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Quema en 1955 de Frontera
Gentes del mercado descontentos con el presidente municipal de Centla, Julián Jaume Magaña por un impuesto que les había impuesto, encontraron la excusa perfecta para manifestarse con la excusa del alza del pasaje.
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QUEMA EN 1955 DE FRONTERA

En 1955, el gobierno de Manuel Bartlett Bautista tenía problemas en el estado, el descontento de los tabasqueños era generalizado y muchos pedían su destitución. Una intempestiva alza a la gasolina y al pasaje provocó una revuelta, en donde estudiantes del Instituto Juárez quemaron la Cooperativa de Transportes. Las fuerza federales salieron de los municipios y se concentraron en Villahermosa, quedando en cada municipio solo la policía de la entidad. En una manifestación en el parque Juárez, el ejército dispara y matan a un estudiante lo que provoca saqueos, robos al banco de Tabasco, incendios y atacan la comitiva del Gobernador. El 18 de Marzo, Bartlett trata de hablar con el Presidente Ruiz Cortines pero la llamada se corta.
Gentes del mercado descontentos con el presidente municipal de Centla, Julián Jaume Magaña por un impuesto que les había impuesto, encontraron la excusa perfecta para manifestarse con la excusa del alza del pasaje.

Edificios destruídos tras la quema de Frontera

El 19 de marzo, se corrió la noticia que en el vapor «El Carmen», llegaría al puerto de las cuatro esquinas, con estudiantes de la capital para apoyar a sus compañeros del puerto y hacer una manifestación. Los estudiantes recogieron a habitantes de las comunidades y borrachos y desembarcaron en el muelle fiscal, con la finalidad de incendiar y saquear.
En la ciudad solo se encontraban la policía municipal y el coronel Villegas, que había quedado de guardia en la ciudad como jefe del destacamento. La policía municipal no pudo hacer nada contra los alborotadores, el coronel fue salvajemente golpeado por el grupo de manifestantes cuando se dirigían al palacio municipal.
Don Nacho de la Cruz, ex presidente municipal, trató de persuadir al grupo de detenerse pero fue imposible, la turba se abalanzó sobre el palacio municipal, tomaron las llaves de la cárcel y dejaron en libertad a los reos, quienes se dieron a la fuga aprovechando la oportunidad.

Restos del Palacio municipal incendiado

El grupo encontró gasolina en una pequeña bodega y prendieron fuego al Palacio Municipal quemando todos los archivos que ahí se encontraban. El presidente municipal Jaume Magaña, se encontraba con su secretario en la parte trasera del edificio, se escondió en un tanque de agua en el techo en esa parte trasera del edificio y pudo huir sin ser visto para esconderse en su rancho.
Los revoltosos asaltaron las tiendas comerciales empezando con la de don Julián Jaume Magaña, llevándose cartones de cerveza, herramientas, etc. Vaciándola en su totalidad. También fueron saqueados y robados, múltiples comercios de personas que vieron perder sus ahorros y su fortuna en una noche.
El parque principal se convirtió en una gigantesca bodega de los revoltosos donde colocaron todo lo que saquearon de los comercios, mientras el palacio y algunas casas cercanas ardían. La gente bebió hasta perder el conocimiento y algunas personas aprovecharon para cargar sus pertenencias y huir.

Los propietarios de los barcos camaroneros que se encontraban en el puerto y eran del estado de Campeche, cargaron con lo que pudieron, llenaron sus bodegas y de inmediato alzaron ancla y se volvieron a su lugar de origen.
Al día siguiente, el día 20 muy temprano, hicieron acto de presencia los militares, pero ya el mal estaba hecho, era demasiado tarde.
Doña Manuela Aguilar de Mora fue la única antes de irse en avioneta a Veracruz a poner su demanda contra los del motín. Uno de sus nietos pequeños, el hermano menor de el que sería posteriormente reconocido pintor Ricardo García Mora, murió debido a complicaciones, ya que se encontraba enfermo con temperatura y su mamá tuvo que exponerlo a la intemperie al huir del fuego cuando la turba incendió su casa.
El ejército hizo prisioneros a los revoltosos y los trasladaron a Villahermosa, algunos fueron juzgados y otros quedaron en libertad.
Este hecho está grabado como uno de los hechos más desagradables y lamentables del puerto por los frontereños. Además del dinero y alhajas robadas, se perdió gran parte de sus documentos y archivos históricos, como actas de nacimientos, títulos de propiedad, actas de matrimonio que el fuego consumió, pues el registro civil fue afectado por el incendio.
Muchas familias conocidas del puerto abandonaron para siempre a Frontera decepcionados por el vandalismo y no perdonaron esos actos.
La administración municipal del presidente Julián Jaume Magaña y del Gobernador del Estado Manuel Bartlett Bautista cayeron quedando Frontera cayeron y Frontera que gobernada mientras se convocaba a elecciones constitucionales, por un Comité Administrativo que encabezó don Darvelio Asmitia Hernández.

Fuentes;

1. Raúl García Mora.
2. Mejía Madrid, Fabrizio (2011). Díaz Ordaz, disparos en la oscuridad. SUMA. México.
3. Ortiz, Neftalí (2015-04-01) El incendio que transformó a Centla.  Diario Tabasco Hoy . Villahermosa, tabasco.
4. Jiménez Rodríguez, Gilberto (2010). Cenizas de Frontera. 20 de marzo de 2010.
5. Alguna fotos fueron tomadas de la página Fans de Frontera Tabasco, Raúl García Mora, Raúl Samberino Cáceres y Joaquin Jesus

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