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La laguna del Negro, el puente de Ampudia y el callejón de Puerto Escondido
La istoria de tres elementos perdidos en la ciudad de Villahermosa
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LAGUNA DEL NEGRO – PUENTE DE AMPUDIA – PUERTO ESCONDIDO

Por: Arq. Víctor de Dios
email: uranus_arqvic@hotmail.com

Cuenta Don Pepe Bulnes en su “Agenda Tabasqueña” que allá por 1850 llegó al –puerto fluvial– de San Juan Bautista, huyendo de Jamaica, un esclavo negro llamado Ismael Barbosa, instalándose en un pequeño jacal de palma y jahuacte, que el mismo contribuyó a la orilla de la Laguna de Tierra Colorada –conocida así para esa época-; desde entonces los sanjuanences haciendo gala de su picardía habitual la llamaron “la laguna del esclavo negro” que derivo posteriormente en la “Laguna del negro”. Ya para 1885, el cartógrafo Juan N. Reyna la ubica en su Croquis Topográfico de las inmediaciones de San Juan Bautista, Capital del Estado de Tabasco, como “Laguna del Negro”.

 

Menciona también que se juntó con una mujer natural de Nacajuca llamada Petronila Guzmán, quién se dedicaba a vender pinol, turuletes y totopostes en “la plaza vieja” (probablemente se refería el antiguo mercado “Gregorio Méndez”) y que murió antes que él, quedando solo viviendo en el jacal hasta 1894 que murió en total abandono.

 

Continuando con el tema pero en otra vertiente, menciono que de esa Laguna del Negro, partía el arroyo del Jícaro (probablemente siguiendo la calle de Manuel Gil y Sáenz –línea punteada en el plano anexo) que bajaba por la que hoy es la calle Hermenegildo Galena; la corriente doblaba a la izquierda para entrar a la que hoy es la calle de Simón Sarlat y después de pasar por la tienda de don Goyo Cáseres “El Valle Nacional”, tomaba la derecha (en la esquina donde estuvo la carpintería de don Patricio Castro, personaje Sanjuanence del siglo XIX) tocaba el famoso “Puerto Escondido” para retornar a la izquierda (por la calle Doña Fidencia Fernández Sastré) y entroncar con actual calle Ignacio Zaragoza y finalmente pasar por debajo de los tres arcos del puente de Ampudia (ubicado en la avenida Francisco I. Madero de acuerdo al plano de 1885 del cartógrafo Juan N. Reina), desembocando al final en el río Grijalva (siguiendo el trazo de la calle Ignacio Zaragoza).

Pedro de Ampudia y Grimarest

Pues bien; Puerto Escondido era, efectivamente, un “puerto fluvial escondido”, en donde se amontonaban los cayucos que venían procedentes de Nacajuca y Tierra Colorada llenos de artículos precederos, rematando allí: las verduras, animales, pescados, carbón, leña, frutas y semillas, a los habitantes de San Juan Bautista. Por eso le decían el Puerto Escondido; porque era el abastecimiento citadino, barato, fresco y de buena calidad. Esta vendimia duró hasta 1859 cuando el arroyo del Jícaro fue mandado a rellenar.

 

Sobre el elemento urbano llamado “puente de Ampudia”, anoto que en 1842 el gobernador don Francisco de Sentmanat de Sayas y Chacón comenzó a construirlo, terminándolo dos años después el entonces gobernador General Pedro de Ampudia y Grimarest, quien lo bautizó astutamente con su apellido.

 

Menciona Gil y Sáenz: “Para llegar a la Santa Cruz había que atravesar el arroyo “El Jícaro” por un puente de tablones de madera que unía las calles de la “casa-fuerte” (hoy Juárez) con la de la Santa Cruz, hoy Carranza, atravesando la de La Soledad, que era, propiamente, la orilla del cauce del arroyo. El puente tenía sus pilotes en lo que son hoy las esquinas noroeste de las calles de Carranza y Sánchez Mármol y al suroeste de Juárez y Zaragoza.”

 

Una vez rellenado el arroyo del Jícaro en la época del Gobernador don Manuel Pons y Ardil (1852), el arroyo fue perdiendo su corriente hasta secarse en 1859, y el puente de Ampudia fue derribado por el Gobernador don Francisco de Paula y Aguilar el 27 de febrero de 1883, a los 90 días del asesinato en ese puente del Gobernador don Manuel Foucher.

Hay una historia más de esa zona. El coronel Aquileo Juárez entrega el gobierno al general Pedro C. Colorado el 29 de agosto de 1915, quien solamente estuvo un día en el poder, fue asesinado en la calle del Calvario (Zaragoza) esquina Loma de la Encarnación, hoy parque “Los Pajaritos”, retornando con su esposa de una boda que se había celebrado en Atasta.

El asesino se introdujo a la capilla de Santa Rosalía, que estaba en esa misma calle por la loma de la Encarnación. El gobernador dio órdenes expresas para extraer al asesino del templo; pero entonces las señoras Llergo, contrarias al gobierno protestaron ruidosamente con otras personas, por la violación de la inmunidad eclesiástica y mandaron a desmantelar la iglesita, la cual sirvió de cuartel, hasta 1858 en que se reconstruyó para casa particular. (5)

Fuentes:

1.- (4) (5) López Reyes, Diógenes (1980) Historia de Tabasco, (P. 95) Consejo Editorial del gobierno del estado. Villahermosa, Tabasco.

2.- De la Peña Marshall, Ricardo (2011) Historia mínima de Villahermosa, DECUR, Ayuntamiento del Centro. Villahermosa, Tabasco.

3.- Gil y Sáenz Manuel (1872). Compendio histórico, geográfico y estadístico del estado de Tabasco. (P CVI) Gobierno del Estado de Tabasco. Villahermosa, Tabasco.

6.- Camelo Soler, Salvador (2006 )El Tomás Garrido que yo conocí. Gobierno del estado de Tabasco. Villahermosa, Tabasco.

7.- Torres Vela, Trinidad (2000) Historia gráfica de Tabasco. Archivo general de la Nación, Secretaría de Gobernación. México. D.F.

8.- Canudas Sandoval, Enrique (1993) Trópico Rojo.Tomo III. México, D.F.

9.- Torruco Saravia, Geney (1987) Villahermosa, nuestra ciudad. Ayuntaminento CoNstitucional de Centro.