunduacán.

El 25 de Noviembre del referido año, la misma Legislatura, decreta: que el pueblo de San Fernando de la Victoria quedara bajo la denominación de Guadalupe de la Frontera.

El 27 de Octubre de 1826, el Congreso decretó que se convirtiera en pueblo, la ranchería de Rio-seco de la jurisdicción de Jalpa bajo el nombre de «San Isidro de Comalcalco.»

El gobierno de Ruiz de la Peña llegó a su fin acusado de decisiones arbitrarias y de atentar contra la soberanía popular; la nueva legislatura inició sus funciones el 1º de agosto y lo desconoció al día siguiente. El 3 de agosto de 1827, Marcelino Margalli lo sustituyó. A su vez, Margalli fue sustituido por el vicegobernador Santiago Duque de Estrada, quien, apoyado por la mayoría del Congreso, lo hizo renunciar el 20 de septiembre de 1828.

El 28 de Febrero de 1830 se declara a Teapa, Heroica Villa, Agustín Ruiz de la Peña asumiría el cargo nuevamente en 1829, con lo que se muestra que el relevo de gobiernos efímeros marcó una época de inestabilidad que auspiciaba la formación de un nuevo orden. En esa época muchos españoles fueron expulsados del territorio estatal y obligados a abandonarlo; el cacao, el café, la pimienta, la caña de azúcar, la vainilla y el añil constituyeron la base de la agricultura tabasqueña de ese tiempo y de la economía local, como lo fue la cría de ganado vacuno, bovino y caprino. En términos de especialización intrarregional, la región más rica fue la de la Chontalpa, debido a que Cunduacán albergaba a la mayor parte de la población y poseía importantes áreas para la ganadería, así como haciendas agrícolas, particularmente de cacao.

El Congreso General fundamentó, en una ley emitida el 3 de agosto de 1835, el establecimiento del centralismo y en lugar de las legislaturas de los estados creó juntas departamentales; asimismo, ordenó que los gobernadores continuaran sujetos al presidente de la República. Con esta ley, el estado de Tabasco quedó integrado a la República mexicana como Departamento; además, las rentas que percibía quedaron intervenidas por el centro, y todo decreto emitido por el gobernador tenía que ser aprobado por el poder central en la Ciudad de México.

El centralismo no ayudó a mejorar las cosas, en algunos casos se agravó ante los impuestos y tributos que debían pagarse, por ello, entre 1835 y 1841 los pequeños propietarios mostraban dificultades para mantener sus fincas rústicas, lo que se agravó cuando, por los conflictos por Texas, el gobierno determinó que la mitad de las rentas de sus departamentos debían ser tomadas bajo el rubro de gastos necesarios.

El 13 febrero de 1841 el Congreso tabasqueño decidió separarse de la República mientras ésta estuviese en manos de los centralistas, y el 3 de septiembre anexó a su territorio el cantón de Huimanguillo, que pertenecía a Veracruz, convirtiéndolo en departamento. Hacia finales del año el gobernador Francisco Díaz del Castillo y el comandante de las armas, Francisco de Sentmanat, tuvieron que recibir a un comisionado de Santa Anna para resolver las controversias. Como consecuencia de esta negociación se estableció un nuevo gobierno en el estado, encabezado por Justo Santa Anna, y, luego de devolver Huimanguillo a Veracruz, el 14 de noviembre Tabasco se reintegró a México.

Sin embargo, ni las Bases de Tacubaya ni el establecimiento de una junta departamental lograron poner fin a los conflictos. Ésta envió una terna al presidente de la República para que nombrara gobernador, pero éste la hizo a un lado y prefirió otorgar el cargo a Sentmanat. El nuevo gobernador no continuó mucho tiempo en el cargo, asediado por las tropas del general en jefe de Yucatán, Pedro de Ampudia. Corrió el rumor en Tabasco de que sus fuerzas padecían del vómito negro, y el gobernador se sumó al temor del pueblo. Por disposiciones del supremo gobierno, 2 500 hombres desembarcaron en San Juan Bautista en 1843, sin que aparentemente hubiese alguna explicación. Sentmanat huyó e intentó rehacer su ejército, solicitando apoyo en los estados vecinos, incluso en La Habana y Nueva Orleáns. Volvió con unos cuantos pertrechos para morir finalmente ejecutado con 38 de sus hombres en junio de 1844. Santa Arma terminó por imponer sus decisiones y por mucho tiempo Tabasco no encontró la tranquilidad.

Al empezar la segunda mitad del siglo XIX, Tabasco vivía bancarrota y atraso, la educación se abandonó, las obras públicas eran nulas, los alimentos se encarecieron, pero no por esto la vida se detuvo. En 1853, hubo levantamientos en distintos puntos del estado a favor o en contra de Antonio López de Santa Anna y Justo Santa Anna. Después de 36 años de Independencia, el Poder Ejecutivo tabasqueño seguía inmerso en una completa anarquía.

Bajo el esplendor del porfiriato, la familia política tabasqueña estaba integrada, entre otros, por Felipe J. Serra López, José Narciso Rovirosa, Manuel Martínez Guido, Manuel Mestre Gorgoll, Rodolfo Brito, José Francisco Maldonado Payró, Fernando Sastré, Justo Cecilio Santa Anna, Pánfilo Maldonado y Belisario Becerra Fabré.

Según el recuento que hace Mestre Ghigliazza en su obra, Sarlat fue gobernador 11 veces entre 1873 a 1895, con algunos intervalos; Bandala, desde su primera aparición como gobernador en 1887 hasta diciembre de 1910, lo fue 12 veces. Sus gestiones están consideradas en los anales de la historia de la provincia como dictatoriales. Mientras tanto, en el Poder Ejecutivo y los comandantes generales de armas del estado durante el siglo XIX, hubieron muchos conflictos, eso sumado a las desavenencias entre el Ejecutivo y el Poder Legislativo local, creó un clima de ingobernabilidad constante.

 

 

Tomado de:

 

  1. López Reyes, Diógenes. (1980) Historia de Tabasco – (P. 188) Consejo Editorial del Estado de Tabasco. Villahermosa, Tabasco.

Fuente:

 

  1. Gil y Sáenz Manuel (1879). Compendio Histórico, Geográfico y Estadístico del Estado de Tabasco. Tip. De José M. Ábalos. Calle de la Encarnación. Villahermosa, Tabasco.
  2. Martínez Assad, Carlos (2010). Historia breve de Tabasco. Fondo de Cultura Económica. México
  3. De la Cruz Pereyra, Diógenes (2006). Municipios de Tabasco, Origen e Historia – Gobierno del Estado de Tabasco. Tabasco, México.
  4. Piña Gutiérrez José Antonio. (2015). El poder ejecutivo en Tabasco. Perfiles de las Ciencias Sociales, Año 2, Núm. 4, Enero. UJAT. Tabasco, México.