Por 1890, no existía el teatro Merino, posteriormente hotel Sofía y hoy, hotel ONE, no existía el Parque «Juárez», , tampoco existía el Mercado «Porfirio Díaz», posteriormente «José María Pino Suárez» y hoy Centro Cultural Villahermosa. La zona era un amplio escampado; en la en la plazoleta donde hoy está el Parque «Juárez», acampaban con grandes tiendas portátiles los circos que visitaban la ciudad, se menciona a el Charino con sus animales adiestrados, el Colona con los mejores acróbatas de México y algunos extranjeros. En el centro del área, había un gran flamboyán y dos viejos laureles llenos de sanates.
Los sábados por la tarde se reunían los jóvenes bajo la sombra de ellos, que jugaban subiéndose, tocar los nidos y alborotar a los pájaros.
Los laureles quedaban por Zaragoza Sur, frente a la casa de la señora doña Mariana Paillet de Boch, quien fue propietaria del edificio donde se ubicó la Biblioteca «José Martí»(hoy Soriana).
El solar donde hoy está ubicado el hotel ONE, estaba entonces surcado de pequeñas veredas que lo cruzaban de uno a otro lado, y estaba cubierto de espesa grama, yerba martín, yerba de sapo, rabo de mico, berenjena espinuda, cuyos frutitos verdes los cortaban los niños para usarlos como proyectiles de resorteras.
Este solar fue del Ayuntamiento, y alrededor del año de 1870, lo adquirió cuando fue Gobernador del estado el coronel Eusebio Castillo, posteriormente lo donó gratuitamente a la H. Sociedad de «Artesanos», quienes a su vez, posteriormente lo vendieron para construir su edificio en la calle Hidalgo.
En la sesión del 8 de abril de 1903 se acordó llevar a cabo la construcción del paseo público y jardín “Benito Juárez” proyectado con la gran plaza que existía. Los trabajos iniciaron el 15 de mayo.
El terreno era bajo y se rellenó, el trabajo tuvo un costo de $404.60 (cuatrocientos cuatro pesos 00/100 m.n.). se levantaron muros exteriores de mampostería y se formaron las calles interiores embaldosadas y se levantó una columna que serviría de base al busto de Benito Juárez que tuvo un costo de $600.00 (seiscientos pesos 00/100 m.n.).
En esa base se colocó una placa de mármol conmemorativa de las glorias tabasqueñas que había sido retirada de la Plaza de la Constitución.
Los jardines tenían variadas flores y plantas tropicales, para hacer más fácil el riego de las plantas en este jardín, se instaló una llave de agua con su respectiva manguera. “El jardín Juárez” e inauguró el 16 de septiembre.
Con motivo del natalicio de Benito Juárez, en 1906 se realiza una colecta entre particulares, gobierno del estado y municipios para construir una estatua y reemplazar el busto existente.
Este busto se colocó el 25 de octubre en un pedestal al centro del patio del Instituto Juárez que hasta el 21 de marzo había estado en el parque Juárez





El general Abraham Bandala, en su décima quinta gubernatura en el estado de Tabasco, invitó a todos los municipios del estado, para la celebración del centenario del natalicio del Benemérito de las Américas el 21 de marzo de 1906 y reemplazar el busto con una estatua de don Benito Juárez.
Esta estatua de cuerpo entero se colocó en un pedestal muy lucido hecho por obreros albañiles y que años después fue destruido para colocarlo en otro.
Ese día el pueblo concurrió a los festejos llevando ofrendas florales. Los niños de las escuelas hicieron por primera vez acto de presencia. Se dijeron poesías alusivas, siendo muy aplaudida unas décimas de don Justo Cecilio Santa Anna. Por la noche hubo una velada literaria en el Teatro «Merino» en donde se representó entre otras cosas, «Juárez en Guadalajara», drama infantil del profesor don Rosendo Taracena.»
El lugar era el paseo predilecto de la alta sociedad sanjuanense, tenía a su alrededor el teatro Merino, el Cine Club, la cantina La Vega de la Portilla. Tenía un quiosco donde se vendían refrescos, helados, cocos de agua, cigarros, cervezas, bombones. Se escuchaban ahí en las noches zarzuelas que se cantaban en el teatro Merino o a la banda de música amenizando.
En la sesión del 20 de mayo de 1912 se acordó mandar a ampliar las calles o andadores del parque Juárez, ya que resultaban incómodos por el número de asistentes, sobre todo en las noches de fiestas, para la obra se contrató con el señor Martin Acosta por $ 439.75m. Este trabajo finalizó el 16 de agosto de 1912.
Los señores P. Cueli y Compañía pidieron permiso para empedrar o pavimentar con cemento romano parte de la calle de Zaragoza, frente a la cantina denominada “Sol y Sombra” y poner servicio de mesas en la banqueta; 150 m2, 25 para cada lado de la cantina.
También solicitaron permisos para colocar mesas los señores Cañals y Colón que tenían la cantina del teatro Merino, y el dueño de la Vega de la Portilla.
El 15 de septiembre de 1918 se inauguró la nueva plaza de la Constitución. Iniciaba en esos años la época de elecciones. Se decía entonces que el parque Juárez era para los rojos y la Plaza de la Constitución para los azules.
En décadas recientes el parque Juárez ha sufrido muchas remodelaciones y ha perdido su imagen acogedora y de frescura original que lo hacían un parque de recorrido familiar en las noches y fines de semana.


















Fuentes