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Petrona Pérez Hernández
Semblanza de Petrona Pérez Hernández, que vende churros en el mercado de Atasta.
Petrona Pérez Hernández, CHURROS, MERCADO de atasta
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PETRONA PÉREZ HERNÁNDEZ

Por: Landy Aguilar

 

Doña Petrona nació en Ignacio Zaragoza , Centla. Se casó muy joven y enviudó los veinte años y se vino a Villahermosa con sus hijos a buscar a una

Pero no sabía donde vivía y se subió a un camión y desde que se subió no se bajó pensando qué iba a hacer y a dónde iba a ir. Solo recordaba que su papá le había dicho que tenía una hermana viviendo en Atasta. A las once de la noche el chofer le dijo que se bajara porque ya había acabado su turno, ella le dijo que se quedaba a dormir en el camión y él le respondió que eso no era posible. La llevó a la terminal de camiones y le contó de la hermana de su papá, que vivía cerca de una peluquería y el chofer amablemente se ofreció a llevarla y se desvió para ir a buscar a su tía.

La encontró y le dieron una casita para quedarse 15 días. Después le alquilaron una casa por $12 pesos mensuales y entonces se puso a trabajar en lo que podía.

Se fue a otra casa y otra pariente le dio a rentar una casa y le dijo le ayudara vender en el mercado mercancía. Con lo que ganó se compró un anafre y a vender empanadas y panuchos.

Un señor llamado Andrés Santiago y le pidió matrimonio. Ella no quería porque el señor ya tenía cerca de 63 años y ella alrededor de 30. Al final se animó a vivir con él y se puso a vender con él churros. Sus hijos ya estaban grandes, ya estaba el mayor en prepa.

El no quería que ella siguiera vendiendo por todos lados y le dijo que se fuera a vender con él, ya que él hacía churros. Duró con él cerca de ocho años y se separaron, pero ella aprendió a hacer churros y los vende en las afueras del mercado de Atasta desde hace más de 30 años.