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Las Gaviotas
En los tiempos cuando los buques de la marina mercante venían del Viejo Continente, y atracaban en el muelle de la ciudad de Villahermosa, llegaban consigo las gaviotas. Lo que motivó que el lugar tomara el nombre de Las Gaviotas.
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LAS GAVIOTAS Y LA MANGA

En los tiempos cuando los buques de la marina mercante venían del Viejo Continente, y atracaban en el muelle de la ciudad de Villahermosa, llegaban consigo las gaviotas. Al anochecer, estas se refugiaban en los árboles de la ribera derecha del río Grijalva.

En las mañanas, algunas permanecían en ese sitio, lo que motivó que el lugar tomara el nombre de Las Gaviotas.

Ahí se encontraban las instalaciones de los talleres de reparaciones de barcos, lanchas y chalanes, conocido como El Astillero de la COOTIP (Cooperativa de Transporte de la Industria Platanera), la Unión Ganadera y Petróleos Mexicanos.

Existían varias propiedades dedicadas a la ganadería, y algunos pequeños ranchos.

Cerca de donde se encuentra hoy el puente Grijalva I, se encontraban dos ranchos: el del conocido ganadero don Amador Izundegui Cahero, quien mandó a construir una manga para el manejo del ganado; y el de la familia de don Manuel Gutiérrez, donde había árboles de manga, un fruto más sabroso que el mango.

Esa zona era conocida para ir a buscar “manga”, y con el detalle de la manga ganadera, se creó la expresión popular para llamar a ese lugar como La Manga, nombre con que se le conoce en la actualidad.

Fuente: Relatos de don Antonio Vidal Cruz.

Don Justo Sierra O’Reilly estuvo dos días en San Juan. En una carta que dirige a un señor José Turrisa en Yucatán y que fue publicada en “El Siglo Diez y Nueve” de Mérida el 10 y 12 de julio de 1845, narrado en el libro “Biografía de una ciudad” de Humberto Muñoz Ortiz de 1975 se refiere a las Gaviotas:

«Después de tantas emociones me dormí profundamente levantándome bien temprano, yéndome solo al barranco u orilla del río, desde donde vi elevarse majestuoso al padre de la luz, descollando por entre unos azulados bosquecilos, semejantes a pequeñas montañas con que termina el hermoso horizonte que se desplega a la orilla opuesta. Este lugar (Las Gaviotas dé ahora) apenas tiene tres o cuatro casillas de paja y setos, y una u otra de teja que sirven para, las fábricas de aguardiente. Entrañé mucho no ver poblada esta parte de la ciudad, tan propia para haberla embellecido con casas de campo y huertas o jardines, para lo que convida con suma instancia la feracidad asombrosa del terreno virgen que fecundiza periódicamente el río”.

La gaviotas en los 70. Sus calle aún sin pavimentar

El plátano Tabasco que se sembrara por primera vez en 1901 en la finca Las Palmitas, donde hoy es la colonia Gaviotas en Villahermosa, se empezó a exportar hasta principios de 1907.

En el año de 1963, don Florentino Hernández Bautista y don Valentín Camacho, comenzaron a poner en venta todas sus parcelas y de esta forma, Las Gaviotas comenzó a tomar un poco de vida.

La colonia Gaviotas, además de tener mucha historia entre sus calles, también tiene historia fluvial, pues fue a través de esta cuenca como la cooperativa de transportes fluviales, inició sus navegaciones desde los años 40, utilizando los llamados chalanes para jalar mercancía, además de transportar personas que iban hacia las calles del Centro Histórico.

Entre las actividades que se realizaron en el río, fue la exposición de frutos que el entonces gobernador de Tabasco, don Tomás Garrido, promovía todos los años, además de los 780 racimos de plátano que se llevaban diariamente dentro de las embarcaciones, para después ser enviados a los Estados Unidos, principal comprador de la época.

Pavimentación de las calles de las Gaviotas
El gobernador Leandro Rovirosa supervisando la pavimentación de las calles de las Gaviotas

En su segundo Informe de gobierno en 1978, Leandro Rovirosa anunció: “La Comisión para la Regularización de la Tenencia de la Tierra, ha fraccionado la Sección Triunfo de La Manga —más conocida como Las Gaviotas— en la cual se entregarán lotes dotados de electrificación, drenaje y agua potable.”

En 1979 se comenzó a ejecutar el Plan Parcial de la zona de Las  Gaviotas,  Consistente en su urbanización total, construcción del malecón de la margen derecha del Grijalva e introducción de todos los servicios urbanos indispensables para  incorporarla ordenadamente a la ciudad.

Con el sistema de autoconstrucción y con el auxilio del Gobierno del Estado, de julio de 1980 a 1981 se levantaron 2 mil 598 viviendas, entre nuevas y reconstruidas.

Se instaló la tubería de drenaje sanitario, un cárcamo para desalojar 3 mil 700 litros por segundo, tubería de agua potable, red de energía eléctrica, alumbrado  público,  pavimento  de  concreto  hidráulico, guarniciones, banquetas, el malecón, dos embarcaderos y obras de defensa.  El costo total fue de 329 millones de pesos, correspondiendo 55 millones a la Federación y 274 al gobierno local.

Históricamente, la colonia ha sido una de las más afectadas por las inundaciones y crecientes que ha vivido el río — este es el precio que debe pagar por encontrarse a la margen del río—, aseguró don Ramón Cahero Vázquez, quien asegura que ha vivido aquí durante 76 años, además de que el trabajó en lo que antiguamente se conocía como Mensajero de la Salud; lo que fue una pequeña embarcación que viajaba a través de Grijalva con 4 enfermeras, 2 doctores y un equipo de hospital muy avanzado, su principal función sería la de llegar hasta los lugares mas inhóspitos y atender a quien lo necesitara. Tiempo más tarde se convirtió en lo que hoy conocemos como el Capitán Beuló II.

Don Cahero asegura que la mayor inundación que ha vivido Las Gaviotas sin duda fue en el año de 1956, donde la creciente alcanzó hasta el metro y medio, “esto sin contar lo que pasó en el 2007, cuando Las Gaviotas se inundaron hasta los tres metros de altura, dicen que hasta lagartos habían”, comenta.

Personaje: Ramón Cahero Vázquez

Don Ramón Cahero se ha dedicado a participar en las diferentes actividades que se han realizado en su hermosa colonia -como él le llama– como la curación de una ceiba que tiene 65 años y que recuerda desde su juventud.

Fuentes:

 

  1. Gaviotas, otra ciudad tras el río. Christian Redondo. 11-01-2016. Tabasco HOY. Villahermosa, Tab.
  2. Balcázar Antonio, Elías (2014) Tabasco a dos Tiempos (1940-1960). (P.18) UJAT. Villahermosa, Tab.
  3. Muñoz Ortiz, Humberto (1975) Biografía de una ciudad. Su tiempo y sus hombres 1915. 1975. Villahermosa, Tabasco.
  4. Tabasco a través de sus Gobernantes 1977-1982. Tomo 13. (1988) Gobierno del estado de Tabasco. Villahermosa, Tabasco.

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