Rodolfo Rincón Taracena
Rodolfo Rincón Taracena periodista de nota policiaca
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RODOLFO RINCÓN TARACENA

Fragmentos del artículo de  Castillo Cervantes, María Isabel (2018) Rodolfo Rincón Taracena. Reporteras en Guardia. Matar a Nadie, sitioweb.

Rodolfo Rincón Taracena nació en Chiapas el 5 de julio de 1957. Trabajó como contador público y fue funcionario de Banrural antes de dedicarse al periodismo.

Laboró en el diario tabasco Hoy en la nota policiaca cerca de ocho años.

Desapareció en Villahermosa, el 20 de enero de 2007, su esposa Rosalinda Pedrero recuerda que la llamó al mediodía para avisarle que permanecería hasta avanzada la noche en la redacción.

Recibió una llamada telefónica, a las ocho de la noche y le dijo a su editor que saldría a comer unos tacos. No se llevó su cámara ni su grabadora. Fue la última vez que lo vieron.

Rodolfo fue el primer periodista desaparecido en el sexenio del presidente Felipe Calderón. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y Reporteros Sin Fronteras exigieron a las autoridades federales y estatales redoblar esfuerzos en su búsqueda ante la pasividad con la que se estaban llevando a cabo las investigaciones.

El director editorial de Tabasco Hoy, Héctor Tapia, declaró a la SIP que el periódico había recibido amenazas del grupo de Los Zetas en los meses previos a la desaparición de Rodolfo. Periodistas y directivos fueron advertidos por los delincuentes de que si continuaban publicando información sobre sus actividades les pasaría “lo mismo que en Quintana Roo”, donde los periódicos Por Esto! y “Que Quintana Roo se entere” habían sido atacados con granadas.

Con consignas como “¡Rodolfo Rincón, queremos solución!”, cerca de 70 periodistas, miembros de la Unión de Corresponsales de Los Ríos, de la Chontalpa, y de la fuente policiaca, marcharon el 30 de enero desde la explanada de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) de Tabasco hasta la Plaza de Armas, frente al Palacio de Gobierno, donde fueron recibidos por el mandatario priista Andrés Granier, quien les prometió que se haría justicia. Y remató: “Caiga quien caiga”.

El mismo día en que desapareció, Rodolfo publicó en Tabasco Hoy un reportaje de tres páginas con las ubicaciones de los principales puntos de venta de drogas en Villahermosa, un mercado controlado por el grupo de Los Zetas.

La investigación calculaba que existían cerca de 500 “tiraderos” en la ciudad. Incluía también cómo operaban los vendedores de drogas, sus jerarquías y la presencia cada vez mayor de mujeres en el negocio.

La PGJE de Tabasco declaró oficialmente muerto a Rodolfo tres años después de su desaparición. Un integrante de los Zetas, Norberto Jiménez Martínez, el Peje o el Puma, contó que el periodista había accedido a reunirse con el Pelucas y, cuando estaba a bordo de su vehículo, fue entregado a otros miembros del grupo para que lo mataran.

Rodolfo, según la versión oficial, habría sido asesinado junto con otras cuatro personas en la quinta El Bambú de un disparo en la cabeza. Los cadáveres fueron quemados y sus cenizas esparcidas en el lugar, de acuerdo con las declaraciones de los detenidos.

Las autoridades dieron por cerrado el caso, aunque nunca probaron que los exámenes de ADN practicados a los restos humanos encontrados en El Bambú pertenecieran a Rodolfo. Tampoco difundieron los resultados de la investigación.

La desaparición de Rodolfo alertó a los reporteros de la fuente policiaca. Los directores de los medios comenzaron a publicar sus trabajos sin firma, como una forma de proteger su identidad.

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