Nació el 8 de septiembre de 1869 en Tenosique, Tabasco. Fue bisnieto de Pedro Sáinz de Baranda, Comandante d Marina de Veracruz cunado se llevó a cabo la capitulación de San juan de Ulúa en 1825. Su padre fue José María Pino hombre de negocios, pequeño comerciante y su madre Josefa Juliana Suárez.
Realizó ahí sus estudios de educación primaria, mismo que concluyó en Progreso, Yucatán. A los 12 años ingresó al Colegio Católico de San Ildefonso, una escuela jesuita que seguía el modelo de los liceos franceses de la época.
Al terminar su bachillerato en 1891, inició sus estudios de derecho en la Escuela de la Jurisprudencia de Yucatán. El 12 de septiembre de 1892 presentó su examen profesional y pasó a formar parte del pequeño gremio de abogados del sureste, que en total sumaban 120 profesionales graduados a lo largo de 40 años.
En 1896 contrajo matrimonio con María Cámara Vales, hija de una familia de comerciantes de Mérida y marchó a la Ciudad de México para ejercer su profesión.
EL POETA
Muy joven Pino Suárez se incorporó como miembro de la Academia literaria fundada en 1875 en la ciudad de Mérida. En este lugar tuvo la oportunidad de leer a poetas y novelistas destacados de la época, como Víctor Hugo, Honoré de Balzac y Edgar Allan Poe.
En 1890 publicó sus primeras poesías en “Pimienta y Mostaza”, semanario en el que colaboraban conocidos literatos de la península. En 1894 dejó de publicar y dos años más tarde reunió su trabajo en un libro que distribuyó entre sus amigos.
Un libro publicado en Barcelona llamado “Los Trovadores de México”, incluyó algunos poemas de Pino Suárez, lo que indica la importancia de su obra.
Trabajó como abogado tres años en la Ciudad de México y en 1899 regresa a Mérida, Yucatán.
Su poesía se transformó en aliento a la libertad ya que su pasión tuvo una evolución ideológica e hizo comenzara a incursionar en la política y fundó un periódico “EL Peninsular, que vio la luz el 19 de marzo de 1904. El periódico tuvo una buena acogida. En este diario Pino Suárez manifestaba su rechazo al mal trato que recibían los jornaleros de las plantaciones henequeneras de Yucatán por parte de los hacendados y los acusó de practicar el esclavismo.
En 1905 publico su libro “Melancolías”, que contiene toda su obra poética producida. Un soneto llamado “Sursum” fechado el 8 de julio de 1905 poseía un sello de lucha que no tenía su trabajo anterior.
SURSUM
No más versos de amor y desencanto,
que ni el doliente corazón acallan,
ni esforzados se yerguen y batallan
Contra la dura pena y el quebranto.
Broten, de hoy más en el rebelde canto
las tempestades que en el alma estallan
y del poder hacia las cumbres vayan
las voces del derecho sacrosanto.
Cuando las multitudes irredentas
Se revuelvan en potros de tormento,
Y de justicia y de piedad sedientas,
Alzan en vano el desgarrado acento,
Los ayes de las liras son afrentas:
No lancemos, de hoy más, quejas al viento.
En octubre de 1905, el gobierno del estado de Yucatán cerró sus puertas e inició una persecución contra Pino Suárez.
De 1906 a 1909 Pino Suárez vivió con su familia en a hacienda azucarera de Polyuc y se dedicó a escribir poesía. Allí experimentó una inclinación democrática que lo llevaría al trabajo político activo y decidido.
Sus poemas escritos entre 1905 y 1908, fueron publicados en la colección que tituló Procelarias (1908).
POLÍTICO
En 1908 Francisco I Madero publica su libro de “La sucesión presidencial de 1910, El Partido Nacional Democrático”, donde hacía un análisis del régimen de Porfirio Díaz y mostraba su preocupación por crear una organización nacional que, profesando ideas democráticas, estuviera dispuesto a enfrentar al régimen de Porfirio Díaz.
El 22 de mayo de 1909 se crea el Centro Antirreeleccionista de México, e inicia su gira en el sureste. Pino Suárez deja sus tres años de retiro y regresa a la acción política como presidente del Club Antirreeleccionista de Yucatán. Alquilaron una casa para sus reuniones y fundaron el periódico “La Defensa nacional”
Fue candidato al gobierno de Yucatán apoyado por el Partido Nacional Antirreeleccionista, contendiendo contra Delio Moreno Cantón y Enrique Muñoz Arístegui, candidato del porfirismo. Mediante un fraude electoral el triunfo fue otorgado a Muñoz Aristegui, y se inició una persecución política artera en contra de sus opositores.
Pino Suárez huyo hacia Tenosique y de ahí a Estados Unidos, donde contactó amigos Maderistas y regresó a la Ciudad de México en abril de 1910 para preparar la “Convención Nacional de Partidos Aliados” donde se elegirían los candidatos a Presidencia y Vicepresidencia opositores a Díaz y Corral.
Francisco I Madero ganó la candidatura a la presidencia y para la vice presidencia el Dr. Francisco Vázquez Gómez. En 7de junio de 1910 fue encarcelado don Francisco I Madero. El mismo mes de junio estalla una revuelta en Valladolid Yucatán por el fraude electoral cometido en ese estado.
Con el Plan de San Luis se inició la campaña revolucionaria en el norte.
Pino Suárez intentó dirigir una campaña desde Tabasco pero tuve que huir a Belice y tratar de dirigirla desde allá, pero la falta de recursos le impidió poder enviar una expedición que pusiera en jaque al gobierno yucateco.
En mayo de 1911, Madero lo invita a formar parte de La Comisión Permanente de Paz, para realizar las gestiones y pacificar al país.
El 21 de mayo Francisco S. Carbajal representando al gobierno de Porfirio Díaz y Vázquez Gómez, Madero y Pino Suárez, representando a la revolución, firmaron los Tratados de Ciudad Juárez para poner fin al estado de guerra y se nombró presidente interino a Francisco León de la Barra con el compromiso de convocar a elecciones.
Pino Suárez fue nombrado gobernador provisional de Yucatán, en sus 65 días de gobierno, inició la derogación de los Códigos Penales y de procedimientos Penales que denigraban la integridad y amenazaban la tranquilidad de los ciudadanos al usarse como instrumento de venganza política. Inició la creación de los Juzgados de primera instancia en Ticul y progreso para hacer más expedita la administración.
Solicitó al congreso la facultad de nombrar a una comisión de ingenieros para la distribución de ejidos y terrenos, derogó la ley sobre exterminio de la langosta.
En educación expidió la Ley sobre escuelas rurales, reformó el reglamento de la Ley de Instrucción pública y decretó pensiones para los maestros de escuela. Concedió indulto a sentenciados por diversos delitos siempre y cuando dieran prueba de su regeneración.
EL 15 de septiembre de 1911 se llevaron a cabo las elecciones en Yucatán que ganó José María Pino Suárez.
El mismo mes de septiembre se celebró la Convención del partido Constitucional Progresista para la elección de candidatos a la presidencia de la república por unn periodo que culminaría en 1914. Saliendo electos Madero y Pino Suárez.
Pino Suárez pide licencia a su cargo el 13 de noviembre de 1911 y tomó posesión de la Secretaría de Instrucción Pública y bellas Artes paralelamente a la vice presidencia. En su tiempo a cargo, Pino Suárez destinó un programa de enseñanza laica e intensiva para el medio rural.
LA DECENA TRÁGICA
El ejercicio gubernamental de Madero fue considerado por muchos como inconsistente y autoritario, se desencadenó una serie de rebeliones contra el régimen, inició con la de Emiliano Zapata, siguieron Bernardo reyes, Pascual Orozco y Félix Díaz, todas quebrantaron a al gobierno pero no lo derrocaron.
Victoriano Huerta aprisiona a Madero y Pino Suárez. Durante la madrugada del 19 de febrero, el hermano del presidente fue brutalmente asesinado en la Ciudadela. El presidente Madero aceptó presentar su renuncia al igual que Pino Suárez pensando que ese acto pondría a salvo sus vidas y sería garantizada la seguridad de sus familias. Fueron presos en Palacio Nacional.
El embajador de Cuba en México, Manuel Márquez Sterling, puente de comunicación entre los presos en palacio Nacional y el exterior, a petición del Presidente, pasó con ellos una de las últimas noches y en ella sostuvo una breve conversación con el vicepresidente, que denotaba desencanto, decepción y desesperanza.
“¿Qué les he hecho para que intenten matarme?” – le dijo – “La política sólo me ha proporcionado angustias, dolores, decepciones y créame usted que sólo he querido hacer el bien. La política al uso es odio, intriga, falsía, lucro. Podemos decir, por tanto, el señor Madero y yo, que no hemos hecho política para los que así la practican. Respetar la vida y el sentir de los ciudadanos, cumplir las leyes y exaltar la democracia es bancarrota ¿Es justo que conciten enemiga tan ciega y que por eso lleven al caldaso a dos hombres honrados que no odiaron, que no intrigaron, que no engañaron, que no lucraron? ¿Es acaso que el mejor medio de gobernar a los pueblos de nuestra raza lo da el ánimo perverso de quienes lo explotan y oprimen?”
La mañana del 22 de febrero, don Francisco recibió la visita de su madre, doña Mercedes vestida de luto, al verla comprendió que no tenían esperanzas. Su madre le informó de la muerte de Gustavo. El ex presidente lloró y pidió perdón a su madre porque decía que él era el causante de la muerte de Gustavo.
Pasadas las diez de la noche, cuando ya se habían apagado las luces de la intendencia del Palacio Nacional donde se encontraban prisioneros, se presentó el mayor de rurales Francisco Cárdenas acompañado por otro hombre -ambos esbirros de Huerta- con la orden de trasladar a Madero y a Pino Suárez a la Penitenciaría del Distrito Federal.
Ningún traslado de prisioneros, y menos de la jerarquía del ex presidente y del ex vicepresidente, se verificaba, en sábado por la noche.
Cárdenas ordenó al ex presidente que abordara un automóvil Protos estacionado frente a la intendencia del Palacio. José María Pino Suárez, custodiado por el teniente Rafael Pimienta subió a otro vehículo. Cerca de las 11 de la noche, los dos automóviles abandonaron Palacio Nacional y enfilaron hacia la penitenciaría de Lecumberri.
Los vehículos se detuvieron en la parte posterior del edificio. Cárdenas obligó a Madero a descender del auto y al hacerlo, le disparó dos veces en la parte posterior de la cabeza. Pino Suárez, que también había descendido del vehículo, al percatarse de la suerte de su amigo, intentó huir pidiendo auxilio. Rafael Pimienta tomó su carabina y con ayuda de varios hombres dispararon contra el vicepresidente que cayó acribillado.
Al otro día los periódicos dieron la noticia de que Madero y Pino Suárez habían resultado muertos cuando un grupo de partidarios intentaron rescatarlos. Nadie creyó la historia. En el sitio donde cayeron muertos Madero y Pino Suárez, amanecieron montones de piedras.
Sólo hasta el 24 de febrero, la tenacidad y el valor de los diplomáticos consiguen que Huerta acceda a que Sara Pérez, ahora viuda de Madero, recupere el cadáver de su marido.
El hijo mayor de José María Pino Suárez de 14 años, fue quien reconoció su cadáver.
La esposa de Pino Suárez,, doña Maruca lo vio por última vez ya preso en Palacio Nacional, intentó verlo de nuevo pero ya no fue posible. Sin embargo, una esperanza se abrió cuando se difundió la versión de que su esposo y el depuesto presidente Madero serían llevados a Cuba. En la mañana del 23 de febrero, doña Maruca se enteró que su esposo había sido asesinado por órdenes de Victoriano Huerta.
Se dispusieron los funerales, ambos irían en tumbas contiguas en el Panteón Francés de la Piedad.
Doña Maruca quedó sola con sus 6 hijos huérfanos entre los que estaba una pequeñita de escasos tres meses de vida. Sola y en la ruina, regresó con sus hijos a Yucatán.
Dedicó el resto de su vida a sacar adelante a su familia. Cuando Venustiano Carranza llegó al poder se preocupó por las viudas de la revolución y recibió una pensión de 700 pesos.
Doña María Cámara, permaneció al lado de su esposo en circunstancias extraordinarias, y es por ello que el Senado de la República le otorgó, en 1969, la medalla Belisario Domínguez, como tributo de encendida admiración y devoto reconocimiento a la mujer yucateca y a la mujer mexicana en general, en su calidad de celosa guardiana de los más altos y limpios valores de la mexicanidad en el hogar, en la cátedra, en el campo, en el taller, y en la política.
«Señores: es tan inmenso, tan hermoso lo que siento en estos momentos que no encuentro palabras para expresarlos. Y en nombre de mi esposo, que lo siento aquí a mi lado, de Sarita Madero, la compañera en mis tristezas, y de las miles de ‘Adelitas’ que compartieron con nosotros nuestras penas, les doy las más expresivas gracias por tanto honor que no merezco. Muchas gracias», dijo María Cámara durante la ceremonia realizada el 7 de octubre de 1969.
La viuda de Pino Suárez falleció el 14 de abril de 1970.
En 1986, los restos mortales de José María Pino Suárez fueron trasladados a la Rotonda de las Personas Ilustres.
Fuentes: